jueves, 1 de abril de 2010
Desde el punto de vista de un estudiante.
http://www.cfisd.net/dept2/curricu/speced/newsletters/Newsletter%20Feb%2006%20Spanish.pdf
miércoles, 20 de enero de 2010
Con una "pizca" de autismo.
Aunque la mayoría de la gente todavía piensa en Rain Man cuando oye la palabra autismo, no suele tener nada que ver con ese personaje. No todos los autistas son incapaces de valerse por sí mismos o de comunicarse con el mundo exterior. Ni tampoco todos los autistas pueden memorizar las Páginas Amarillas.
El espectro autista abarca desde los casos más incapacitantes hasta los de “alto funcionamiento”, donde está el desconocido síndrome de Asperger (SA). Los niños Asperger no saben hacer amigos; son algo torpes; no comprenden las normas de conducta; tienen intereses muy específicos; son muy literales en sus interpretaciones. A los ojos de sus compañeros, son pedantes, insensibles, raros, … Y son el blanco de las burlas. KINDSEIN dedica este número monográfico a explorar esta otra forma de percibir el mundo con el fin de fomentar el respeto a la neurodiversidad y a la educación individualizada.
El autismo es una alteración genética que provoca otra en el cerebro, pero no se conoce ninguna de ellas. El avance en la investigación es exasperantemente lento. En parte, se debe a que es un grupo muy heterogéneo y por ese motivo se han ido creando subgrupos más homogéneos.
El Síndrome de Asperger (SA) es uno de ellos. Y dentro de este subgrupo también hay variaciones. Los casos más "leves" probablemente pasen inadvertidos. Los casos más "graves" quizás necesiten educación especial. No hay casos incapacitantes, a menos que el niño con SA tenga la mala fortuna de toparse con un ambiente poco comprensivo, en casa o en la escuela.
Muchos de los niños con SA son inteligentes y brillantes, pero tienen una forma de percibir el mundo distinta a lo considerado "normal". «Es común ver estudiantes con Asperger en los colegios e institutos, pero no están diagnosticados o les han diagnoticado mal», ha escrito Stephen Bauer, un pediatra especializado en problemas del desarrollo. «Por eso es un asunto de gran importancia para profesores y para padres».
El SA está en la zona más “leve” del espectro autista. Hans Asperger lo describió en 1944, pero no se reconoció oficialmente en el Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM-IV) hasta 1994.
Algunos especialistas, como la doctora Uta Frith, profesora emérita de Desarrollo Cognitivo en el UCL Institute of Cognitive Neuroscience, de Londres, consideran que no debería ser un síndrome separado. Frith cree que los niños con Asperger son niños con “una pizca de autismo”.
¿Autistas o Aspergers?
La diferencia más evidente entre los autistas de alto funcionamiento y los Asperger está en la aparición de los síntomas y en la presencia o ausencia de lenguaje y retraso mental en la primera infancia. En los autistas, los síntomas aparecen antes y son más graves.
«En edades posteriores, algunas personas con autismo se ponen al día en su desarrollo lingüístico y como adultos son indistinguibles de las personas con Síndrome de Asperger», dijo a KINDSEIN la doctora Frith. “Esta es la razón principal por la que los médicos e investigadores encuentran difícil pensar sobre el autismo y el Síndrome de Asperger como categorías completamente separadas».
La otra razón, según Frith, es que «en los casos raros en los que hay más de un niño afectado en la familia, con el presente criterio de diagnóstico uno puede tener autismo y otro síndrome de Asperger. Y, sin embargo, ambos tienen los mismos riesgos genéticos, presumiblemente».
Varios diagnósticos para un solo caso
«Es muy probable que haya niños muy parecidos que hayan sido diagnosticados de forma distinta, dependiendo de quién y dónde les hayan evaluado», escribe Stephen Bauer.
En España, se cree que hay unos 300.000 casos de SA (7 de cada mil). Sólo el 1% está diagnosticado y afecta más a los varones (8 por cada mujer)). «No hay prueba específica alguna que asegure el diagnóstico, por lo que es subjetivo por parte de cada profesional. Normalmente, en los casos claros hay coincidencia entre profesionales, pero no es raro tener varios diagnósticos para un solo caso», dice Rogelio Martínez, presidente de la Federación Asperger España y padre de un niño Asperger.
Por otro lado, según explica Frith, el espectro autista ha crecido tanto que incluye «los casos atípicos, los casos residuales, y los casos en los que sólo se cumplen uno o dos de los criterios de diagnóstico pero no lo demás».
La relativa novedad es otro factor añadido a la confusión. Según Martínez, el desconocimiento general del síndrome explica los diagnósticos alternativos: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), Trastorno obsesivo compulsivo (TOC), síndrome de Tourette, psicosis, etcétera.
¿Cómo son los Asperger?
Las personas con AS tienen inteligencia normal o, en ocasiones, superior a la media y la memoria suele estar muy desarrollada. Hay niños, por ejemplo, capaces de memorizar guiones de películas a los tres o cuatro años.
Aunque puede haber muchas diferencias entre ellos, comparten esta tres características comunes:
1. Intereses o aficiones que pueden llegar a ser obsesivas
2. Dificultades para relacionarse con los demás
3. Problemas para comunicarse verbal y no verbalmente
1. Intereses de los “pequeños profesores”.
«A menudo, cuando empiezan a ir al colegio, o incluso antes, estos niños muestran un interés obsesivo en áreas como las matemáticas, ciertos aspectos de la ciencia, la lectura (algunos tienen hiperlexia —lectura precoz), o ciertos aspectos de la historia o de la geografía», escribe Bauer. «Quieren aprender todo lo posible sobre ese tema y tienden a hablar de él insistentemente en conversaciones y juegos».
Los temas favoritos de estos niños pueden ser mapas, trenes, aviones, coches, dinosaurios,... En la descripción original que hizo Hans Asperger de sus pacientes en 1944, hablaba de una predilección por los medios de transporte. Asperger llamaba a sus pacientes "pequeños profesores" por las peculiares disertaciones que hacían sobre sus temas.
Los intereses pueden cambiar con el tiempo. «En algunos niños, sin embargo, pueden persistir hasta la edad adulta y hay muchos casos en los que las fascinaciones infantiles han formado la base para una carrera en la edad adulta, como ha sido el caso de un buen número de catedráticos de universidad», dice Bauer.
Científicos como Albert Einstein o Charles Darwin y personalidades como Béla Bartók o Emily Dikinson mostraban rasgos del SA. Vernon Smith, premio Nobel de Economía de 2002, o el cantante de los Talking Heads, David Byrne (abajo, en la foto), son ejemplos actuales. Ambos han sido diagnosticados con AS en la edad adulta y ambos coincidieron al decir que no fue un diagnóstico sino más bien una “explicación”.
«Es una cuestión de grado», escribe Byrne en su diario. Con «un poco de autismo» , obtienes a una persona extraordinariamente enfocada en sus intereses, pero si se va «demasiado lejos» con esa dosis, tienes a una persona incapacitada.
En este vídeo de YouTube, Vernon Smith y su esposa hablan de las peculiaridades de este síndrome. «Soy capaz de desconectarme y entrar en un profundo estado de concentración», dice Smith. «El mundo se queda completamente fuera».
2. Relaciones sociales.
En las situaciones sociales las personas con Asperger son reconocidamente patosas. El Dr. Smith es consciente de que los demás le ven “raro”. «Me han descrito como alguien que ‘no está ahí’», dice Smith. «Después de dos horas, acabo sintiéndome un poco mal y suelo irme a la cama a leer un libro».
Esta descripción coincide con la que hace la mayoría de padres y maestros de los niños con esta alteración: “Viven en su propio mundo”.
AspieDad (Aspie es el término con el que se han bautizado ellos mismos los miembros de la comunidad Asperger) es un blog realizado por un padre de un niño de 5 años. Tanto el niño como los padres han sido diagnosticados de asperger/autismo. AspieDad describe su propia boda así: «interesante, con tanta gente que se abrumaba y tenía que retirarse y descomprimirse. En cada momento (excepto para los votos nupciales) había alguien fundamental que faltaba...»
3. Lenguaje verbal y no verbal.
Se les llama “ciegos mentales”. Las personas con SA no saben leer el lenguaje corporal, los gestos y posturas que desvelan las dobles intenciones o el estado de ánimo de los demás. Un rostro o una mirada no les aporta ningún tipo de información, así que no suelen mirar a los ojos de la persona con la que conversan, lo cual hace todavía más complicada la comunicación. En la siguiente entrevista a David Byrne, se hace muy evidente este comportamiento:
Sin embargo, al contrario que ocurre con los autistas, muchos SA desean tener amigos y encajar en su entorno. Se sienten frustrados cuando se topan con dificultades. «Su problema no está tanto en la falta de interacción como en la falta de eficacia en las interacciones», dice Bauer. «Parece que tienen dificultades para saber cómo hacer conexiones sociales».
Christopher Gillbert, el investigador sueco cuyos criterios son unos de los que se usan para orientar el diagnóstico de SA, ha llamado a esta incapacidad la enfermedad de la empatía. Estos niños no saben “leer la mente” de los demás para averiguar qué piensan o cómo se sienten.
Es frecuente, además, que su voz suene extraña, por el peculiar tono, inflexión o volumen que usan al hablar. Además, no suelen utilizar palabras del argot popular y suenan pedantes. Por otro lado, estos niños son muy literales, no comprenden los dobles sentidos, ni las bromas.
La vida de un niño Asperger en el colegio
«No estamos preparados para atender adecuadamente a los SA en clase», sentencia Rogelio Martínez. «Hace falta mayor formación, apoyos y asesoramiento especializado. Pero el sitio de los SA es un entorno normal. La diferencia suele acabar por ser evidente y a los que tendríamos que educar es a los "normales" para que acepten la diferencia. Por lo demás, el trato con una persona SA no requiere mucho más que con cualquier otra: Respeto».
El SA es para toda la vida. Y esta es laa descripción que hace el doctor Bauer de cómo puede ser su paso por el colegio, desde preescolar hasta el final:
Preescolar
Los primeros síntomas del SA aparecen hacia los 3 ó 4 años, aunque lo más normal es que los niños pasen por la escuela infantil sin que nadie les diagnostique.
Aunque estos niños suelen relacionarse normalmente con su familia, no ocurre lo mismo fuera de ella. A menudo se ven las primeras dificultades cuando entran en preescolar, con problemas de comportamiento (hiperactividad, falta de atención, agresión, rabietas):
—Tienden a evitar la interacción social espontánea o muestran poca habilidad para hacerlo.
—Tienen problemas para mantener conversaciones simples o tienden a ser repetitivos y perseverantes cuando hablan
—Dan respuestas raras
—Prefieren las rutinas. No les gustan los cambios
—Tienen dificultades para regular las respuestas sociales y emocionales (emplean la rabia, violencia, o con excesiva hiperactividad o ansiedad)
—Parece que están “en su propio mundo”
—Tienden a interesarse de forma exagerada en objetos o temas concretos
Estos síntomas se parecen a los que definen el autismo en la primera infancia. La única diferencia es que los niños con SA no son tan “obviamente distintos” de los demás, como les ocurre a los autistas, según Bauer.
Escuela elemental
Los niños con SA pueden empezar a verse en la escuela elemental como algo “inusual”, pero lo más frecuente es que no pase de ahí y se diluyan en la corriente dominante. La mayoría de ellos muestra interés social por otros niños, aunque no mucho. Normalmente, tratan de socializar con un niño o con muy pocos, y sólo llegan a tener relaciones superficiales. Es probable que digan de ellos cosas como que «no están maduros» socialmente.
Pueden destacar en lectura y cálculo, pero suelen ser flojos en escritura. También es probable que el profesor haya notado el interés exagerado que muestra el niño en un tema favorito (dinosaurios, trenes,…) porque trata de sacar el tema insistentemente en clase.
A lo largo de la escuela elemental, «los problemas pueden pasar de ser suaves y fácilmente abordables hasta graves e intratables», dice Bauer. «Todo depende de factores como el nivel de inteligencia, el manejo apropiado en la escuela y de los padres en casa, el temperamento del niño, y la presencia o ausencia de factores que lo compliquen, como la hiperactividad, problemas de atención, ansiedad, problemas de aprendizaje, etc».
Enseñanza media y secundaria
Durante la enseñanza media, los niños con AS encuentran las mayores dificultades porque es donde hay menor tolerancia a las diferencias. En esta etapa, sus problemas de conducta se suelen atribuir erróneamente a problemas emocionales o de motivación y se crean conflictos con maestros y compañeros, «hasta que llega un momento en el que reaccionan de un modo muy inapropiado», escribe Bauer.
En el patio, la clase de gimnasia o el bar, estos niños pueden quedarse aislados y ser objeto de burlas. Aunque quieren hacer amigos y adaptarse, en su entorno no encuentran más que incomprensión y rechazo. Su conducta tiende a empeorar y pueden aparecer cuadros de depresión.
En el instituto, afortunadamente, la tolerancia a la excentricidad es mayor. Si el joven obtiene buenas notas, sus compañeros le respetarán, aunque socialmente parezca un nerd (empollón, sabelotodo, retratado en el personaje de Steve Urkel de la serie televisiva Asuntos de Familia). Los SA se parecen a los nerds en muchos aspectos.
Muchos chicos SA hacen amistades con otros adolescentes con sus mismos intereses: Star Trek, los ordenadores, etc. Con un poco de suerte, muchos de ellos consiguen adaptarse al entorno.
De niño Asperger a adulto Asperger
Christopher Gillbert dice que posiblemente la mitad de los adultos con AS no han sido evaluado o diagnosticados correctamente. Muchos de ellos son considerados como “excéntricos”, “distintos” cuyo estilo rígido y su forma de ver el mundo dificulta sus relaciones personales. Sin embargo, muchos se casan, tienen hijos, y, en el mejor de los casos, su familia adapta la vida a sus peculiares necesidades (rutinas, pocas sorpresas, …).
Muchas personas diagnosticadas al final del espectro autista, en la parte más funcional, se niegan a llamar a su condición “enfermedad” o “síndrome”. Piensan, como Vernon Smith, premio Nobel de Economía en el año 2002 y diagnosticado de Asperger, que «ciertas deficiencias mentales pueden tener ventajas selectivas para realizar ciertos tipos de actividades».
Cada 18 de junio, se celebra en todo el mundo el Día del Orgullo Autista. Se celebran los aspectos positivos del espectro autista, que incluye autismo, Asperger, hiperlexia, y PPD. El lema de este año era: Celebrar la neurodiversidad.
http://kindsein.com/es/14/neurologia/347/?ST1=Full_text&ST_T1=Article&ST_PS1=4&ST_AS1=1&ST_LS1=0&ST_max=1
El espectro autista abarca desde los casos más incapacitantes hasta los de “alto funcionamiento”, donde está el desconocido síndrome de Asperger (SA). Los niños Asperger no saben hacer amigos; son algo torpes; no comprenden las normas de conducta; tienen intereses muy específicos; son muy literales en sus interpretaciones. A los ojos de sus compañeros, son pedantes, insensibles, raros, … Y son el blanco de las burlas. KINDSEIN dedica este número monográfico a explorar esta otra forma de percibir el mundo con el fin de fomentar el respeto a la neurodiversidad y a la educación individualizada.
El autismo es una alteración genética que provoca otra en el cerebro, pero no se conoce ninguna de ellas. El avance en la investigación es exasperantemente lento. En parte, se debe a que es un grupo muy heterogéneo y por ese motivo se han ido creando subgrupos más homogéneos.
El Síndrome de Asperger (SA) es uno de ellos. Y dentro de este subgrupo también hay variaciones. Los casos más "leves" probablemente pasen inadvertidos. Los casos más "graves" quizás necesiten educación especial. No hay casos incapacitantes, a menos que el niño con SA tenga la mala fortuna de toparse con un ambiente poco comprensivo, en casa o en la escuela.
Muchos de los niños con SA son inteligentes y brillantes, pero tienen una forma de percibir el mundo distinta a lo considerado "normal". «Es común ver estudiantes con Asperger en los colegios e institutos, pero no están diagnosticados o les han diagnoticado mal», ha escrito Stephen Bauer, un pediatra especializado en problemas del desarrollo. «Por eso es un asunto de gran importancia para profesores y para padres».
