¿Qué es el síndrome de Asperger?
El síndrome de Asperger es uno de los trastornos del espectro
autista (TEA). Aunque los síntomas se presentan a una edad
temprana, el síndrome de Asperger se suele diagnosticar
cuando el niño está en edad escolar. Tal como ocurre con
otros trastornos del espectro autista, los científicos no saben
exactamente qué causa el síndrome de Asperger, pero se
conoce que el cerebro de alguien con esta afección funciona
de forma diferente al de una persona que no la tiene.
¿Cuáles son los signos del síndrome
de Asperger?
Las personas con síndrome de Asperger tienen problemas con
destrezas sociales, emocionales y de comunicación y además
tienen conductas e intereses inusuales.
Los niños y adultos con el síndrome de
Asperger podrían:
- Tener problemas para comprender los sentimientos de otras
personas o para expresar sus propios sentimientos.
- Tener dificultades para entender el lenguaje corporal.
- Evitar el contacto visual.
- Desear estar solos; o querer interactuar pero no saber
cómo hacerlo.
- Tener intereses muy específicos, a veces obsesivos.
- Hablar solo acerca de ellos mismos y de sus intereses.
- Hablar de forma poco usual o con un tono de voz extraño.
- Tener dificultad para hacer amigos.
- Verse nerviosos en grupos sociales grandes.
- Ser torpes o descuidados.
- Tener rituales que se niegan a cambiar, como una rutina
muy rígida para irse a dormir.
- Realizar movimientos repetitivos o extraños.
- Tener reacciones sensoriales poco comunes.
Con el apoyo y los servicios adecuados, las personas con el
síndrome de Asperger pueden mejorar la forma en que
enfrentan y superan desafíos y pueden aprender a desarrollar
sus fortalezas.
¿En qué se diferencia el síndrome de Asperger
de otros trastornos del espectro autista?
Los niños con síndrome de Asperger no tienen retrasos del
lenguaje, y por definición, tienen un coeficiente intelectual
(medición de inteligencia) al mismo nivel o superior al de la
mayoría de los niños. Los niños con otros trastornos del
espectro autista pueden tener un retraso del lenguaje y un
coeficiente intelectual de cualquier nivel.
¿Qué puedo hacer si creo que mi hijo
tiene síndrome de Asperger?
Hable con el médico o la enfermera de su hijo. Si usted o su
médico consideran que podría existir algún problema, pídale al
doctor que remita a su hijo a un especialista, como un pediatra
especializado en el desarrollo o un sicólogo. También hable
con el maestro de su hijo o con el consejero de la escuela.
Su hijo podría beneficiarse de una capacitación intensiva de
destrezas sociales en la escuela o la comunidad. Su hijo
también podría necesitar terapia del habla para aprender
cómo hablar con otras personas, o medicamentos, para
ayudarle con la ansiedad y los problemas de atención. Otros
tratamientos, como la terapia física y ocupacional también
podrían ser útiles según las necesidades del niño. Para saber
a quién puede llamar en su localidad para obtener estos
servicios, comuníquese con el National Information Center
for Children and Youth with Disabilities (Centro Nacional de
Información sobre Niños y Jóvenes con Discapacidades) a través
de su sitio web www.nichcy.org/states.htm (en inglés) y
http://www.nichcy.org/Pages/Publicaciones.aspx (en
español) o en el teléfono 1-800-695-0285. Para obtener
más información sobre el síndrome de Asperger y otros
trastornos del espectro autista, visite el sitio web de la
Sociedad Americana de Autismo (Autism Society of America)
en www.autism-society.org/autismo (en español).
Es muy importante empezar la intervención tan pronto sea
posible para ayudar al niño a alcanzar su máximo potencial.
¡Actuar rápido puede hacer una gran diferencia!
http://www.cdc.gov/ncbddd/actearly/pdf/spanish_pdfs/Sindrome_de_Asperger.pdf
viernes, 25 de diciembre de 2009
domingo, 6 de diciembre de 2009
Niños que no pueden leer la mente.