El SA está en la zona más “leve” del espectro autista. Hans Asperger lo describió en 1944, pero no se reconoció oficialmente en el Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM-IV) hasta 1994.
Algunos especialistas, como la doctora Uta Frith, profesora emérita de Desarrollo Cognitivo en el UCL Institute of Cognitive Neuroscience, de Londres, consideran que no debería ser un síndrome separado. Frith cree que los niños con Asperger son niños con “una pizca de autismo”.
¿Autistas o Aspergers?
La diferencia más evidente entre los autistas de alto funcionamiento y los Asperger está en la aparición de los síntomas y en la presencia o ausencia de lenguaje y retraso mental en la primera infancia. En los autistas, los síntomas aparecen antes y son más graves.
«En edades posteriores, algunas personas con autismo se ponen al día en su desarrollo lingüístico y como adultos son indistinguibles de las personas con Síndrome de Asperger», dijo a KINDSEIN la doctora Frith. “Esta es la razón principal por la que los médicos e investigadores encuentran difícil pensar sobre el autismo y el Síndrome de Asperger como categorías completamente separadas».
La otra razón, según Frith, es que «en los casos raros en los que hay más de un niño afectado en la familia, con el presente criterio de diagnóstico uno puede tener autismo y otro síndrome de Asperger. Y, sin embargo, ambos tienen los mismos riesgos genéticos, presumiblemente».
Varios diagnósticos para un solo caso
«Es muy probable que haya niños muy parecidos que hayan sido diagnosticados de forma distinta, dependiendo de quién y dónde les hayan evaluado», escribe Stephen Bauer.
En España, se cree que hay unos 300.000 casos de SA (7 de cada mil). Sólo el 1% está diagnosticado y afecta más a los varones (8 por cada mujer)). «No hay prueba específica alguna que asegure el diagnóstico, por lo que es subjetivo por parte de cada profesional. Normalmente, en los casos claros hay coincidencia entre profesionales, pero no es raro tener varios diagnósticos para un solo caso», dice Rogelio Martínez, presidente de la Federación Asperger España y padre de un niño Asperger.
Por otro lado, según explica Frith, el espectro autista ha crecido tanto que incluye «los casos atípicos, los casos residuales, y los casos en los que sólo se cumplen uno o dos de los criterios de diagnóstico pero no lo demás».
La relativa novedad es otro factor añadido a la confusión. Según Martínez, el desconocimiento general del síndrome explica los diagnósticos alternativos: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), Trastorno obsesivo compulsivo (TOC), síndrome de Tourette, psicosis, etcétera.
¿Cómo son los Asperger?
Las personas con AS tienen inteligencia normal o, en ocasiones, superior a la media y la memoria suele estar muy desarrollada. Hay niños, por ejemplo, capaces de memorizar guiones de películas a los tres o cuatro años.
Aunque puede haber muchas diferencias entre ellos, comparten esta tres características comunes:
1. Intereses o aficiones que pueden llegar a ser obsesivas
2. Dificultades para relacionarse con los demás
3. Problemas para comunicarse verbal y no verbalmente
1. Intereses de los “pequeños profesores”.
«A menudo, cuando empiezan a ir al colegio, o incluso antes, estos niños muestran un interés obsesivo en áreas como las matemáticas, ciertos aspectos de la ciencia, la lectura (algunos tienen hiperlexia —lectura precoz), o ciertos aspectos de la historia o de la geografía», escribe Bauer. «Quieren aprender todo lo posible sobre ese tema y tienden a hablar de él insistentemente en conversaciones y juegos».
Los temas favoritos de estos niños pueden ser mapas, trenes, aviones, coches, dinosaurios,... En la descripción original que hizo Hans Asperger de sus pacientes en 1944, hablaba de una predilección por los medios de transporte. Asperger llamaba a sus pacientes "pequeños profesores" por las peculiares disertaciones que hacían sobre sus temas.
Los intereses pueden cambiar con el tiempo. «En algunos niños, sin embargo, pueden persistir hasta la edad adulta y hay muchos casos en los que las fascinaciones infantiles han formado la base para una carrera en la edad adulta, como ha sido el caso de un buen número de catedráticos de universidad», dice Bauer.
Científicos como Albert Einstein o Charles Darwin y personalidades como Béla Bartók o Emily Dikinson mostraban rasgos del SA. Vernon Smith, premio Nobel de Economía de 2002, o el cantante de los Talking Heads, David Byrne (abajo, en la foto), son ejemplos actuales. Ambos han sido diagnosticados con AS en la edad adulta y ambos coincidieron al decir que no fue un diagnóstico sino más bien una “explicación”.
«Es una cuestión de grado», escribe Byrne en su diario. Con «un poco de autismo» , obtienes a una persona extraordinariamente enfocada en sus intereses, pero si se va «demasiado lejos» con esa dosis, tienes a una persona incapacitada.
En este vídeo de YouTube, Vernon Smith y su esposa hablan de las peculiaridades de este síndrome. «Soy capaz de desconectarme y entrar en un profundo estado de concentración», dice Smith. «El mundo se queda completamente fuera».
2. Relaciones sociales.
En las situaciones sociales las personas con Asperger son reconocidamente patosas. El Dr. Smith es consciente de que los demás le ven “raro”. «Me han descrito como alguien que ‘no está ahí’», dice Smith. «Después de dos horas, acabo sintiéndome un poco mal y suelo irme a la cama a leer un libro».
Esta descripción coincide con la que hace la mayoría de padres y maestros de los niños con esta alteración: “Viven en su propio mundo”.
AspieDad (Aspie es el término con el que se han bautizado ellos mismos los miembros de la comunidad Asperger) es un blog realizado por un padre de un niño de 5 años. Tanto el niño como los padres han sido diagnosticados de asperger/autismo. AspieDad describe su propia boda así: «interesante, con tanta gente que se abrumaba y tenía que retirarse y descomprimirse. En cada momento (excepto para los votos nupciales) había alguien fundamental que faltaba...»
3. Lenguaje verbal y no verbal.
Se les llama “ciegos mentales”. Las personas con SA no saben leer el lenguaje corporal, los gestos y posturas que desvelan las dobles intenciones o el estado de ánimo de los demás. Un rostro o una mirada no les aporta ningún tipo de información, así que no suelen mirar a los ojos de la persona con la que conversan, lo cual hace todavía más complicada la comunicación. En la siguiente entrevista a David Byrne, se hace muy evidente este comportamiento:
Sin embargo, al contrario que ocurre con los autistas, muchos SA desean tener amigos y encajar en su entorno. Se sienten frustrados cuando se topan con dificultades. «Su problema no está tanto en la falta de interacción como en la falta de eficacia en las interacciones», dice Bauer. «Parece que tienen dificultades para saber cómo hacer conexiones sociales».
Christopher Gillbert, el investigador sueco cuyos criterios son unos de los que se usan para orientar el diagnóstico de SA, ha llamado a esta incapacidad la enfermedad de la empatía. Estos niños no saben “leer la mente” de los demás para averiguar qué piensan o cómo se sienten.
Es frecuente, además, que su voz suene extraña, por el peculiar tono, inflexión o volumen que usan al hablar. Además, no suelen utilizar palabras del argot popular y suenan pedantes. Por otro lado, estos niños son muy literales, no comprenden los dobles sentidos, ni las bromas.
La vida de un niño Asperger en el colegio
«No estamos preparados para atender adecuadamente a los SA en clase», sentencia Rogelio Martínez. «Hace falta mayor formación, apoyos y asesoramiento especializado. Pero el sitio de los SA es un entorno normal. La diferencia suele acabar por ser evidente y a los que tendríamos que educar es a los "normales" para que acepten la diferencia. Por lo demás, el trato con una persona SA no requiere mucho más que con cualquier otra: Respeto».
El SA es para toda la vida. Y esta es laa descripción que hace el doctor Bauer de cómo puede ser su paso por el colegio, desde preescolar hasta el final:
Preescolar
Los primeros síntomas del SA aparecen hacia los 3 ó 4 años, aunque lo más normal es que los niños pasen por la escuela infantil sin que nadie les diagnostique.
Aunque estos niños suelen relacionarse normalmente con su familia, no ocurre lo mismo fuera de ella. A menudo se ven las primeras dificultades cuando entran en preescolar, con problemas de comportamiento (hiperactividad, falta de atención, agresión, rabietas):
—Tienden a evitar la interacción social espontánea o muestran poca habilidad para hacerlo.
—Tienen problemas para mantener conversaciones simples o tienden a ser repetitivos y perseverantes cuando hablan
—Dan respuestas raras
—Prefieren las rutinas. No les gustan los cambios
—Tienen dificultades para regular las respuestas sociales y emocionales (emplean la rabia, violencia, o con excesiva hiperactividad o ansiedad)
—Parece que están “en su propio mundo”
—Tienden a interesarse de forma exagerada en objetos o temas concretos
Estos síntomas se parecen a los que definen el autismo en la primera infancia. La única diferencia es que los niños con SA no son tan “obviamente distintos” de los demás, como les ocurre a los autistas, según Bauer.
Escuela elemental
Los niños con SA pueden empezar a verse en la escuela elemental como algo “inusual”, pero lo más frecuente es que no pase de ahí y se diluyan en la corriente dominante. La mayoría de ellos muestra interés social por otros niños, aunque no mucho. Normalmente, tratan de socializar con un niño o con muy pocos, y sólo llegan a tener relaciones superficiales. Es probable que digan de ellos cosas como que «no están maduros» socialmente.
Pueden destacar en lectura y cálculo, pero suelen ser flojos en escritura. También es probable que el profesor haya notado el interés exagerado que muestra el niño en un tema favorito (dinosaurios, trenes,…) porque trata de sacar el tema insistentemente en clase.
A lo largo de la escuela elemental, «los problemas pueden pasar de ser suaves y fácilmente abordables hasta graves e intratables», dice Bauer. «Todo depende de factores como el nivel de inteligencia, el manejo apropiado en la escuela y de los padres en casa, el temperamento del niño, y la presencia o ausencia de factores que lo compliquen, como la hiperactividad, problemas de atención, ansiedad, problemas de aprendizaje, etc».
Enseñanza media y secundaria
Durante la enseñanza media, los niños con AS encuentran las mayores dificultades porque es donde hay menor tolerancia a las diferencias. En esta etapa, sus problemas de conducta se suelen atribuir erróneamente a problemas emocionales o de motivación y se crean conflictos con maestros y compañeros, «hasta que llega un momento en el que reaccionan de un modo muy inapropiado», escribe Bauer.
En el patio, la clase de gimnasia o el bar, estos niños pueden quedarse aislados y ser objeto de burlas. Aunque quieren hacer amigos y adaptarse, en su entorno no encuentran más que incomprensión y rechazo. Su conducta tiende a empeorar y pueden aparecer cuadros de depresión.
En el instituto, afortunadamente, la tolerancia a la excentricidad es mayor. Si el joven obtiene buenas notas, sus compañeros le respetarán, aunque socialmente parezca un nerd (empollón, sabelotodo, retratado en el personaje de Steve Urkel de la serie televisiva Asuntos de Familia). Los SA se parecen a los nerds en muchos aspectos.
Muchos chicos SA hacen amistades con otros adolescentes con sus mismos intereses: Star Trek, los ordenadores, etc. Con un poco de suerte, muchos de ellos consiguen adaptarse al entorno.
De niño Asperger a adulto Asperger
Christopher Gillbert dice que posiblemente la mitad de los adultos con AS no han sido evaluado o diagnosticados correctamente. Muchos de ellos son considerados como “excéntricos”, “distintos” cuyo estilo rígido y su forma de ver el mundo dificulta sus relaciones personales. Sin embargo, muchos se casan, tienen hijos, y, en el mejor de los casos, su familia adapta la vida a sus peculiares necesidades (rutinas, pocas sorpresas, …).
Muchas personas diagnosticadas al final del espectro autista, en la parte más funcional, se niegan a llamar a su condición “enfermedad” o “síndrome”. Piensan, como Vernon Smith, premio Nobel de Economía en el año 2002 y diagnosticado de Asperger, que «ciertas deficiencias mentales pueden tener ventajas selectivas para realizar ciertos tipos de actividades».
Cada 18 de junio, se celebra en todo el mundo el Día del Orgullo Autista. Se celebran los aspectos positivos del espectro autista, que incluye autismo, Asperger, hiperlexia, y PPD. El lema de este año era: Celebrar la neurodiversidad.
http://kindsein.com/es/14/neurologia/347/?ST1=Full_text&ST_T1=Article&ST_PS1=4&ST_AS1=1&ST_LS1=0&ST_max=1
viernes, 25 de diciembre de 2009
Hoja informativa sobre el síndrome de Asperger.
¿Qué es el síndrome de Asperger?
El síndrome de Asperger es uno de los trastornos del espectro
autista (TEA). Aunque los síntomas se presentan a una edad
temprana, el síndrome de Asperger se suele diagnosticar
cuando el niño está en edad escolar. Tal como ocurre con
otros trastornos del espectro autista, los científicos no saben
exactamente qué causa el síndrome de Asperger, pero se
conoce que el cerebro de alguien con esta afección funciona
de forma diferente al de una persona que no la tiene.
¿Cuáles son los signos del síndrome
de Asperger?
Las personas con síndrome de Asperger tienen problemas con
destrezas sociales, emocionales y de comunicación y además
tienen conductas e intereses inusuales.
Los niños y adultos con el síndrome de
Asperger podrían:
- Tener problemas para comprender los sentimientos de otras
personas o para expresar sus propios sentimientos.
- Tener dificultades para entender el lenguaje corporal.
- Evitar el contacto visual.
- Desear estar solos; o querer interactuar pero no saber
cómo hacerlo.
- Tener intereses muy específicos, a veces obsesivos.
- Hablar solo acerca de ellos mismos y de sus intereses.
- Hablar de forma poco usual o con un tono de voz extraño.
- Tener dificultad para hacer amigos.
- Verse nerviosos en grupos sociales grandes.
- Ser torpes o descuidados.
- Tener rituales que se niegan a cambiar, como una rutina
muy rígida para irse a dormir.
- Realizar movimientos repetitivos o extraños.
- Tener reacciones sensoriales poco comunes.
Con el apoyo y los servicios adecuados, las personas con el
síndrome de Asperger pueden mejorar la forma en que
enfrentan y superan desafíos y pueden aprender a desarrollar
sus fortalezas.
¿En qué se diferencia el síndrome de Asperger
de otros trastornos del espectro autista?
Los niños con síndrome de Asperger no tienen retrasos del
lenguaje, y por definición, tienen un coeficiente intelectual
(medición de inteligencia) al mismo nivel o superior al de la
mayoría de los niños. Los niños con otros trastornos del
espectro autista pueden tener un retraso del lenguaje y un
coeficiente intelectual de cualquier nivel.
¿Qué puedo hacer si creo que mi hijo
tiene síndrome de Asperger?
Hable con el médico o la enfermera de su hijo. Si usted o su
médico consideran que podría existir algún problema, pídale al
doctor que remita a su hijo a un especialista, como un pediatra
especializado en el desarrollo o un sicólogo. También hable
con el maestro de su hijo o con el consejero de la escuela.
Su hijo podría beneficiarse de una capacitación intensiva de
destrezas sociales en la escuela o la comunidad. Su hijo
también podría necesitar terapia del habla para aprender
cómo hablar con otras personas, o medicamentos, para
ayudarle con la ansiedad y los problemas de atención. Otros
tratamientos, como la terapia física y ocupacional también
podrían ser útiles según las necesidades del niño. Para saber
a quién puede llamar en su localidad para obtener estos
servicios, comuníquese con el National Information Center
for Children and Youth with Disabilities (Centro Nacional de
Información sobre Niños y Jóvenes con Discapacidades) a través
de su sitio web www.nichcy.org/states.htm (en inglés) y
http://www.nichcy.org/Pages/Publicaciones.aspx (en
español) o en el teléfono 1-800-695-0285. Para obtener
más información sobre el síndrome de Asperger y otros
trastornos del espectro autista, visite el sitio web de la
Sociedad Americana de Autismo (Autism Society of America)
en www.autism-society.org/autismo (en español).
Es muy importante empezar la intervención tan pronto sea
posible para ayudar al niño a alcanzar su máximo potencial.
¡Actuar rápido puede hacer una gran diferencia!
http://www.cdc.gov/ncbddd/actearly/pdf/spanish_pdfs/Sindrome_de_Asperger.pdf
El síndrome de Asperger es uno de los trastornos del espectro
autista (TEA). Aunque los síntomas se presentan a una edad
temprana, el síndrome de Asperger se suele diagnosticar
cuando el niño está en edad escolar. Tal como ocurre con
otros trastornos del espectro autista, los científicos no saben
exactamente qué causa el síndrome de Asperger, pero se
conoce que el cerebro de alguien con esta afección funciona
de forma diferente al de una persona que no la tiene.
¿Cuáles son los signos del síndrome
de Asperger?
Las personas con síndrome de Asperger tienen problemas con
destrezas sociales, emocionales y de comunicación y además
tienen conductas e intereses inusuales.
Los niños y adultos con el síndrome de
Asperger podrían:
- Tener problemas para comprender los sentimientos de otras
personas o para expresar sus propios sentimientos.
- Tener dificultades para entender el lenguaje corporal.
- Evitar el contacto visual.
- Desear estar solos; o querer interactuar pero no saber
cómo hacerlo.
- Tener intereses muy específicos, a veces obsesivos.
- Hablar solo acerca de ellos mismos y de sus intereses.
- Hablar de forma poco usual o con un tono de voz extraño.
- Tener dificultad para hacer amigos.
- Verse nerviosos en grupos sociales grandes.
- Ser torpes o descuidados.
- Tener rituales que se niegan a cambiar, como una rutina
muy rígida para irse a dormir.
- Realizar movimientos repetitivos o extraños.
- Tener reacciones sensoriales poco comunes.
Con el apoyo y los servicios adecuados, las personas con el
síndrome de Asperger pueden mejorar la forma en que
enfrentan y superan desafíos y pueden aprender a desarrollar
sus fortalezas.
¿En qué se diferencia el síndrome de Asperger
de otros trastornos del espectro autista?
Los niños con síndrome de Asperger no tienen retrasos del
lenguaje, y por definición, tienen un coeficiente intelectual
(medición de inteligencia) al mismo nivel o superior al de la
mayoría de los niños. Los niños con otros trastornos del
espectro autista pueden tener un retraso del lenguaje y un
coeficiente intelectual de cualquier nivel.
¿Qué puedo hacer si creo que mi hijo
tiene síndrome de Asperger?
Hable con el médico o la enfermera de su hijo. Si usted o su
médico consideran que podría existir algún problema, pídale al
doctor que remita a su hijo a un especialista, como un pediatra
especializado en el desarrollo o un sicólogo. También hable
con el maestro de su hijo o con el consejero de la escuela.
Su hijo podría beneficiarse de una capacitación intensiva de
destrezas sociales en la escuela o la comunidad. Su hijo
también podría necesitar terapia del habla para aprender
cómo hablar con otras personas, o medicamentos, para
ayudarle con la ansiedad y los problemas de atención. Otros
tratamientos, como la terapia física y ocupacional también
podrían ser útiles según las necesidades del niño. Para saber
a quién puede llamar en su localidad para obtener estos
servicios, comuníquese con el National Information Center
for Children and Youth with Disabilities (Centro Nacional de
Información sobre Niños y Jóvenes con Discapacidades) a través
de su sitio web www.nichcy.org/states.htm (en inglés) y
http://www.nichcy.org/Pages/Publicaciones.aspx (en
español) o en el teléfono 1-800-695-0285. Para obtener
más información sobre el síndrome de Asperger y otros
trastornos del espectro autista, visite el sitio web de la
Sociedad Americana de Autismo (Autism Society of America)
en www.autism-society.org/autismo (en español).
Es muy importante empezar la intervención tan pronto sea
posible para ayudar al niño a alcanzar su máximo potencial.
¡Actuar rápido puede hacer una gran diferencia!
http://www.cdc.gov/ncbddd/actearly/pdf/spanish_pdfs/Sindrome_de_Asperger.pdf
domingo, 6 de diciembre de 2009
Niños que no pueden leer la mente.
Hans Asperger. Su legado aún es poco conocido.
Javier es un niño “raro”. Quizás usted lo conozca. Es muy inteligente, pero tiene siete años y todavía no puede vestirse solo. No soporta la ropa nueva ni las etiquetas en la camisa. Su madre se desespera porque no para de hablar de dinosaurios. En cambio, no parece importarle mucho lo que sientan o digan los demás.
Psicólogos, pediatras, maestros y padres de familia comienzan a hablar del “síndrome de Asperger”. Pero la falta de conocimientos se origina a menudo en el propio hogar de los afectados.
Cuando oye una licuadora se tapa los oídos, pero en cambio puede pasarse horas escuchando la misma canción o viendo la misma película. Le encantan los números, pero no demuestra ningún interés por el Hombre Araña ni los programas de televisión que ven sus compañeros.
En la escuela no juega con casi nadie. Prefiere conversar con sus maestros porque los otros niños lo molestan o se burlan.
Cuando sea grande es muy probable que llegue a ser un exitoso programador de computadoras y ganará mucho dinero, pero en cambio tendrá dificultades para conquistar chicas y conservar una enamorada.
¿Por qué Javier se comporta de ese modo? Él es un niño Asperger.
Ciegos de mente
La inmensa mayoría de los seres humanos no lo saben, pero pueden leer la mente de los demás. Si usted me ve salir de un almacén, rebuscarme en los bolsillos y luego regresar apresurado, fácilmente supondrá que me olvidé de algo. Viendo mis gestos, usted “leyó” mi mente.
Eso es algo que los Asperger no pueden hacer, a menos de que alguien se los enseñe. De lo contrario, solo atinarán a ver gente que hace cosas “raras”, incomprensibles para ellos. Así que en una reunión social no sabrán cómo comportarse ni de qué hablar y fácilmente caerán en el ridículo. Simón Baron-Cohen, una de las mayores autoridades en el tema, dice que los Asperger son “ciegos de mente”.
En cambio, los Asperger son un águila para descubrir cómo funcionan las cosas. Desde pequeñitos desarman juguetes, prenden y apagan las luces o se desesperan por manejar la computadora de papá.
Negros y Asperger
Durante siglos los blancos discriminaron a los negros. Lo mismo ocurre todavía con los Asperger. Los otros niños se burlan de ellos o los acosan y eso provoca frustraciones, depresión, ansiedad. Lo que no es sino una forma diferente de personalidad acaba transformándose en un sufrimiento para el niño y sus padres.
Esto ocurre todavía en nuestro medio. Muy pocos psicólogos ecuatorianos saben qué es Asperger, casi ningún maestro está preparado para enfrentarlo y lo confunden con el Déficit de Atención. En otros países, las escuelas están obligadas a recibir a estos niños y darles la educación que requieren porque no sufren de ninguna enfermedad. Simplemente son distintos.
Es hora de corregir el error. No ocurrirá de la noche a la mañana. Y, como todo en la vida, comenzará por interesarnos en el tema.
Cómo reconocer a un Asperger
• No mira a los ojos cuando habla.
• Parece estar ausente, como en la luna.
• Prefiere jugar solo.
• Sus compañeros lo consideran “raro” y se burlan de él.
• Tiene intereses extraños, como mapas, lavadoras de ropa o inodoros.
• Tiene una excelente memoria para fechas, nombres y lugares.
• No tolera los cambios imprevistos.
• Le incomodan ciertos sonidos, como el de una licuadora.
• No soporta ciertas telas, la etiqueta de la camisa, el calor, el cinturón ajustado.
• Le cuesta comprender cómo debe comportarse en determinadas situaciones sociales.
Cómo tratar a un niño Asperger
• Demuéstrele mucho cariño y comprensión.
• No le dé órdenes sino reglas y explíquele por qué son necesarias.
• Para pedirle algo, acérquesele, tóquelo, muéstrele lo que necesita, llévelo de la mano.
• Utilice el buen humor.
• No servirá de nada que usted alce la voz o se muestre enojado.
• Si va a cambiar su rutina, dígaselo con tiempo.
• Si va a llevarlo a un sitio que no conoce, descríbale el ambiente que va a encontrar.
• Respete sus intereses, ayúdelo a conseguir la información que le pide sobre viejas estampillas o sobre el antiguo Egipto.
• Utilice títeres para que aprenda a comportarse en una fiesta, en el consultorio del médico o cuando reciba visitas.
• Hable con sus maestros para que eviten que otros niños se burlen de él.
Pediatra austriaco
Viena, 1944. Al calor de la II Guerra Mundial, los nazis persiguen a cualquiera que se salga de la norma. En medio de ese infierno, el pediatra austriaco Hans Asperger (1906-1980) describe a un grupo de niños distintos y los llama “autistas”, pero alejándose de la intolerancia reinante, deduce que poseen una inteligencia normal o superior y un potencial extraordinario. Como para darle la razón, uno de ellos, Fritz V., ya adulto, descubrirá un error de cálculo en los trabajos de Isaac Newton.
Aun así, solo en 1981 la británica Lorna Wing demostró que no cabe hablar en este caso de “autismo” sino de “síndrome de Asperger”. Son dos cosas distintas, aunque pertenezcan al mismo espectro.
http://www.larevista.com.ec/me-interesa/sociedad/asperger-ninos-que-no-pueden-leer-la-mente
Javier es un niño “raro”. Quizás usted lo conozca. Es muy inteligente, pero tiene siete años y todavía no puede vestirse solo. No soporta la ropa nueva ni las etiquetas en la camisa. Su madre se desespera porque no para de hablar de dinosaurios. En cambio, no parece importarle mucho lo que sientan o digan los demás.
Psicólogos, pediatras, maestros y padres de familia comienzan a hablar del “síndrome de Asperger”. Pero la falta de conocimientos se origina a menudo en el propio hogar de los afectados.
Cuando oye una licuadora se tapa los oídos, pero en cambio puede pasarse horas escuchando la misma canción o viendo la misma película. Le encantan los números, pero no demuestra ningún interés por el Hombre Araña ni los programas de televisión que ven sus compañeros.
En la escuela no juega con casi nadie. Prefiere conversar con sus maestros porque los otros niños lo molestan o se burlan.
Cuando sea grande es muy probable que llegue a ser un exitoso programador de computadoras y ganará mucho dinero, pero en cambio tendrá dificultades para conquistar chicas y conservar una enamorada.
¿Por qué Javier se comporta de ese modo? Él es un niño Asperger.
Ciegos de mente
La inmensa mayoría de los seres humanos no lo saben, pero pueden leer la mente de los demás. Si usted me ve salir de un almacén, rebuscarme en los bolsillos y luego regresar apresurado, fácilmente supondrá que me olvidé de algo. Viendo mis gestos, usted “leyó” mi mente.
Eso es algo que los Asperger no pueden hacer, a menos de que alguien se los enseñe. De lo contrario, solo atinarán a ver gente que hace cosas “raras”, incomprensibles para ellos. Así que en una reunión social no sabrán cómo comportarse ni de qué hablar y fácilmente caerán en el ridículo. Simón Baron-Cohen, una de las mayores autoridades en el tema, dice que los Asperger son “ciegos de mente”.
En cambio, los Asperger son un águila para descubrir cómo funcionan las cosas. Desde pequeñitos desarman juguetes, prenden y apagan las luces o se desesperan por manejar la computadora de papá.
Negros y Asperger
Durante siglos los blancos discriminaron a los negros. Lo mismo ocurre todavía con los Asperger. Los otros niños se burlan de ellos o los acosan y eso provoca frustraciones, depresión, ansiedad. Lo que no es sino una forma diferente de personalidad acaba transformándose en un sufrimiento para el niño y sus padres.
Esto ocurre todavía en nuestro medio. Muy pocos psicólogos ecuatorianos saben qué es Asperger, casi ningún maestro está preparado para enfrentarlo y lo confunden con el Déficit de Atención. En otros países, las escuelas están obligadas a recibir a estos niños y darles la educación que requieren porque no sufren de ninguna enfermedad. Simplemente son distintos.
Es hora de corregir el error. No ocurrirá de la noche a la mañana. Y, como todo en la vida, comenzará por interesarnos en el tema.
Cómo reconocer a un Asperger
• No mira a los ojos cuando habla.
• Parece estar ausente, como en la luna.
• Prefiere jugar solo.
• Sus compañeros lo consideran “raro” y se burlan de él.
• Tiene intereses extraños, como mapas, lavadoras de ropa o inodoros.
• Tiene una excelente memoria para fechas, nombres y lugares.
• No tolera los cambios imprevistos.
• Le incomodan ciertos sonidos, como el de una licuadora.
• No soporta ciertas telas, la etiqueta de la camisa, el calor, el cinturón ajustado.
• Le cuesta comprender cómo debe comportarse en determinadas situaciones sociales.
Cómo tratar a un niño Asperger
• Demuéstrele mucho cariño y comprensión.
• No le dé órdenes sino reglas y explíquele por qué son necesarias.
• Para pedirle algo, acérquesele, tóquelo, muéstrele lo que necesita, llévelo de la mano.
• Utilice el buen humor.
• No servirá de nada que usted alce la voz o se muestre enojado.
• Si va a cambiar su rutina, dígaselo con tiempo.
• Si va a llevarlo a un sitio que no conoce, descríbale el ambiente que va a encontrar.
• Respete sus intereses, ayúdelo a conseguir la información que le pide sobre viejas estampillas o sobre el antiguo Egipto.
• Utilice títeres para que aprenda a comportarse en una fiesta, en el consultorio del médico o cuando reciba visitas.
• Hable con sus maestros para que eviten que otros niños se burlen de él.
Pediatra austriaco
Viena, 1944. Al calor de la II Guerra Mundial, los nazis persiguen a cualquiera que se salga de la norma. En medio de ese infierno, el pediatra austriaco Hans Asperger (1906-1980) describe a un grupo de niños distintos y los llama “autistas”, pero alejándose de la intolerancia reinante, deduce que poseen una inteligencia normal o superior y un potencial extraordinario. Como para darle la razón, uno de ellos, Fritz V., ya adulto, descubrirá un error de cálculo en los trabajos de Isaac Newton.
Aun así, solo en 1981 la británica Lorna Wing demostró que no cabe hablar en este caso de “autismo” sino de “síndrome de Asperger”. Son dos cosas distintas, aunque pertenezcan al mismo espectro.
http://www.larevista.com.ec/me-interesa/sociedad/asperger-ninos-que-no-pueden-leer-la-mente
domingo, 8 de noviembre de 2009
Niños dotados con el Sindrome de Asperger.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo caracterizado por déficit en la comunicación social y por el modelo repetitivo de comportamientos o intereses. Esto también se observa en algunos niños dotados. El autor propone que niños dotados con el Síndrome de Asperger no puedan ser identificados correctamente porque sus comportamientos insólitos pueden ser mal atribuidos a su alta dotación o a una problema de aprendizaje. El artículo propone directrices para distinguir las características de los niños superdotados de las características del Síndrome de Asperger.
INVESTIGACION
A diferencia de los niños autistas que a menudo reciben ayuda especial en las escuelas, el estudiante brillante con el Síndrome de Asperger (AS) puede ser abandonado a su suerte. En algunos casos, no pueden permitir a estudiantes dotados con el desorden participar en el programa para niños superdotados de su escuela porque los profesores no saben como hacer los ajustes necesarios. Equipos experimentados interdisciplinarios pueden hacer un diagnóstico exacto de AS cuando incluyen una historia del desarrollo y cuando entienden los motivos de los comportamientos de un niño. Las evaluaciones diagnósticas incluyen algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades motoras, y las observaciones de la reciprocidad social del niño y el empleo de lengua.
Aunque no hay ningún estudio controlado para empíricamente determinar los comportamientos que distinguen a niños dotados con AS de otras clases de niños dotados, la observación clínica y los estudios de niños dotados y niños Asperger sugieren que las distinciones pueden hacerse examinando su empleo pragmático de la lengua, su perspicacia y capacidad de entender las perspectivas de otros, la calidad de su humor, su expresión afectiva, y su respuesta a las interrupciones de la rutina.