Hans Asperger. Su legado aún es poco conocido.
Javier es un niño “raro”. Quizás usted lo conozca. Es muy inteligente, pero tiene siete años y todavía no puede vestirse solo. No soporta la ropa nueva ni las etiquetas en la camisa. Su madre se desespera porque no para de hablar de dinosaurios. En cambio, no parece importarle mucho lo que sientan o digan los demás.
Psicólogos, pediatras, maestros y padres de familia comienzan a hablar del “síndrome de Asperger”. Pero la falta de conocimientos se origina a menudo en el propio hogar de los afectados.
Cuando oye una licuadora se tapa los oídos, pero en cambio puede pasarse horas escuchando la misma canción o viendo la misma película. Le encantan los números, pero no demuestra ningún interés por el Hombre Araña ni los programas de televisión que ven sus compañeros.
En la escuela no juega con casi nadie. Prefiere conversar con sus maestros porque los otros niños lo molestan o se burlan.
Cuando sea grande es muy probable que llegue a ser un exitoso programador de computadoras y ganará mucho dinero, pero en cambio tendrá dificultades para conquistar chicas y conservar una enamorada.
¿Por qué Javier se comporta de ese modo? Él es un niño Asperger.
Ciegos de mente
La inmensa mayoría de los seres humanos no lo saben, pero pueden leer la mente de los demás. Si usted me ve salir de un almacén, rebuscarme en los bolsillos y luego regresar apresurado, fácilmente supondrá que me olvidé de algo. Viendo mis gestos, usted “leyó” mi mente.
Eso es algo que los Asperger no pueden hacer, a menos de que alguien se los enseñe. De lo contrario, solo atinarán a ver gente que hace cosas “raras”, incomprensibles para ellos. Así que en una reunión social no sabrán cómo comportarse ni de qué hablar y fácilmente caerán en el ridículo. Simón Baron-Cohen, una de las mayores autoridades en el tema, dice que los Asperger son “ciegos de mente”.
En cambio, los Asperger son un águila para descubrir cómo funcionan las cosas. Desde pequeñitos desarman juguetes, prenden y apagan las luces o se desesperan por manejar la computadora de papá.
Negros y Asperger
Durante siglos los blancos discriminaron a los negros. Lo mismo ocurre todavía con los Asperger. Los otros niños se burlan de ellos o los acosan y eso provoca frustraciones, depresión, ansiedad. Lo que no es sino una forma diferente de personalidad acaba transformándose en un sufrimiento para el niño y sus padres.
Esto ocurre todavía en nuestro medio. Muy pocos psicólogos ecuatorianos saben qué es Asperger, casi ningún maestro está preparado para enfrentarlo y lo confunden con el Déficit de Atención. En otros países, las escuelas están obligadas a recibir a estos niños y darles la educación que requieren porque no sufren de ninguna enfermedad. Simplemente son distintos.
Es hora de corregir el error. No ocurrirá de la noche a la mañana. Y, como todo en la vida, comenzará por interesarnos en el tema.
Cómo reconocer a un Asperger
• No mira a los ojos cuando habla.
• Parece estar ausente, como en la luna.
• Prefiere jugar solo.
• Sus compañeros lo consideran “raro” y se burlan de él.
• Tiene intereses extraños, como mapas, lavadoras de ropa o inodoros.
• Tiene una excelente memoria para fechas, nombres y lugares.
• No tolera los cambios imprevistos.
• Le incomodan ciertos sonidos, como el de una licuadora.
• No soporta ciertas telas, la etiqueta de la camisa, el calor, el cinturón ajustado.
• Le cuesta comprender cómo debe comportarse en determinadas situaciones sociales.
Cómo tratar a un niño Asperger
• Demuéstrele mucho cariño y comprensión.