Los profesores eficaces de los niños dotados AS entienden que estos estudiantes piensan de manera muy diferente de otros niños dotados. Para tener éxito en la escuela, los estudiantes AS a menudo se benefician de apoyos visuales para manejar las rutinas cotidianas y las demandas sociales del aula. La terapia de integración sensorial puede ser beneficiosa para ellos porque su hipersensibilidad interfiere con el estudio o el ajuste social. Los estudiantes AS pueden aprender habilidades sociales con un tutorial de historias sociales, conversaciones de historieta, y accesos visuales.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo incluido en los desórdenes de espectro de autismo del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la Asociación americana de Psiquiatría (APA, 1994). Como otros desórdenes penetrantes del desarrollo, se caracteriza por el daño serio en habilidades de interacción social y comportamientos repetitivos y se cree que es el resultado de una anomalía específica cerebral.
Desde los años 1980, ha aumentado el interés por los desórdenes penetrantes del desarrollo. Los individuos con estos desórdenes comparten ciertas características neuropsicológicas similares al autismo, pero no entran en los criterios formales diagnósticos para el autismo. El síndrome de Asperger (AS) es una variación (Atwood, 1998; Gillberg, 1992). Niños con AS comparten algunas características con lo niños dotados. Puede ser difícil determinar si el desarrollo insólito de un niño es un resultado de su alta dotación , una dificultad de aprendizaje, o AS, sobre todo entre niños sumamente dotados.
El AS fue descrito por primera vez en 1944 por el médico austriaco Hans Asperger. Él pensó que era un desorden de la personalidad caracterizado por un discurso pedante, problemas en las interacciones de doble dirección, el pensamiento lógico excelente, áreas aisladas de interés, el juego repetitivo y estereotipado, y la ignorancia de las demandas ambientales. Los individuos AS se pensaba que eran capaces de originalidad y creatividad en campos selectivos (Tsai, 1992). Asperger (1979) sugirió que su síndrome fuera más probablemente observado en los niños de inteligencia alta y capacidades especiales. Sin embargo, hasta el momento, la literatura clínica sobre AS se ha enfocado a niños con inteligencia media o media baja. Hubo sorprendentemente pocos estudios de AS entre niños dotados.
Recientemente, ha habido un reconocimiento creciente entre clínicos y profesores de que niños dotados a veces no son diagnosticados porque sus comportamientos insólitos son atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje. El objetivo de este artículo es hablar de las semejanzas en los rasgos del desarrollo de niños AS y niños dotados y sugerir directrices para distinguir rasgos AS en los niños superdotados. Además, este artículo sugiere sistemas para trabajar con niños dotados con AS.
Niños Asperger
La Información sobre el predominio de AS es limitada, pero el desorden es más común en muchachos que en muchachas (APA, 1994). Las descripciones clínicas de niños AS incluyen las características siguientes: poca o ninguna empatía, modelo de discurso monótono, intereses sumamente idiosincrásicos e intensos (por ejemplo, tablas de mareas, un tipo de historieta especifico, mapas), aislamiento social como consecuencia de una comunicación social inadecuada, y pensamientos y hábitos inflexibles (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; sacos, 1995). Los niños AS son similares a los niños con otros desórdenes de espectro del autista que se caracterizan por problemas en la comunicación social e intereses persistentes idiosincrásicos
A diferencia de muchos niños autistas, sin embargo, los niños AS no tienen retraso en el discurso, el inicio de sus dificultades es algo posterior, y ellos comúnmente, experimentan déficit motor (Atwood; Frith, 1991; Grandin, 1992; Klin, 1994; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989).
En contraste con niños diagnosticaron con el autismo, los niños AS hablan antes de la edad de 5 años; no permanecen a distancia y retirados del grupo, expresan cierto interés en la gente según se van haciendo más mayores; son de inteligencia al menos media; y pueden mostrar una mejora espectacular con el paso de los años. Cuando son adultos , los niños AS pueden adaptarse muy bien. Ellos realmente tienden a permanecer socialmente aislados, egocéntricos, e idiosincrásicos. A menudo tienen dificultades en el trabajo en equipo y tienen un discurso extraño; no saben conversar y pueden parecer fanáticamente u obsesivamente interesados en temas concretos.
El contacto ocular de los niños AS es a menudo inadecuado. Parece que miran fijamente a través de o no miran directamente a aquellos con quienes están conversando. Los demás por lo general los consideran "extraños" (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, Bremner, Obligación, y Rico, 1989; Tantum, 1988).
Incluso dentro de la subcategoría de AS hay variaciones considerables. Por ejemplo, unos funcionan mal en la escuela, mientras otros alcanzan un nivel alto. Unos tienen problemas de comportamiento serios, otros no. Unos individuos AS demuestran hábitos inaceptables, como el comer cosas inadecuadas, tocar inadecuadamente a la gente, el rechinamiento sus dientes, y acciones agresivas.
Semejanzas Entre Niños Asperger y Niños Dotados
Parece haber al menos siete características comunes a niños dotados y a niños con AS. Estas concordancias no han sido verificadas en ningún estudio controlado, pero surgen de la experiencia compartida de la literatura y la experiencia clínica. Por ejemplo, la fluidez verbal o la precocidad son comunes a ambos, y ambos pueden tener memorias excelentes (Clark, 1992; Frith, 1991; Silverman, 1993). Pueden mostrar una gran fascinación por las cartas o números y disfrutar memorizando información a temprana edad. Pueden demostrar un interés absorbente sobre un tema especializado y adquirir cantidades enormes de información sobre él (Clark; Gallagher, 1985; Klin y Volkmar, 1995). Pueden molestar a sus pares con su conversación ilimitada sobre sus intereses. Pueden hacer infinidad de preguntas o dar respuestas muy largas y minuciosamente específicas a las preguntas que les hacen, pareciendo que son incapaces de pararse. Un dotado AS conocido por el autor, cuando le preguntaron quien era Cristóbal Colón, respondió con una docena de oraciones que detallaban su genealogía.
La hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales no es tampoco rara en ambos grupos de niños. Padres de superdotados y de niños AS a menudo comentan sobre el rechazo firme de su niño de llevar las ciertas clases de materiales, comer alimentos de una cierta textura, retroceder o correr ante sonidos que ellos encuentran particularmente desagradables, o rechazar algunos tipos de acercamiento físico.
Los niños AS se describen como niños que poseen una gama verdaderamente grande de capacidades, al igual que los niños dotados. Asperger observó, que todos los niños con el desorden parecen tener " un interés especial que les permite alcanzar unos niveles bastante extraordinarios de funcionamiento en una cierta área " (p. 45). Este interés es similar al que presentan los niños superdotados quienes tienen "pasiones" (Betts y Kercher, 1999; Torrance, 1965).
Tanto los niños superdotados como los niños AS pueden demostrar una extraordinaria habilidad en áreas específicas y pueden funcionar a un nivel medio en otras áreas (Baum, Owen, y Dixon, 1991; ala, 1991). Tanto el dotado como el AS infantil se describen como la experimentación del desarrollo desigual, en particular cuando el desarrollo cognoscitivo es comparado con el desarrollo social y afectivo en una edad joven (Altman, 1983; Asperger, 1991; Hollingworth, 1942; Silverman, 1993).
Proposed Characteristics to Differentiate Ordinary Gifted Children from Gifted Children with Asperger's Syndrome
Superdotados
Lenguaje: Normal aunque pueden tener el lenguaje de un niño mayor
Respuesta a las rutinas: Pueden mostrar resistencia pasiva pero suelen someterse a ella
Problemas de atención: Si existe, normalmente es en respuesta a estímulos externo.
Humor: Humor socialmente recíproco
Torpeza motora: No característica de los niños dotados
Expresiones afectivas inapropiadas: No característico
Perspicacia Normalmente buena
Esterotipos No característico
Superdotados AS
Patrones de lenguaje: Pedante, seamless speech
Respuesta a las rutinas Baja tolerancia al cambio, agitación, comportamiento agresivo
Problemas de atención: Se dá en respuesta a estímulos internos
Humor:Entiende los juegos de palabras pero no así el que requiere comprensión social.
Torpeza motora Entre el 50-90 % de los niños asperger presentan torpeza motora
Expresiones afectivas inapropiadas Observado casi siempre
Perspicacia: Normalmente ausente
Esterotipos: Pueden presentarse
Distinción del superdotado normal del Síndrome de Asperger
Han sido descritas varias semejanzas entre los niños superdotados y los niños AS. En la tabla 1. se muestran algunos criterios de distinción entre ambos. Una característica distintiva es el modelo de discurso. Los niños AS y los niños ordinarios dotados, pueden mostrar un discurso fluido que parece caracterizado por la originalidad y el pensamiento analítico. Aunque ambos grupos de niños pueden ser sumamente verbales, los niños AS son típicamente pedantes, mientras niños normales dotados no lo son. Frith (1991) sugirió que puede hacerse una distinción en el discurso: los individuos AS hablan sin cesar, mezclando en el contenido, reflexiones personales, e ilustraciones autobiográficas. Lo hacen así quizás, porque no son conscientes del objetivo de las preguntas.
Una segunda diferencia está en como responden a las rutinas. Aunque ambos a veces, se muestren resistentes a la rutina en casa o en la escuela, los niños ordinarios dotados no son tan rígidos sobre rutinas como lo son los niños AS. Los niños dotados, por lo general, no tienen las dificultades ante los cambios que tienen los niños AS . Los niños AS pueden tener gran dificultad con la planificación inflexible y la rutina de las aulas tradicionales, y pueden rechazar cooperar con las tareas de estudio habituales. Los niños dotados pueden expresar su descontento sobre las normas y pueden resistirse pasivamente, pero no tienen la tendencia al pánico o la agresividad que muestran los niños AS. Aunque tanto el dotado como el niño Asperger pueda quejarse de los programas y procedimientos, el niño asperger tiene mayor probabilidad de hacerse obsesivo sobre ello (Barron y Barron, 1992; Clark, 1992; Klin y Volkmar, 1995)
Hay también una diferencia en los comportamientos excéntricos que caracterizan niños AS y algunos niños dotados. Margarita Dewey (1992) escribió sobre las diferencias entre la excentricidad autística y las variadas excentricidades mostradas por niños dotados de jardín de infancia. Sus observaciones pueden ser útiles para intentar dibujar una línea entre comportamientos normales de superdotados y comportamientos AS Ella notó que la persona normal excéntrica es consciente que los otros consideran su comportamiento como raro, mientras el individuo con AS no es consciente. La gente con AS a menudo no tiene ninguna consciencia de que hayan hecho algo fuera de lo común. Este olvido sobre las convenciones sociales es una marca registrada del desorden. Varios escritores explican este olvido por la carencia " de una teoría de mente " (Atwood, 1998).
La teoría de mente es semejante a la metacognición ; esto supone que uno conoce lo que uno sabe y como lo sabe simultáneamente procesando las diferencias de los otros. La teoría de mente también explica la capacidad de tener perspectiva; ser consciente de uno mismo y entender la perspectiva del otro al mismo tiempo. Los niños con AS tienen gran dificultad en comprender la perspectiva de lo otros, y esto es lo que genera su desajuste social (Schopler y Mesibov, 1992; ala, 1981; ala y Gould, 1979
El criterio de olvido social puede servir para distinguir a niños dotados con y sin Asperger. Por ejemplo, los niños AS pueden demostrar una memoria selectiva excelente sobre personas o acontecimientos. Así mismo los niños dotados pueden demostrar luna memoria magnífica para los temas seleccionados de interés especial. Una diferencia, aunque es que los niños con AS asumirán que los otros entienden sus referencias y no serán conscientes que los otros pueden encontrar su memoria notable de cualquier modo. Al contrario niños ordinarios dotados entienden que los otros probablemente no comparten su conocimiento de temas seleccionados y que los otros son sorprendidos por su memoria penetrante (Dewey, 1992
Una cuarta distinción entre el niño ordinario dotado y el niño AS tiene que ver " con la perturbación de atención activa " (Asperger, 1991, p. 76). Niños dotados pueden tener dificultades de atención; pero, cuando ellos hacen, es por lo general porque ellos son distraídos por estímulos externos. los individuos AS son propensos a la distracción, pero esto es la distracción que viene desde dentro. Ellos atienden mucho menos a estímulos externos y más a su mundo interior. Esta distracción interna por lo general, perjudica su funcionamiento de la escuela
La calidad del sentido del humor es una quinta distinción. Los niños dotados con AS pueden ser creativos con las palabras juegan y hasta pueden sobresalir en la creación de juegos de palabras, pero carecen de la reciprocidad social que es la base de la mayor parte de humor (Atwood, 1998; Grandin, 1992; Van Bourgondien y Mesibov, 1987). Ellos no se ríen de las cosas que son graciosas para la mayoría de la gente, y a menudo no entienden la broma. Los niños dotados, por otra parte, no se caracterizan por tener ningún déficit en su capacidad de entender el humor.
La expresión afectiva es el sexto rasgo de distinción. Los niños con Asperger tienden a parecer autómatas en algún grado (Atwood, 1998). Su respuesta emocional no es a menudo, la que uno esperaría. Pueden reírse, ponerse furiosos, o mostrarse ansiosos de manera poco apropiada. La expresión afectiva inadecuada no es una característica común de niños dotados.
Quizás el rasgo más pronunciado para distinguir un dotado de un niño AS es su carencia notable de perspicacia y de conciencia en cuanto a los sentimientos, necesidades, y los intereses de otra gente. Un niño AS hablará interminablemente en un tono monótono o pedante sobre un tema favorito, inconsciente que el oyente podría no estar interesado, tiene que marcharse, está aburrido, o quiere decir algo. Los niños AS también interrumpirán conversaciones privadas y entrarán o se marcharán bruscamente sin mostrar interés por los deseos o las necesidades de otros.
Ellos parecen olvidarse de las reglas más simples de conducta social, y los esfuerzos repetidos para instruirlos o que los recuerden, no cambian estos comportamientos. Una pronunciada carencia de conciencia social no es una característica común en los niños ordinarios dotados. (Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989; Tantam, 1988; ala, 1992; ala y Gould, 1979
Las dificultades de identificaciónde los individuos dotados AS devienen de las variaciones encontradas entre los niños AS. Las esterotipias, por ejemplo, se observan en algunos pero no en todos los niños AS. Retorcimiento de manos, abrir y cerrar un libro, mecerse son algunos ejemplos de esterotipias que se observan a veces, no siempre en los niños AS. Cuando se observan esterotipias en un niño dotado, sin embargo, puede garantizarse un diagnóstico de AS u otro desorden penetrante del desarrollo y merece un examen exhaustivo.
Identificación de niños Dotados con el Síndrome de Asperger
Es imperativo que los niños dotados con AS sean diagnosticados para que puedan recibir los apoyos apropiados. Los padres y profesores pueden estar de acuerdo en que " hay algo que no funciona, ", pero no saber definir qué. La identificación de éstos estudiantes sólo como dotados o como minusválidos no es como eficaz y puede contribuir no sólo a malentendidos sobre la naturaleza real de las dificultades del niño, sino también también a la formulación de un plan educativo inadecuado. (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Grandin, 1992; Klin y Volkmar, 1995; Minshew, 1992; Schopler, 1985).
Para identificar el AS en niños dotados, hay dos cosas imprescindibles: una historia cuidadosa del desarrollo y conocer la motivación de ciertos comportamientos (Atwood, 1998; imposición, 1988; Tsai, 1992). Sin estos dos elementos , existe el peligro de que AS esté mal diagnosticado. Los síntomas del desorden en un niño dotado equivocadamente pueden ser atribuidos a su sobredotación , más que al desorden. Otras veces, un niño dotado AS puede ser rebajado (no ser considerado como sobredotado).
El diagnóstico exacto de niños dotados AS requiere la participación de un equipo experimentado, interdisciplinario. Los padres deberían implicarse activamente en la evaluación ya que la historia del desarrollo es muy importante para la confirmación o la exclusión del diagnóstico.
Tony Atwood (1998) explicó que, además de la historia del desarrollo, una evaluación diagnóstica por lo general incluirá algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades de movimiento, observaciones de la reciprocidad social del niño en situaciones creadas para obtener una serie de comportamientos específicos, y observaciones del empleo pragmático de la lengua. Los lectores interesados en una discusión más comprensiva de los instrumentos diagnósticos y los procedimientos pueden remitirse a sus publicaciones.
A diferencia de los niños autistas que casi siempre reciben ayuda especial en escuelas, el niño brillante AS puede ser abandonado a su suerte para manejarse lo mejor que pueda. Las relaciones con los profesores y pares pueden ser sumamente difíciles. Con el tiempo, éstos niños pueden desarrollar depresión como consecuencia de su aislamiento social. También pueden presentar estados severos de ansiedad. Hasta hace muy poco tiempo, los educadores a menudo no sabían como ayudar al estudiante AS, y algunos estudiantes dotados con el desorden se encontraban con que ellos no podían participar en el programa para dotados de su escuela porque nadie sabía como hacer las adaptaciones necesarias.
Por suerte, se ha avanzado mucho en el conocimiento de éste trastorno, y ahora podemos recomendar programas específicos de instrucción estrategias de dirección de comportamientos que deberían facilitar la inclusión de niños dotados con AS (Atwood, 1998; Cumine, Leach, y Stevenson, 1997; y Dake, 1996;) También, hay varios proyectos de investigación en este campo que prometen aportar aún más datos sobre sistemas eficaces para la educación y la enseñanza del el niño AS.
Funcionamiento con el Estudiante dotado con Asperger.
Los niños AS tienen dificultades en tres áreas fundamentales: estudio, socialización y comportamiento. Klin y Volkmar (1995) y Mesibov (1992) recomendaron que las intervenciones se enfoquen sobre la información, el apoyo general, y la dirección de comportamientos de cada problema específico. Los estudiantes AS pueden beneficiarse aprendiendo estrategias compensatorias, tal y como lo hacen los estudiantes dotados con dificultades de aprendizaje (Baum, Owen, y Dixon, 1991; Klin y Volkmar, 1995; Rourke, 1989). Sin embargo, la forma de enseñar éstas estrategias debe tener en cuenta las características únicas de un cerebro AS. La gente con AS son pensadores por lo general muy visuales.
Esto puede tener varias ventajas, pero es una desventaja en un aula donde la expectativa consiste en que el estudiante piense verbalmente. Se recomienda el empleo exhaustivo de diagramas y pictogramas para dar las clases y enseñarles comportamientos adecuados. (Atwood, 1998; Grandin y Scariano, 1996; Color gris, en prensa; Hurlburt, Frappe, y Frith, 1994
Klin y Volkmar (1995) insistieron en que el acercamiento adecuado a los conceptos debe hacerse partiendo de las partes para llegar al todo porque los niños AS tienden a sobreenfocar los detalles. Debe tenerse cuidado en coger las secuencias exactas. A diferencia de los niños ordinarios dotados, recomiendan estilos de estudio memorísticos para los niños AS, ellos disfrutan de éste estilo porque sus propios pensamientos y hábitos son rígidos.
Schopler y Mesibov (1992) sugirieron que un profesor con capacidad intuitiva tendrá probablemente más éxito con un niño dotado AS que un profesor que base sus decisiones en la deducción lógica porque los estudiantes AS son a menudo sumamente sensibles al tono con el que se les dice las cosas (Asperger, 1979; Frith, 1991). Ellos responden no tanto a lo que les dicen como a la forma en que se les dice. Por esta razón, puede ser sabio dar directrices o correcciones cortas y al punto y evitar las largas explicaciones que aumentan la posibilidad que el niño deforme el mensaje.
El profesor nunca debe enfadarse. Debe parecer tranquilo exteriormente aunque hierva por dentro. ¡Esto puede parecer pedir demasiado, considerando el negativismo y las travesuras aparentemente deliberadas de los niños autistas! El profesor debe estar a toda costa tranquilo y mantener el control. Debe dar sus instrucciones de manera fría y objetiva. (Asperger, 1991, p. 48
Integración Sensorial. La sensibilidad extrema frente a algunas clases de estímulos sensoriales es común entre los niños con AS. (Tupper, 1999) y Atwood (1998) declararon que el sonido y el tacto son las sensibilidades más comunes y que, para muchos de estos niños, " sensaciones ordinarias son percibidas como insoportablemente intensas. La mera anticipación de la experiencia puede conducir a la ansiedad intensa o el pánico " (p. 129). Esta hipersensibilidad causa problema a los niños en su adaptación a la escuela
Por ejemplo, a los estudiantes AS puede no gustarles el sonido de las campanas de la escuela o pueden mostrarse agresivamente oposicionistas cuando el profesor intenta engatusarlos para que se unan a una actividad que implique el contacto físico con otros. Los profesores de los niños dotados AS harían bien en respetar estas sensibilidades y trabajar con los padres y terapeutas para enseñar estrategias de adaptación a los niños. Algunos estímulos sensoriales pueden ser evitados o reducidos al mínimo, pero esto no es posible con la mayor parte de ellos. Llevar tapones para los oídos de silicona cuando sean necesarios o auriculares con música puede ser una buena idea para ayudar a algunos estudiantes. Otros podrían beneficiarse de la terapia de integración sensorial para reducir su reacción defensiva al contacto físico.
La integración sensorial es un concepto desarrollado en un principio por Jean Ayres (1979), y se refiere al proceso neurológico de recoger la información sensorial del mundo, combinándolo con la información interna sensorial, y la fabricación de respuestas adaptativas al ambiente. Las respuestas adaptativas son un componente esencial para la vida. Tupper (1999) explicó que el mundo es un lugar que cambia constantemente y la mayoría de la gente responde espontáneamente sin pensar mucho y sin mucha tensión. Pero, para la gente que interpreta mal la información sensorial o quien la interpreta despacio, el mundo es un lugar muy poco fiable y por lo tanto, bastante espantoso. Ellos carecen de la posibilidad de responder fácilmente. Cuanto más severo sea el problema de integración sensorial, menos tolerancia tendrá la person a la tensión y al cambio. El individuo puede “retirarse de” o oponerse agresivamente a las situaciones para impedir sentirse abrumado. Ya que no podemos vconvertir el mundo en un lugar más fiable, debemos trabajar para aumentar su gama de reacciones - su flexibilidad. El objetivo de la terapia de integración sensorial debe llevar a la gente hacia un repertorio de habilidades más amplio, " un acercamiento más organizado al mundo " (Tupper)
La terapia de integración sensorial está diseñada para mejorar la integración y reducir la sensibilidad sensorial; esto ayuda a la gente organizar, concentrarse, preveer y prepararse para el cambio. Puede aumentar considerablemente la adaptabilidad de un niño y su flexibilidad, facilitando así una mayor participación en los programas educativos. Ahora, se cree que no hay ningún límite de edad en el descubrimiento de las ventajas de la terapia, aunque los niños más pequeños muestren mayor mejoría. (Ayres, 1979; Tupper, 1999)
La terapia de integración sensorial está diseñada por terapeutas ocupacionales especialmente entrenados. Proporciona experiencias sensoriales en aquellas áreas deficitarias. Fácilmente se pueden enseñar algunos ejercicios al personal de la escuela y a los padres para que el niño pueda recibir sus ventajas en la escuela y en casa. Por ejemplo, la estimulación de presión como compresiones conjuntas en casa o el masaje de la mano en la escuela pueden ayudar al niño cuando está sobre-estimulado, ansioso o agresivo. Ejercicios de frotamiento o de cepillado son también provechosos para algunos niños. Los profesores deberían consultar con el terapeuta ocupacional en su distrito en cuanto al uso de estos instrumentos para estudiantes particulares.
Entrenamiento en Habilidades Social. Hay evidencias de que los problemas del niño AS con la socialización pueden ser mejorados por el entrenamiento social. Sin embargo,(Atwood, 1998; Mesibov, 1992) la conversación sobre comportamientos apropiados no es eficaz. El trabajo con un espejo y ejercicios imitativos pueden ayudar mucho más. (Klin y Volkmar, 1995), y Grandin (1992) aconsejaron grabarles en vídeo para enseñarles comportamientos nuevos
Las historias Sociales de Carol Gray y conversaciones sobre historietas (Atwood, 1998) se usan extensamente para ayudar a niños con todas las clases de desórdenes de espectro autista y desarrollan el entendimiento social. Las Historias Sociales son una técnica para enseñar las señales y comportamientos en situaciones sociales específicas. También ayudan a los profesores a entender la perspectiva del estudiante y los motivos que hay detrás de sus comportamientos excéntricos o idiosincrásicos. Esta técnica implica la escritura un cuento que describe una situación social específica con la que el niño lucha. Las historias incluyen cuatro tipos de oraciones: descriptivo, de la perspectiva, directriz, y control. Oraciones descriptivas explican donde, quien, y que. Oraciones de la perspectiva explican los sentimientos y los comportamientos de otros en la situación. Las directrices son declaraciones sobre lo que esperan que el niño haga o digan
La historia concluye con una oración de control que es una declaración sobre estrategias. El niño puede recordar o entender el comportamiento esperado en la situación social. Se recomienda una proporción de una directriz y\o la oración de control por cada 2 a 5 oraciones descriptivas y\o de la perspectiva. Lo siguiente es un ejemplo de una historia social escrita para un niño AS que intenta entender las figuras más habitúales de un discurso:
A veces mi amigo, Toni, me dice "enfriar" [descriptivo]. Esto significa (piensa) que me hago ruidoso y mandón [descriptivo]. Toni no quiere sentarse conmigo cuando soy ruidoso y mandón [la perspectiva]. Bajaré mi voz(voto) cuando Toni me dice "enfriar" [la directriz]. Cuando Toni dice "la frialdad", puedo imaginarme poner mi voz(voto) sobre el hielo [el control]
Puede ayudar a estos estudiantes recibir educación sobre la emotividad y explicaciones sobre la perspectiva de los demás. La educación que incluye la clarificación que necesita la gente con AS puede reducir la ansiedad y promover el auto-entendimiento. Si hay confianza con los adultos, el niño probablemente, aceptará la directriz (Klin y Volkmar, 1995).
Problemas de Comportamiento. Los niños con AS por lo general, tienen algunos problemas de comportamiento. Pueden ser obsesivos o hiperactivos-. Pueden ser propensos a rabietas o a arrebatos agresivos. Pueden golpear a otros niños sin provocación o tocar a la gente de modo inadecuado. Algunos niños AS sufren de ataques de ansiedad o fobias específicas. Ellos pueden ser sensibles a las bromas, pero incoherentemente tendrán comportamientos que provoquen la broma. Algunos niños AS enredarán a los adultos en argumentos infinitos si les dan la oportunidad. Los padres sobre todo pueden encontrarse atrapados en discusiones repetidas sobre los mismos acontecimientos o desacuerdos una y otra vez.
Los adultos no deberían intentar discutir más que de un minuto con tales niños (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Klin y Volkmar, 1995). Directrices breves, concretas son las más eficaces. Apoyos visuales como pictogramas pueden fijarse sobre el cuaderno del niño, sobre su escritorio o sobre la pared bien visible sobre los comportamientos esperados. Utilizar apoyos visuales puede ser notablemente eficaz para ayudar a los estudiantes AS a organizar su comportamiento. Los profesores y padres deberían consultar con un especialista de comunicación para aprender más sobre apoyos visuales.
Además de apoyos conductuales y educativos, las medicaciones pueden ser provechosas en el tratamiento de comportamientos especialmente problemáticos. Las medicaciones pueden mejorar considerablemente la calidad de vida de los niños AS cuando muestran comportamientos obsesivos o agresivos que interfieren con su adaptación en la escuela o a la vida de familiar. La medicación también puede ser necesaria para aliviar los síntomas de depresión, el desorden de pensamiento, o los ataques de ansiedad. Tofranil y Prozac han sido recomendados (Grandin, 1992). Los beta bloqueantes se han mostrado provechosos para los niños AS agresivos, y Anafranil, Luvox, o uno del SSRIS (por ejemplo, Zoloft) pueden ser útiles en tendencias obsesivas ya que las reducen. (Gragg y Francisca, 1997; Rapoport, 1989).
Conclusión:
Los padres y educadores pueden equivocadamente pueden poner todo el foco sobre el niño dotado y no lograr identificar el AS. Además, los déficits sociales de algunos niños dotados pueden ser atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje cuando un diagnóstico de AS sería más apropiado. A veces se culpa a la escuela por no entender y acomodar las necesidades únicas del estudiante superdotado cuando, de hecho, el problema es que el desorden del niño no ha sido identificado ni tratado.
El diagnóstico exacto es necesario para obtener la ayuda apropiada. El entrenamiento en habilidades sociales de las que se benefician los niños AS son diferentes del entrenamiento en habilidades sociales que beneficia a los niños con otras clases de problemas (Guevremont, 1990; Klin y Volkmar, 1995; Mesibov, 1992; ala, 1992). El diagnóstico exacto aumenta la posibilidad que los estudiantes reciban los servicios apropiados y tengan la máxima oportunidad de desarrollar su potencial.
Hubo interés enorme y una oleada de investigaciónes y publicaciones sobre AS en los cinco años pasados, pero raras veces se estudió el niño superdotado con AS. Por suerte, hay estudios en marcha que mejorarán nuestro entendimiento sobre los niños dotados con el desorden (Henderson, 1999). Hay multitud de recursos excelentes que están disponibles en línea e información para educadores y padres que quieran más información sobre como enseñar con eficacia a un niño Asperger
Website de Barbara Kirby (http: // www.udel.edu.bkirby/asperger.html) y website del Centro de Estudio Yale Infantil (http: // www.info.med.yale.edu/chldstdy/autism.h tml) .
El sitio de Kirby incluye la muestra IEP objetivos, formas, y listas de comprobación para ser usado con estudiantes AS.
La Red de Educación de Síndrome de Asperger es una organización nacional recientemente formada para proporcionar el apoyo y la información a individuos con desórdenes neurológicos como Asperger, el Autismo de Alto Funcionamiento, y el Desorden Penetrante del Desarrollo No especificado en otra forma. Ellos proporcionan un helpline en (904) 7456741, y ellos publican un boletín de noticias trimestral para sus miembros. Su website excelente (http: // www.asperger.org) proporciona una lista anotada de las últimas publicaciones sobre el desorden, así como provechosos links a otros sitios
Individuos capaces autistas pueden elevarse a posiciones eminentes y funcionar con un éxito tan excepcional que uno podría concluir que sólo tal gente es capaz de ciertos logros. Es como si ellos tuvieran capacidades compensatorias que contrapesaran sus carencias. Su determinación firme y su poder intelectual, su actividad espontánea y su original mentalidad, su rigidez y determinación, como la manifestada en sus intereses especiales, pueden ser de enorme valor y pueden conducir a logros excepcionales en sus áreas escogidas. Podemos ver en la persona autista, mucho más claramente que con cualquier niño normal, una línea de trabajo que a menudo surge naturalmente de sus capacidades especiales (Asperger, 1991, p. 8)
INVESTIGACION
A diferencia de los niños autistas que a menudo reciben ayuda especial en las escuelas, el estudiante brillante con el Síndrome de Asperger (AS) puede ser abandonado a su suerte. En algunos casos, no pueden permitir a estudiantes dotados con el desorden participar en el programa para niños superdotados de su escuela porque los profesores no saben como hacer los ajustes necesarios. Equipos experimentados interdisciplinarios pueden hacer un diagnóstico exacto de AS cuando incluyen una historia del desarrollo y cuando entienden los motivos de los comportamientos de un niño. Las evaluaciones diagnósticas incluyen algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades motoras, y las observaciones de la reciprocidad social del niño y el empleo de lengua.
Aunque no hay ningún estudio controlado para empíricamente determinar los comportamientos que distinguen a niños dotados con AS de otras clases de niños dotados, la observación clínica y los estudios de niños dotados y niños Asperger sugieren que las distinciones pueden hacerse examinando su empleo pragmático de la lengua, su perspicacia y capacidad de entender las perspectivas de otros, la calidad de su humor, su expresión afectiva, y su respuesta a las interrupciones de la rutina.