• No le dé órdenes sino reglas y explíquele por qué son necesarias.
• Para pedirle algo, acérquesele, tóquelo, muéstrele lo que necesita, llévelo de la mano.
• Utilice el buen humor.
• No servirá de nada que usted alce la voz o se muestre enojado.
• Si va a cambiar su rutina, dígaselo con tiempo.
• Si va a llevarlo a un sitio que no conoce, descríbale el ambiente que va a encontrar.
• Respete sus intereses, ayúdelo a conseguir la información que le pide sobre viejas estampillas o sobre el antiguo Egipto.
• Utilice títeres para que aprenda a comportarse en una fiesta, en el consultorio del médico o cuando reciba visitas.
• Hable con sus maestros para que eviten que otros niños se burlen de él.
Pediatra austriaco
Viena, 1944. Al calor de la II Guerra Mundial, los nazis persiguen a cualquiera que se salga de la norma. En medio de ese infierno, el pediatra austriaco Hans Asperger (1906-1980) describe a un grupo de niños distintos y los llama “autistas”, pero alejándose de la intolerancia reinante, deduce que poseen una inteligencia normal o superior y un potencial extraordinario. Como para darle la razón, uno de ellos, Fritz V., ya adulto, descubrirá un error de cálculo en los trabajos de Isaac Newton.
Aun así, solo en 1981 la británica Lorna Wing demostró que no cabe hablar en este caso de “autismo” sino de “síndrome de Asperger”. Son dos cosas distintas, aunque pertenezcan al mismo espectro.
http://www.larevista.com.ec/me-interesa/sociedad/asperger-ninos-que-no-pueden-leer-la-mente
Javier es un niño “raro”. Quizás usted lo conozca. Es muy inteligente, pero tiene siete años y todavía no puede vestirse solo. No soporta la ropa nueva ni las etiquetas en la camisa. Su madre se desespera porque no para de hablar de dinosaurios. En cambio, no parece importarle mucho lo que sientan o digan los demás.
Psicólogos, pediatras, maestros y padres de familia comienzan a hablar del “síndrome de Asperger”. Pero la falta de conocimientos se origina a menudo en el propio hogar de los afectados.
Cuando oye una licuadora se tapa los oídos, pero en cambio puede pasarse horas escuchando la misma canción o viendo la misma película. Le encantan los números, pero no demuestra ningún interés por el Hombre Araña ni los programas de televisión que ven sus compañeros.
En la escuela no juega con casi nadie. Prefiere conversar con sus maestros porque los otros niños lo molestan o se burlan.
Cuando sea grande es muy probable que llegue a ser un exitoso programador de computadoras y ganará mucho dinero, pero en cambio tendrá dificultades para conquistar chicas y conservar una enamorada.
¿Por qué Javier se comporta de ese modo? Él es un niño Asperger.
Ciegos de mente
La inmensa mayoría de los seres humanos no lo saben, pero pueden leer la mente de los demás. Si usted me ve salir de un almacén, rebuscarme en los bolsillos y luego regresar apresurado, fácilmente supondrá que me olvidé de algo. Viendo mis gestos, usted “leyó” mi mente.
Eso es algo que los Asperger no pueden hacer, a menos de que alguien se los enseñe. De lo contrario, solo atinarán a ver gente que hace cosas “raras”, incomprensibles para ellos. Así que en una reunión social no sabrán cómo comportarse ni de qué hablar y fácilmente caerán en el ridículo. Simón Baron-Cohen, una de las mayores autoridades en el tema, dice que los Asperger son “ciegos de mente”.
En cambio, los Asperger son un águila para descubrir cómo funcionan las cosas. Desde pequeñitos desarman juguetes, prenden y apagan las luces o se desesperan por manejar la computadora de papá.