Los profesores eficaces de los niños dotados AS entienden que estos estudiantes piensan de manera muy diferente de otros niños dotados. Para tener éxito en la escuela, los estudiantes AS a menudo se benefician de apoyos visuales para manejar las rutinas cotidianas y las demandas sociales del aula. La terapia de integración sensorial puede ser beneficiosa para ellos porque su hipersensibilidad interfiere con el estudio o el ajuste social. Los estudiantes AS pueden aprender habilidades sociales con un tutorial de historias sociales, conversaciones de historieta, y accesos visuales.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo incluido en los desórdenes de espectro de autismo del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la Asociación americana de Psiquiatría (APA, 1994). Como otros desórdenes penetrantes del desarrollo, se caracteriza por el daño serio en habilidades de interacción social y comportamientos repetitivos y se cree que es el resultado de una anomalía específica cerebral.
Desde los años 1980, ha aumentado el interés por los desórdenes penetrantes del desarrollo. Los individuos con estos desórdenes comparten ciertas características neuropsicológicas similares al autismo, pero no entran en los criterios formales diagnósticos para el autismo. El síndrome de Asperger (AS) es una variación (Atwood, 1998; Gillberg, 1992). Niños con AS comparten algunas características con lo niños dotados. Puede ser difícil determinar si el desarrollo insólito de un niño es un resultado de su alta dotación , una dificultad de aprendizaje, o AS, sobre todo entre niños sumamente dotados.
El AS fue descrito por primera vez en 1944 por el médico austriaco Hans Asperger. Él pensó que era un desorden de la personalidad caracterizado por un discurso pedante, problemas en las interacciones de doble dirección, el pensamiento lógico excelente, áreas aisladas de interés, el juego repetitivo y estereotipado, y la ignorancia de las demandas ambientales. Los individuos AS se pensaba que eran capaces de originalidad y creatividad en campos selectivos (Tsai, 1992). Asperger (1979) sugirió que su síndrome fuera más probablemente observado en los niños de inteligencia alta y capacidades especiales. Sin embargo, hasta el momento, la literatura clínica sobre AS se ha enfocado a niños con inteligencia media o media baja. Hubo sorprendentemente pocos estudios de AS entre niños dotados.
Recientemente, ha habido un reconocimiento creciente entre clínicos y profesores de que niños dotados a veces no son diagnosticados porque sus comportamientos insólitos son atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje. El objetivo de este artículo es hablar de las semejanzas en los rasgos del desarrollo de niños AS y niños dotados y sugerir directrices para distinguir rasgos AS en los niños superdotados. Además, este artículo sugiere sistemas para trabajar con niños dotados con AS.
Niños Asperger
La Información sobre el predominio de AS es limitada, pero el desorden es más común en muchachos que en muchachas (APA, 1994). Las descripciones clínicas de niños AS incluyen las características siguientes: poca o ninguna empatía, modelo de discurso monótono, intereses sumamente idiosincrásicos e intensos (por ejemplo, tablas de mareas, un tipo de historieta especifico, mapas), aislamiento social como consecuencia de una comunicación social inadecuada, y pensamientos y hábitos inflexibles (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; sacos, 1995). Los niños AS son similares a los niños con otros desórdenes de espectro del autista que se caracterizan por problemas en la comunicación social e intereses persistentes idiosincrásicos
A diferencia de muchos niños autistas, sin embargo, los niños AS no tienen retraso en el discurso, el inicio de sus dificultades es algo posterior, y ellos comúnmente, experimentan déficit motor (Atwood; Frith, 1991; Grandin, 1992; Klin, 1994; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989).
En contraste con niños diagnosticaron con el autismo, los niños AS hablan antes de la edad de 5 años; no permanecen a distancia y retirados del grupo, expresan cierto interés en la gente según se van haciendo más mayores; son de inteligencia al menos media; y pueden mostrar una mejora espectacular con el paso de los años. Cuando son adultos , los niños AS pueden adaptarse muy bien. Ellos realmente tienden a permanecer socialmente aislados, egocéntricos, e idiosincrásicos. A menudo tienen dificultades en el trabajo en equipo y tienen un discurso extraño; no saben conversar y pueden parecer fanáticamente u obsesivamente interesados en temas concretos.
El contacto ocular de los niños AS es a menudo inadecuado. Parece que miran fijamente a través de o no miran directamente a aquellos con quienes están conversando. Los demás por lo general los consideran "extraños" (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, Bremner, Obligación, y Rico, 1989; Tantum, 1988).
Incluso dentro de la subcategoría de AS hay variaciones considerables. Por ejemplo, unos funcionan mal en la escuela, mientras otros alcanzan un nivel alto. Unos tienen problemas de comportamiento serios, otros no. Unos individuos AS demuestran hábitos inaceptables, como el comer cosas inadecuadas, tocar inadecuadamente a la gente, el rechinamiento sus dientes, y acciones agresivas.
Semejanzas Entre Niños Asperger y Niños Dotados
Parece haber al menos siete características comunes a niños dotados y a niños con AS. Estas concordancias no han sido verificadas en ningún estudio controlado, pero surgen de la experiencia compartida de la literatura y la experiencia clínica. Por ejemplo, la fluidez verbal o la precocidad son comunes a ambos, y ambos pueden tener memorias excelentes (Clark, 1992; Frith, 1991; Silverman, 1993). Pueden mostrar una gran fascinación por las cartas o números y disfrutar memorizando información a temprana edad. Pueden demostrar un interés absorbente sobre un tema especializado y adquirir cantidades enormes de información sobre él (Clark; Gallagher, 1985; Klin y Volkmar, 1995). Pueden molestar a sus pares con su conversación ilimitada sobre sus intereses. Pueden hacer infinidad de preguntas o dar respuestas muy largas y minuciosamente específicas a las preguntas que les hacen, pareciendo que son incapaces de pararse. Un dotado AS conocido por el autor, cuando le preguntaron quien era Cristóbal Colón, respondió con una docena de oraciones que detallaban su genealogía.
La hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales no es tampoco rara en ambos grupos de niños. Padres de superdotados y de niños AS a menudo comentan sobre el rechazo firme de su niño de llevar las ciertas clases de materiales, comer alimentos de una cierta textura, retroceder o correr ante sonidos que ellos encuentran particularmente desagradables, o rechazar algunos tipos de acercamiento físico.
Los niños AS se describen como niños que poseen una gama verdaderamente grande de capacidades, al igual que los niños dotados. Asperger observó, que todos los niños con el desorden parecen tener " un interés especial que les permite alcanzar unos niveles bastante extraordinarios de funcionamiento en una cierta área " (p. 45). Este interés es similar al que presentan los niños superdotados quienes tienen "pasiones" (Betts y Kercher, 1999; Torrance, 1965).
Tanto los niños superdotados como los niños AS pueden demostrar una extraordinaria habilidad en áreas específicas y pueden funcionar a un nivel medio en otras áreas (Baum, Owen, y Dixon, 1991; ala, 1991). Tanto el dotado como el AS infantil se describen como la experimentación del desarrollo desigual, en particular cuando el desarrollo cognoscitivo es comparado con el desarrollo social y afectivo en una edad joven (Altman, 1983; Asperger, 1991; Hollingworth, 1942; Silverman, 1993).
Proposed Characteristics to Differentiate Ordinary Gifted Children from Gifted Children with Asperger's Syndrome
Superdotados
Lenguaje: Normal aunque pueden tener el lenguaje de un niño mayor
Respuesta a las rutinas: Pueden mostrar resistencia pasiva pero suelen someterse a ella
Problemas de atención: Si existe, normalmente es en respuesta a estímulos externo.
Humor: Humor socialmente recíproco
Torpeza motora: No característica de los niños dotados
Expresiones afectivas inapropiadas: No característico
Perspicacia Normalmente buena
Esterotipos No característico
Superdotados AS
Patrones de lenguaje: Pedante, seamless speech
Respuesta a las rutinas Baja tolerancia al cambio, agitación, comportamiento agresivo
Problemas de atención: Se dá en respuesta a estímulos internos
Humor:Entiende los juegos de palabras pero no así el que requiere comprensión social.
Torpeza motora Entre el 50-90 % de los niños asperger presentan torpeza motora
Expresiones afectivas inapropiadas Observado casi siempre
Perspicacia: Normalmente ausente
Esterotipos: Pueden presentarse
Distinción del superdotado normal del Síndrome de Asperger
Han sido descritas varias semejanzas entre los niños superdotados y los niños AS. En la tabla 1. se muestran algunos criterios de distinción entre ambos. Una característica distintiva es el modelo de discurso. Los niños AS y los niños ordinarios dotados, pueden mostrar un discurso fluido que parece caracterizado por la originalidad y el pensamiento analítico. Aunque ambos grupos de niños pueden ser sumamente verbales, los niños AS son típicamente pedantes, mientras niños normales dotados no lo son. Frith (1991) sugirió que puede hacerse una distinción en el discurso: los individuos AS hablan sin cesar, mezclando en el contenido, reflexiones personales, e ilustraciones autobiográficas. Lo hacen así quizás, porque no son conscientes del objetivo de las preguntas.
Una segunda diferencia está en como responden a las rutinas. Aunque ambos a veces, se muestren resistentes a la rutina en casa o en la escuela, los niños ordinarios dotados no son tan rígidos sobre rutinas como lo son los niños AS. Los niños dotados, por lo general, no tienen las dificultades ante los cambios que tienen los niños AS . Los niños AS pueden tener gran dificultad con la planificación inflexible y la rutina de las aulas tradicionales, y pueden rechazar cooperar con las tareas de estudio habituales. Los niños dotados pueden expresar su descontento sobre las normas y pueden resistirse pasivamente, pero no tienen la tendencia al pánico o la agresividad que muestran los niños AS. Aunque tanto el dotado como el niño Asperger pueda quejarse de los programas y procedimientos, el niño asperger tiene mayor probabilidad de hacerse obsesivo sobre ello (Barron y Barron, 1992; Clark, 1992; Klin y Volkmar, 1995)
Hay también una diferencia en los comportamientos excéntricos que caracterizan niños AS y algunos niños dotados. Margarita Dewey (1992) escribió sobre las diferencias entre la excentricidad autística y las variadas excentricidades mostradas por niños dotados de jardín de infancia. Sus observaciones pueden ser útiles para intentar dibujar una línea entre comportamientos normales de superdotados y comportamientos AS Ella notó que la persona normal excéntrica es consciente que los otros consideran su comportamiento como raro, mientras el individuo con AS no es consciente. La gente con AS a menudo no tiene ninguna consciencia de que hayan hecho algo fuera de lo común. Este olvido sobre las convenciones sociales es una marca registrada del desorden. Varios escritores explican este olvido por la carencia " de una teoría de mente " (Atwood, 1998).
La teoría de mente es semejante a la metacognición ; esto supone que uno conoce lo que uno sabe y como lo sabe simultáneamente procesando las diferencias de los otros. La teoría de mente también explica la capacidad de tener perspectiva; ser consciente de uno mismo y entender la perspectiva del otro al mismo tiempo. Los niños con AS tienen gran dificultad en comprender la perspectiva de lo otros, y esto es lo que genera su desajuste social (Schopler y Mesibov, 1992; ala, 1981; ala y Gould, 1979
El criterio de olvido social puede servir para distinguir a niños dotados con y sin Asperger. Por ejemplo, los niños AS pueden demostrar una memoria selectiva excelente sobre personas o acontecimientos. Así mismo los niños dotados pueden demostrar luna memoria magnífica para los temas seleccionados de interés especial. Una diferencia, aunque es que los niños con AS asumirán que los otros entienden sus referencias y no serán conscientes que los otros pueden encontrar su memoria notable de cualquier modo. Al contrario niños ordinarios dotados entienden que los otros probablemente no comparten su conocimiento de temas seleccionados y que los otros son sorprendidos por su memoria penetrante (Dewey, 1992
Una cuarta distinción entre el niño ordinario dotado y el niño AS tiene que ver " con la perturbación de atención activa " (Asperger, 1991, p. 76). Niños dotados pueden tener dificultades de atención; pero, cuando ellos hacen, es por lo general porque ellos son distraídos por estímulos externos. los individuos AS son propensos a la distracción, pero esto es la distracción que viene desde dentro. Ellos atienden mucho menos a estímulos externos y más a su mundo interior. Esta distracción interna por lo general, perjudica su funcionamiento de la escuela
La calidad del sentido del humor es una quinta distinción. Los niños dotados con AS pueden ser creativos con las palabras juegan y hasta pueden sobresalir en la creación de juegos de palabras, pero carecen de la reciprocidad social que es la base de la mayor parte de humor (Atwood, 1998; Grandin, 1992; Van Bourgondien y Mesibov, 1987). Ellos no se ríen de las cosas que son graciosas para la mayoría de la gente, y a menudo no entienden la broma. Los niños dotados, por otra parte, no se caracterizan por tener ningún déficit en su capacidad de entender el humor.
La expresión afectiva es el sexto rasgo de distinción. Los niños con Asperger tienden a parecer autómatas en algún grado (Atwood, 1998). Su respuesta emocional no es a menudo, la que uno esperaría. Pueden reírse, ponerse furiosos, o mostrarse ansiosos de manera poco apropiada. La expresión afectiva inadecuada no es una característica común de niños dotados.
Quizás el rasgo más pronunciado para distinguir un dotado de un niño AS es su carencia notable de perspicacia y de conciencia en cuanto a los sentimientos, necesidades, y los intereses de otra gente. Un niño AS hablará interminablemente en un tono monótono o pedante sobre un tema favorito, inconsciente que el oyente podría no estar interesado, tiene que marcharse, está aburrido, o quiere decir algo. Los niños AS también interrumpirán conversaciones privadas y entrarán o se marcharán bruscamente sin mostrar interés por los deseos o las necesidades de otros.
Ellos parecen olvidarse de las reglas más simples de conducta social, y los esfuerzos repetidos para instruirlos o que los recuerden, no cambian estos comportamientos. Una pronunciada carencia de conciencia social no es una característica común en los niños ordinarios dotados. (Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989; Tantam, 1988; ala, 1992; ala y Gould, 1979
Las dificultades de identificaciónde los individuos dotados AS devienen de las variaciones encontradas entre los niños AS. Las esterotipias, por ejemplo, se observan en algunos pero no en todos los niños AS. Retorcimiento de manos, abrir y cerrar un libro, mecerse son algunos ejemplos de esterotipias que se observan a veces, no siempre en los niños AS. Cuando se observan esterotipias en un niño dotado, sin embargo, puede garantizarse un diagnóstico de AS u otro desorden penetrante del desarrollo y merece un examen exhaustivo.
Identificación de niños Dotados con el Síndrome de Asperger
Es imperativo que los niños dotados con AS sean diagnosticados para que puedan recibir los apoyos apropiados. Los padres y profesores pueden estar de acuerdo en que " hay algo que no funciona, ", pero no saber definir qué. La identificación de éstos estudiantes sólo como dotados o como minusválidos no es como eficaz y puede contribuir no sólo a malentendidos sobre la naturaleza real de las dificultades del niño, sino también también a la formulación de un plan educativo inadecuado. (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Grandin, 1992; Klin y Volkmar, 1995; Minshew, 1992; Schopler, 1985).
Para identificar el AS en niños dotados, hay dos cosas imprescindibles: una historia cuidadosa del desarrollo y conocer la motivación de ciertos comportamientos (Atwood, 1998; imposición, 1988; Tsai, 1992). Sin estos dos elementos , existe el peligro de que AS esté mal diagnosticado. Los síntomas del desorden en un niño dotado equivocadamente pueden ser atribuidos a su sobredotación , más que al desorden. Otras veces, un niño dotado AS puede ser rebajado (no ser considerado como sobredotado).
El diagnóstico exacto de niños dotados AS requiere la participación de un equipo experimentado, interdisciplinario. Los padres deberían implicarse activamente en la evaluación ya que la historia del desarrollo es muy importante para la confirmación o la exclusión del diagnóstico.
Tony Atwood (1998) explicó que, además de la historia del desarrollo, una evaluación diagnóstica por lo general incluirá algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades de movimiento, observaciones de la reciprocidad social del niño en situaciones creadas para obtener una serie de comportamientos específicos, y observaciones del empleo pragmático de la lengua. Los lectores interesados en una discusión más comprensiva de los instrumentos diagnósticos y los procedimientos pueden remitirse a sus publicaciones.
A diferencia de los niños autistas que casi siempre reciben ayuda especial en escuelas, el niño brillante AS puede ser abandonado a su suerte para manejarse lo mejor que pueda. Las relaciones con los profesores y pares pueden ser sumamente difíciles. Con el tiempo, éstos niños pueden desarrollar depresión como consecuencia de su aislamiento social. También pueden presentar estados severos de ansiedad. Hasta hace muy poco tiempo, los educadores a menudo no sabían como ayudar al estudiante AS, y algunos estudiantes dotados con el desorden se encontraban con que ellos no podían participar en el programa para dotados de su escuela porque nadie sabía como hacer las adaptaciones necesarias.
Por suerte, se ha avanzado mucho en el conocimiento de éste trastorno, y ahora podemos recomendar programas específicos de instrucción estrategias de dirección de comportamientos que deberían facilitar la inclusión de niños dotados con AS (Atwood, 1998; Cumine, Leach, y Stevenson, 1997; y Dake, 1996;) También, hay varios proyectos de investigación en este campo que prometen aportar aún más datos sobre sistemas eficaces para la educación y la enseñanza del el niño AS.
Funcionamiento con el Estudiante dotado con Asperger.
Los niños AS tienen dificultades en tres áreas fundamentales: estudio, socialización y comportamiento. Klin y Volkmar (1995) y Mesibov (1992) recomendaron que las intervenciones se enfoquen sobre la información, el apoyo general, y la dirección de comportamientos de cada problema específico. Los estudiantes AS pueden beneficiarse aprendiendo estrategias compensatorias, tal y como lo hacen los estudiantes dotados con dificultades de aprendizaje (Baum, Owen, y Dixon, 1991; Klin y Volkmar, 1995; Rourke, 1989). Sin embargo, la forma de enseñar éstas estrategias debe tener en cuenta las características únicas de un cerebro AS. La gente con AS son pensadores por lo general muy visuales.
Esto puede tener varias ventajas, pero es una desventaja en un aula donde la expectativa consiste en que el estudiante piense verbalmente. Se recomienda el empleo exhaustivo de diagramas y pictogramas para dar las clases y enseñarles comportamientos adecuados. (Atwood, 1998; Grandin y Scariano, 1996; Color gris, en prensa; Hurlburt, Frappe, y Frith, 1994
Klin y Volkmar (1995) insistieron en que el acercamiento adecuado a los conceptos debe hacerse partiendo de las partes para llegar al todo porque los niños AS tienden a sobreenfocar los detalles. Debe tenerse cuidado en coger las secuencias exactas. A diferencia de los niños ordinarios dotados, recomiendan estilos de estudio memorísticos para los niños AS, ellos disfrutan de éste estilo porque sus propios pensamientos y hábitos son rígidos.
Schopler y Mesibov (1992) sugirieron que un profesor con capacidad intuitiva tendrá probablemente más éxito con un niño dotado AS que un profesor que base sus decisiones en la deducción lógica porque los estudiantes AS son a menudo sumamente sensibles al tono con el que se les dice las cosas (Asperger, 1979; Frith, 1991). Ellos responden no tanto a lo que les dicen como a la forma en que se les dice. Por esta razón, puede ser sabio dar directrices o correcciones cortas y al punto y evitar las largas explicaciones que aumentan la posibilidad que el niño deforme el mensaje.
El profesor nunca debe enfadarse. Debe parecer tranquilo exteriormente aunque hierva por dentro. ¡Esto puede parecer pedir demasiado, considerando el negativismo y las travesuras aparentemente deliberadas de los niños autistas! El profesor debe estar a toda costa tranquilo y mantener el control. Debe dar sus instrucciones de manera fría y objetiva. (Asperger, 1991, p. 48
Integración Sensorial. La sensibilidad extrema frente a algunas clases de estímulos sensoriales es común entre los niños con AS. (Tupper, 1999) y Atwood (1998) declararon que el sonido y el tacto son las sensibilidades más comunes y que, para muchos de estos niños, " sensaciones ordinarias son percibidas como insoportablemente intensas. La mera anticipación de la experiencia puede conducir a la ansiedad intensa o el pánico " (p. 129). Esta hipersensibilidad causa problema a los niños en su adaptación a la escuela
Por ejemplo, a los estudiantes AS puede no gustarles el sonido de las campanas de la escuela o pueden mostrarse agresivamente oposicionistas cuando el profesor intenta engatusarlos para que se unan a una actividad que implique el contacto físico con otros. Los profesores de los niños dotados AS harían bien en respetar estas sensibilidades y trabajar con los padres y terapeutas para enseñar estrategias de adaptación a los niños. Algunos estímulos sensoriales pueden ser evitados o reducidos al mínimo, pero esto no es posible con la mayor parte de ellos. Llevar tapones para los oídos de silicona cuando sean necesarios o auriculares con música puede ser una buena idea para ayudar a algunos estudiantes. Otros podrían beneficiarse de la terapia de integración sensorial para reducir su reacción defensiva al contacto físico.
La integración sensorial es un concepto desarrollado en un principio por Jean Ayres (1979), y se refiere al proceso neurológico de recoger la información sensorial del mundo, combinándolo con la información interna sensorial, y la fabricación de respuestas adaptativas al ambiente. Las respuestas adaptativas son un componente esencial para la vida. Tupper (1999) explicó que el mundo es un lugar que cambia constantemente y la mayoría de la gente responde espontáneamente sin pensar mucho y sin mucha tensión. Pero, para la gente que interpreta mal la información sensorial o quien la interpreta despacio, el mundo es un lugar muy poco fiable y por lo tanto, bastante espantoso. Ellos carecen de la posibilidad de responder fácilmente. Cuanto más severo sea el problema de integración sensorial, menos tolerancia tendrá la person a la tensión y al cambio. El individuo puede “retirarse de” o oponerse agresivamente a las situaciones para impedir sentirse abrumado. Ya que no podemos vconvertir el mundo en un lugar más fiable, debemos trabajar para aumentar su gama de reacciones - su flexibilidad. El objetivo de la terapia de integración sensorial debe llevar a la gente hacia un repertorio de habilidades más amplio, " un acercamiento más organizado al mundo " (Tupper)
La terapia de integración sensorial está diseñada para mejorar la integración y reducir la sensibilidad sensorial; esto ayuda a la gente organizar, concentrarse, preveer y prepararse para el cambio. Puede aumentar considerablemente la adaptabilidad de un niño y su flexibilidad, facilitando así una mayor participación en los programas educativos. Ahora, se cree que no hay ningún límite de edad en el descubrimiento de las ventajas de la terapia, aunque los niños más pequeños muestren mayor mejoría. (Ayres, 1979; Tupper, 1999)
La terapia de integración sensorial está diseñada por terapeutas ocupacionales especialmente entrenados. Proporciona experiencias sensoriales en aquellas áreas deficitarias. Fácilmente se pueden enseñar algunos ejercicios al personal de la escuela y a los padres para que el niño pueda recibir sus ventajas en la escuela y en casa. Por ejemplo, la estimulación de presión como compresiones conjuntas en casa o el masaje de la mano en la escuela pueden ayudar al niño cuando está sobre-estimulado, ansioso o agresivo. Ejercicios de frotamiento o de cepillado son también provechosos para algunos niños. Los profesores deberían consultar con el terapeuta ocupacional en su distrito en cuanto al uso de estos instrumentos para estudiantes particulares.
Entrenamiento en Habilidades Social. Hay evidencias de que los problemas del niño AS con la socialización pueden ser mejorados por el entrenamiento social. Sin embargo,(Atwood, 1998; Mesibov, 1992) la conversación sobre comportamientos apropiados no es eficaz. El trabajo con un espejo y ejercicios imitativos pueden ayudar mucho más. (Klin y Volkmar, 1995), y Grandin (1992) aconsejaron grabarles en vídeo para enseñarles comportamientos nuevos
Las historias Sociales de Carol Gray y conversaciones sobre historietas (Atwood, 1998) se usan extensamente para ayudar a niños con todas las clases de desórdenes de espectro autista y desarrollan el entendimiento social. Las Historias Sociales son una técnica para enseñar las señales y comportamientos en situaciones sociales específicas. También ayudan a los profesores a entender la perspectiva del estudiante y los motivos que hay detrás de sus comportamientos excéntricos o idiosincrásicos. Esta técnica implica la escritura un cuento que describe una situación social específica con la que el niño lucha. Las historias incluyen cuatro tipos de oraciones: descriptivo, de la perspectiva, directriz, y control. Oraciones descriptivas explican donde, quien, y que. Oraciones de la perspectiva explican los sentimientos y los comportamientos de otros en la situación. Las directrices son declaraciones sobre lo que esperan que el niño haga o digan
La historia concluye con una oración de control que es una declaración sobre estrategias. El niño puede recordar o entender el comportamiento esperado en la situación social. Se recomienda una proporción de una directriz y\o la oración de control por cada 2 a 5 oraciones descriptivas y\o de la perspectiva. Lo siguiente es un ejemplo de una historia social escrita para un niño AS que intenta entender las figuras más habitúales de un discurso:
A veces mi amigo, Toni, me dice "enfriar" [descriptivo]. Esto significa (piensa) que me hago ruidoso y mandón [descriptivo]. Toni no quiere sentarse conmigo cuando soy ruidoso y mandón [la perspectiva]. Bajaré mi voz(voto) cuando Toni me dice "enfriar" [la directriz]. Cuando Toni dice "la frialdad", puedo imaginarme poner mi voz(voto) sobre el hielo [el control]
Puede ayudar a estos estudiantes recibir educación sobre la emotividad y explicaciones sobre la perspectiva de los demás. La educación que incluye la clarificación que necesita la gente con AS puede reducir la ansiedad y promover el auto-entendimiento. Si hay confianza con los adultos, el niño probablemente, aceptará la directriz (Klin y Volkmar, 1995).
Problemas de Comportamiento. Los niños con AS por lo general, tienen algunos problemas de comportamiento. Pueden ser obsesivos o hiperactivos-. Pueden ser propensos a rabietas o a arrebatos agresivos. Pueden golpear a otros niños sin provocación o tocar a la gente de modo inadecuado. Algunos niños AS sufren de ataques de ansiedad o fobias específicas. Ellos pueden ser sensibles a las bromas, pero incoherentemente tendrán comportamientos que provoquen la broma. Algunos niños AS enredarán a los adultos en argumentos infinitos si les dan la oportunidad. Los padres sobre todo pueden encontrarse atrapados en discusiones repetidas sobre los mismos acontecimientos o desacuerdos una y otra vez.
Los adultos no deberían intentar discutir más que de un minuto con tales niños (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Klin y Volkmar, 1995). Directrices breves, concretas son las más eficaces. Apoyos visuales como pictogramas pueden fijarse sobre el cuaderno del niño, sobre su escritorio o sobre la pared bien visible sobre los comportamientos esperados. Utilizar apoyos visuales puede ser notablemente eficaz para ayudar a los estudiantes AS a organizar su comportamiento. Los profesores y padres deberían consultar con un especialista de comunicación para aprender más sobre apoyos visuales.
Además de apoyos conductuales y educativos, las medicaciones pueden ser provechosas en el tratamiento de comportamientos especialmente problemáticos. Las medicaciones pueden mejorar considerablemente la calidad de vida de los niños AS cuando muestran comportamientos obsesivos o agresivos que interfieren con su adaptación en la escuela o a la vida de familiar. La medicación también puede ser necesaria para aliviar los síntomas de depresión, el desorden de pensamiento, o los ataques de ansiedad. Tofranil y Prozac han sido recomendados (Grandin, 1992). Los beta bloqueantes se han mostrado provechosos para los niños AS agresivos, y Anafranil, Luvox, o uno del SSRIS (por ejemplo, Zoloft) pueden ser útiles en tendencias obsesivas ya que las reducen. (Gragg y Francisca, 1997; Rapoport, 1989).
Conclusión:
Los padres y educadores pueden equivocadamente pueden poner todo el foco sobre el niño dotado y no lograr identificar el AS. Además, los déficits sociales de algunos niños dotados pueden ser atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje cuando un diagnóstico de AS sería más apropiado. A veces se culpa a la escuela por no entender y acomodar las necesidades únicas del estudiante superdotado cuando, de hecho, el problema es que el desorden del niño no ha sido identificado ni tratado.
El diagnóstico exacto es necesario para obtener la ayuda apropiada. El entrenamiento en habilidades sociales de las que se benefician los niños AS son diferentes del entrenamiento en habilidades sociales que beneficia a los niños con otras clases de problemas (Guevremont, 1990; Klin y Volkmar, 1995; Mesibov, 1992; ala, 1992). El diagnóstico exacto aumenta la posibilidad que los estudiantes reciban los servicios apropiados y tengan la máxima oportunidad de desarrollar su potencial.
Hubo interés enorme y una oleada de investigaciónes y publicaciones sobre AS en los cinco años pasados, pero raras veces se estudió el niño superdotado con AS. Por suerte, hay estudios en marcha que mejorarán nuestro entendimiento sobre los niños dotados con el desorden (Henderson, 1999). Hay multitud de recursos excelentes que están disponibles en línea e información para educadores y padres que quieran más información sobre como enseñar con eficacia a un niño Asperger
Website de Barbara Kirby (http: // www.udel.edu.bkirby/asperger.html) y website del Centro de Estudio Yale Infantil (http: // www.info.med.yale.edu/chldstdy/autism.h tml) .
El sitio de Kirby incluye la muestra IEP objetivos, formas, y listas de comprobación para ser usado con estudiantes AS.
La Red de Educación de Síndrome de Asperger es una organización nacional recientemente formada para proporcionar el apoyo y la información a individuos con desórdenes neurológicos como Asperger, el Autismo de Alto Funcionamiento, y el Desorden Penetrante del Desarrollo No especificado en otra forma. Ellos proporcionan un helpline en (904) 7456741, y ellos publican un boletín de noticias trimestral para sus miembros. Su website excelente (http: // www.asperger.org) proporciona una lista anotada de las últimas publicaciones sobre el desorden, así como provechosos links a otros sitios
Individuos capaces autistas pueden elevarse a posiciones eminentes y funcionar con un éxito tan excepcional que uno podría concluir que sólo tal gente es capaz de ciertos logros. Es como si ellos tuvieran capacidades compensatorias que contrapesaran sus carencias. Su determinación firme y su poder intelectual, su actividad espontánea y su original mentalidad, su rigidez y determinación, como la manifestada en sus intereses especiales, pueden ser de enorme valor y pueden conducir a logros excepcionales en sus áreas escogidas. Podemos ver en la persona autista, mucho más claramente que con cualquier niño normal, una línea de trabajo que a menudo surge naturalmente de sus capacidades especiales (Asperger, 1991, p. 8)
lunes, 12 de octubre de 2009
Sindrome de Asperger.
Definición
El síndrome de Asperger es uno de los principales trastornos de desarrollo que causa problemas sociales y de comportamiento. El autismo es otra enfermedad que pertenece a esta categoría. Algunos científicos consideran que el síndrome de Asperger es una enfermedad diferente, otros creen que es un tipo de autismo grave. Los niños con síndrome de Asperger generalmente tienen una inteligencia normal y no tienen los problemas de lenguaje típicos del autismo.
Causas
La causa del síndrome de Asperger es desconocida. Algunos expertos creen que una serie de factores pueden ser responsables del desarrollo defectuoso del cerebro.
Factores de riesgo
El síndrome de Asperger es más común en los niños varones.
Síntomas
En general, los síntomas se hacen evidentes entre los 2 ½ y 3 años de edad. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden incluir:
Dificultad para interactuar con otros
Problemas para hacer amigos
Poca comprensión hacia los sentimientos de los demás
Insensibilidad a sugerencias sociales y expresiones faciales
Reacciones sociales y emocionales inapropiadas
Preocupación por su propio mundo
No compartir diversiones, intereses o logros con los demás
Seguir rituales o rutinas repetitivas
Dificultad para enfrentar cambios de la rutina o los horarios
Forma de pensar cerrada
Intereses limitados, generalmente uno o dos asuntos
Repetición de palabras y frases una y otra vez
Interés intenso en unos pocos temas
Buena memoria de rutina sin comprender la información
Habilidades verbales limitadas o uso de palabras de manera extraña
Dificultad para imaginar cosas o pensar de manera abstracta
Tomarse las cosas muy literalmente
Enfocarse en pequeños detalles y tener problemas para observar un panorama más general
Habilidad de leer sin comprender las palabras
Problemas con la comunicación no verbal
Contacto visual pobre
Pocas expresiones faciales, salvo en el caso del enojo o tristeza
Postura corporal o uso deficiente de gestos
Movimientos torpes
Dar manotazos
Falta de coordinación
Inflexibilidad para aceptar el cambio
Dificultad para aceptar pérdidas o críticas
Deseo obsesivo de terminar toda tarea comenzada
Diagnóstico
No existen pruebas para el síndrome de Asperger. El diagnóstico se base en observaciones del comportamiento del niño. Se pueden realizar pruebas neuropsicológicas y de coeficiente intelectual. Se pueden solicitar pruebas médicas para descartar otros problemas de salud. Las familias y los niños pueden beneficiarse con la intervención temprana. Conocer el problema también ayuda a las familias a comprender por qué el niño actúa de manera distinta a los demás niños.
Tratamiento
No existe tratamiento que cure el síndrome de Asperger. El objetivo de los tratamientos es controlar los síntomas y mejorar la interacción social. Con frecuencia, los pacientes aprenden a funcionar de manera independiente como adultos. Sin embargo, generalmente siguen enfrentando problemas con la interacción social. También pueden desarrollar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad. Los niños que padecen el síndrome de Asperger necesitan amor y comprensión, así como horarios estructurados.
Las terapias incluyen:
Medicamentos
Los medicamentos para ayudar a controlar los síntomas podrán incluir:
Estimulantes
Medicamentos que alteran el estado de ánimo
Medicamentos para controlar convulsiones
Inhibidores de la recaptación selectiva de serotonina, como citalopram (p. ej., Celexa), sertralina (p. ej., Zoloft), fluoxetina (p. ej., Prozac), paroxetina (p. ej., Paxil CR)
Neurolépticos, como risperidona (p. ej., Risperdal)
Asesoramiento profesional
La terapia de modificación de comportamiento y entrenamiento pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales. Aprender cómo hacer amistades y conservarlas les resulta difícil a estos niños. A medida que crecen, muchos encuentran perturbadora la falta de amigos.
Cuidado Familiar
Cuidar de un niño que padece el síndrome de Asperger puede ser muy estresante. Los consejeros ayudan a los padres a aprender cómo manejar la conducta de su hijo. Se sugiere:
Advertir al niño que una actividad está por terminar y proporcionar maneras de "guardar" la actividad para más tarde. Por ejemplo, se puede grabar su programa de televisión favorito para verlo después.
Tratar de incorporar cierta flexibilidad en el día.
Establecer límites para el tiempo que el niño puede dedicarle a una única actividad obsesiva.
Dar instrucciones sencillas.
Usar las palabras precisas.
Limitar las opciones a dos o tres cosas.
Evitar usar expresiones figurativas.
Hacer listas.
No asumir que un niño con este trastorno comprende lo que se le ha dicho simplemente porque logra repetirlo.
Comenzar a explicar a temprana edad cuál es el comportamiento apropiado para lugares públicos y privados.
No haga amenazas o promesas en vano.
Felicitar al niño por sus logros, especialmente los sociales.
Necesidades Educativas
Los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen, en general, un coeficiente intelectual normal; sin embargo, tienen necesidades educativas especiales. Con frecuencia, pueden concurrir a escuelas normales. Los maestros deben ser informados de las necesidades del niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden sufrir agresiones o burlas porque parecen diferentes.
Prevención
No existen pautas para prevenir el síndrome de Asperger.
https://healthlibrary.epnet.com/GetContent.aspx?token=0d429707-b7e1-4147-9947-abca6797a602&chunkiid=103810
El síndrome de Asperger es uno de los principales trastornos de desarrollo que causa problemas sociales y de comportamiento. El autismo es otra enfermedad que pertenece a esta categoría. Algunos científicos consideran que el síndrome de Asperger es una enfermedad diferente, otros creen que es un tipo de autismo grave. Los niños con síndrome de Asperger generalmente tienen una inteligencia normal y no tienen los problemas de lenguaje típicos del autismo.
Causas
La causa del síndrome de Asperger es desconocida. Algunos expertos creen que una serie de factores pueden ser responsables del desarrollo defectuoso del cerebro.
Factores de riesgo
El síndrome de Asperger es más común en los niños varones.
Síntomas
En general, los síntomas se hacen evidentes entre los 2 ½ y 3 años de edad. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden incluir:
Dificultad para interactuar con otros
Problemas para hacer amigos
Poca comprensión hacia los sentimientos de los demás
Insensibilidad a sugerencias sociales y expresiones faciales
Reacciones sociales y emocionales inapropiadas
Preocupación por su propio mundo
No compartir diversiones, intereses o logros con los demás
Seguir rituales o rutinas repetitivas
Dificultad para enfrentar cambios de la rutina o los horarios
Forma de pensar cerrada
Intereses limitados, generalmente uno o dos asuntos
Repetición de palabras y frases una y otra vez
Interés intenso en unos pocos temas
Buena memoria de rutina sin comprender la información
Habilidades verbales limitadas o uso de palabras de manera extraña
Dificultad para imaginar cosas o pensar de manera abstracta
Tomarse las cosas muy literalmente
Enfocarse en pequeños detalles y tener problemas para observar un panorama más general
Habilidad de leer sin comprender las palabras
Problemas con la comunicación no verbal
Contacto visual pobre
Pocas expresiones faciales, salvo en el caso del enojo o tristeza
Postura corporal o uso deficiente de gestos
Movimientos torpes
Dar manotazos
Falta de coordinación
Inflexibilidad para aceptar el cambio
Dificultad para aceptar pérdidas o críticas
Deseo obsesivo de terminar toda tarea comenzada
Diagnóstico
No existen pruebas para el síndrome de Asperger. El diagnóstico se base en observaciones del comportamiento del niño. Se pueden realizar pruebas neuropsicológicas y de coeficiente intelectual. Se pueden solicitar pruebas médicas para descartar otros problemas de salud. Las familias y los niños pueden beneficiarse con la intervención temprana. Conocer el problema también ayuda a las familias a comprender por qué el niño actúa de manera distinta a los demás niños.
Tratamiento
No existe tratamiento que cure el síndrome de Asperger. El objetivo de los tratamientos es controlar los síntomas y mejorar la interacción social. Con frecuencia, los pacientes aprenden a funcionar de manera independiente como adultos. Sin embargo, generalmente siguen enfrentando problemas con la interacción social. También pueden desarrollar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad. Los niños que padecen el síndrome de Asperger necesitan amor y comprensión, así como horarios estructurados.
Las terapias incluyen:
Medicamentos
Los medicamentos para ayudar a controlar los síntomas podrán incluir:
Estimulantes
Medicamentos que alteran el estado de ánimo
Medicamentos para controlar convulsiones
Inhibidores de la recaptación selectiva de serotonina, como citalopram (p. ej., Celexa), sertralina (p. ej., Zoloft), fluoxetina (p. ej., Prozac), paroxetina (p. ej., Paxil CR)
Neurolépticos, como risperidona (p. ej., Risperdal)
Asesoramiento profesional
La terapia de modificación de comportamiento y entrenamiento pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales. Aprender cómo hacer amistades y conservarlas les resulta difícil a estos niños. A medida que crecen, muchos encuentran perturbadora la falta de amigos.
Cuidado Familiar
Cuidar de un niño que padece el síndrome de Asperger puede ser muy estresante. Los consejeros ayudan a los padres a aprender cómo manejar la conducta de su hijo. Se sugiere:
Advertir al niño que una actividad está por terminar y proporcionar maneras de "guardar" la actividad para más tarde. Por ejemplo, se puede grabar su programa de televisión favorito para verlo después.
Tratar de incorporar cierta flexibilidad en el día.
Establecer límites para el tiempo que el niño puede dedicarle a una única actividad obsesiva.
Dar instrucciones sencillas.
Usar las palabras precisas.
Limitar las opciones a dos o tres cosas.
Evitar usar expresiones figurativas.
Hacer listas.
No asumir que un niño con este trastorno comprende lo que se le ha dicho simplemente porque logra repetirlo.
Comenzar a explicar a temprana edad cuál es el comportamiento apropiado para lugares públicos y privados.
No haga amenazas o promesas en vano.
Felicitar al niño por sus logros, especialmente los sociales.
Necesidades Educativas
Los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen, en general, un coeficiente intelectual normal; sin embargo, tienen necesidades educativas especiales. Con frecuencia, pueden concurrir a escuelas normales. Los maestros deben ser informados de las necesidades del niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden sufrir agresiones o burlas porque parecen diferentes.
Prevención
No existen pautas para prevenir el síndrome de Asperger.
https://healthlibrary.epnet.com/GetContent.aspx?token=0d429707-b7e1-4147-9947-abca6797a602&chunkiid=103810
Con una personalidad diferente.
Son niños respetuosos, ordenados y que rara vez causan un conflicto en la escuela. Las personas con Asperger sólo difieren del resto en su dificultad para las habilidades sociales.
Pueden llegar a ser expertos en física o en matemáticas si sus intereses coinciden con estas disciplinas. Son alumnos metódicos, respetuosos y muy rara vez ocasionan un conflicto en un centro educativo. La única característica que los diferencia del resto de los niños de su edad es que presentan un déficit en sus habilidades sociales. El síndrome de Asperger es un desorden que afecta a la vida social, la comprensión y la comunicación.Su aspecto físico es normal y suelen tener un cociente intelectual medio o alto. El esfuerzo por parte de las familias, indica la presidenta de la Asociación Asperger Granada, Isabel Domínguez, es fundamental para que las personas que padecen este trastorno puedan desarrollar su vida sin impedimentos, estudiar una carrera universitaria e incorporarse al mercado laboral.Isabel comenta que su detección precoz es clave a la hora de lograr que desarrollen sus capacidades sociales: "Cuando son muy pequeños es difícil diagnosticar este síndrome. Hasta que no concluyen sus estudios primarios los padres y los maestros no suelen percatarse de lo que le sucede al pequeño".Aparentemente, subraya, son alumnos más responsables que la media. Si se entiende por madurez una letra correcta, unos cuadernos ordenados y un uso muy correcto del vocabulario que puede llegar a sorprender al propio docente. Sin embargo, su déficit social se palpa en su aislamiento en las horas de recreo o su incapacidad para captar los dobles sentidos de las frases. "Tienen su propio modo de ver el mundo", asegura la presidenta de la organización.Ésta otra forma de enfrentarse a la realidad les lleva, en ocasiones, a la falta de comprensión de sus compañeros. "Muchos de estos niños cuando son adolescentes sufren acoso escolar, porque ya sabemos que algunos jóvenes en los centros de Secundaria optan por el alumno más débil para agredirlo física o psicológicamente", indica.Una situación delicada para cualquier chico, pero que se complica aún más si padece este síndrome. "Su déficit –afirma Isabel– a la hora de entender el doble sentido de las frases lo puede llevar a no ser consciente de que está sufriendo este tipo de acoso". Es cuando comienzan las risas de sus compañeros de aula, cuando el joven se percata de que algo no va bien. Los tiempos han cambiado y la presidenta de la asociación granadina de Asperger resalta que tanto los centros como los padres intervienen rápidamente cuando se detecta el problema. Su propio colectivo dispone de un protocolo de actuación: "Hace poco una madre nos informó de que su hijo de ocho años estaba sufriendo acoso en la escuela, pero desde la propia institución tomaron cartas en el asunto enseguida".Intervención. El apoyo a estos niños desde muy pequeños es fundamental para que superen los obstáculos que les impone su trastorno. Por ello, en la organización de la capital, que cuenta con medio centenar de socios de la provincia y afiliados de Jaén y Murcia, desarrollan una serie de talleres y actividades encaminadas a potenciar sus habilidades sociales y su inteligencia emocional.Llevan a cabo además de talleres relacionados con las capacidades sociales, otros dirigidos a las familias y, en concreto, a los hermanos para que comprendan el trastorno que padece el niño. Otros programas como los de inserción y orientación laboral también se coordinan desde esta organización. Con el objetivo de que los niños creen sus redes sociales, organizan salidas programadas al cine o al Parque de las Ciencias. Las excursiones son supervisadas por los padres. "Se van creando sus propios grupos de amigos. Una amistad que se puede extender hasta la madurez", concluye Isabel.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009060700_36_131402__Ciudadanos-personalidad-diferente
Pueden llegar a ser expertos en física o en matemáticas si sus intereses coinciden con estas disciplinas. Son alumnos metódicos, respetuosos y muy rara vez ocasionan un conflicto en un centro educativo. La única característica que los diferencia del resto de los niños de su edad es que presentan un déficit en sus habilidades sociales. El síndrome de Asperger es un desorden que afecta a la vida social, la comprensión y la comunicación.Su aspecto físico es normal y suelen tener un cociente intelectual medio o alto. El esfuerzo por parte de las familias, indica la presidenta de la Asociación Asperger Granada, Isabel Domínguez, es fundamental para que las personas que padecen este trastorno puedan desarrollar su vida sin impedimentos, estudiar una carrera universitaria e incorporarse al mercado laboral.Isabel comenta que su detección precoz es clave a la hora de lograr que desarrollen sus capacidades sociales: "Cuando son muy pequeños es difícil diagnosticar este síndrome. Hasta que no concluyen sus estudios primarios los padres y los maestros no suelen percatarse de lo que le sucede al pequeño".Aparentemente, subraya, son alumnos más responsables que la media. Si se entiende por madurez una letra correcta, unos cuadernos ordenados y un uso muy correcto del vocabulario que puede llegar a sorprender al propio docente. Sin embargo, su déficit social se palpa en su aislamiento en las horas de recreo o su incapacidad para captar los dobles sentidos de las frases. "Tienen su propio modo de ver el mundo", asegura la presidenta de la organización.Ésta otra forma de enfrentarse a la realidad les lleva, en ocasiones, a la falta de comprensión de sus compañeros. "Muchos de estos niños cuando son adolescentes sufren acoso escolar, porque ya sabemos que algunos jóvenes en los centros de Secundaria optan por el alumno más débil para agredirlo física o psicológicamente", indica.Una situación delicada para cualquier chico, pero que se complica aún más si padece este síndrome. "Su déficit –afirma Isabel– a la hora de entender el doble sentido de las frases lo puede llevar a no ser consciente de que está sufriendo este tipo de acoso". Es cuando comienzan las risas de sus compañeros de aula, cuando el joven se percata de que algo no va bien. Los tiempos han cambiado y la presidenta de la asociación granadina de Asperger resalta que tanto los centros como los padres intervienen rápidamente cuando se detecta el problema. Su propio colectivo dispone de un protocolo de actuación: "Hace poco una madre nos informó de que su hijo de ocho años estaba sufriendo acoso en la escuela, pero desde la propia institución tomaron cartas en el asunto enseguida".Intervención. El apoyo a estos niños desde muy pequeños es fundamental para que superen los obstáculos que les impone su trastorno. Por ello, en la organización de la capital, que cuenta con medio centenar de socios de la provincia y afiliados de Jaén y Murcia, desarrollan una serie de talleres y actividades encaminadas a potenciar sus habilidades sociales y su inteligencia emocional.Llevan a cabo además de talleres relacionados con las capacidades sociales, otros dirigidos a las familias y, en concreto, a los hermanos para que comprendan el trastorno que padece el niño. Otros programas como los de inserción y orientación laboral también se coordinan desde esta organización. Con el objetivo de que los niños creen sus redes sociales, organizan salidas programadas al cine o al Parque de las Ciencias. Las excursiones son supervisadas por los padres. "Se van creando sus propios grupos de amigos. Una amistad que se puede extender hasta la madurez", concluye Isabel.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009060700_36_131402__Ciudadanos-personalidad-diferente
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