Negros y Asperger
Durante siglos los blancos discriminaron a los negros. Lo mismo ocurre todavía con los Asperger. Los otros niños se burlan de ellos o los acosan y eso provoca frustraciones, depresión, ansiedad. Lo que no es sino una forma diferente de personalidad acaba transformándose en un sufrimiento para el niño y sus padres.
Esto ocurre todavía en nuestro medio. Muy pocos psicólogos ecuatorianos saben qué es Asperger, casi ningún maestro está preparado para enfrentarlo y lo confunden con el Déficit de Atención. En otros países, las escuelas están obligadas a recibir a estos niños y darles la educación que requieren porque no sufren de ninguna enfermedad. Simplemente son distintos.
Es hora de corregir el error. No ocurrirá de la noche a la mañana. Y, como todo en la vida, comenzará por interesarnos en el tema.
Cómo reconocer a un Asperger
• No mira a los ojos cuando habla.
• Parece estar ausente, como en la luna.
• Prefiere jugar solo.
• Sus compañeros lo consideran “raro” y se burlan de él.
• Tiene intereses extraños, como mapas, lavadoras de ropa o inodoros.
• Tiene una excelente memoria para fechas, nombres y lugares.
• No tolera los cambios imprevistos.
• Le incomodan ciertos sonidos, como el de una licuadora.
• No soporta ciertas telas, la etiqueta de la camisa, el calor, el cinturón ajustado.
• Le cuesta comprender cómo debe comportarse en determinadas situaciones sociales.
Cómo tratar a un niño Asperger
• Demuéstrele mucho cariño y comprensión.
• No le dé órdenes sino reglas y explíquele por qué son necesarias.
• Para pedirle algo, acérquesele, tóquelo, muéstrele lo que necesita, llévelo de la mano.
• Utilice el buen humor.
• No servirá de nada que usted alce la voz o se muestre enojado.
• Si va a cambiar su rutina, dígaselo con tiempo.
• Si va a llevarlo a un sitio que no conoce, descríbale el ambiente que va a encontrar.
• Respete sus intereses, ayúdelo a conseguir la información que le pide sobre viejas estampillas o sobre el antiguo Egipto.
• Utilice títeres para que aprenda a comportarse en una fiesta, en el consultorio del médico o cuando reciba visitas.
• Hable con sus maestros para que eviten que otros niños se burlen de él.
Pediatra austriaco
Viena, 1944. Al calor de la II Guerra Mundial, los nazis persiguen a cualquiera que se salga de la norma. En medio de ese infierno, el pediatra austriaco Hans Asperger (1906-1980) describe a un grupo de niños distintos y los llama “autistas”, pero alejándose de la intolerancia reinante, deduce que poseen una inteligencia normal o superior y un potencial extraordinario. Como para darle la razón, uno de ellos, Fritz V., ya adulto, descubrirá un error de cálculo en los trabajos de Isaac Newton.
Aun así, solo en 1981 la británica Lorna Wing demostró que no cabe hablar en este caso de “autismo” sino de “síndrome de Asperger”. Son dos cosas distintas, aunque pertenezcan al mismo espectro.
http://www.larevista.com.ec/me-interesa/sociedad/asperger-ninos-que-no-pueden-leer-la-mente
domingo, 8 de noviembre de 2009
Niños dotados con el Sindrome de Asperger.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo caracterizado por déficit en la comunicación social y por el modelo repetitivo de comportamientos o intereses. Esto también se observa en algunos niños dotados. El autor propone que niños dotados con el Síndrome de Asperger no puedan ser identificados correctamente porque sus comportamientos insólitos pueden ser mal atribuidos a su alta dotación o a una problema de aprendizaje. El artículo propone directrices para distinguir las características de los niños superdotados de las características del Síndrome de Asperger.
INVESTIGACION
A diferencia de los niños autistas que a menudo reciben ayuda especial en las escuelas, el estudiante brillante con el Síndrome de Asperger (AS) puede ser abandonado a su suerte. En algunos casos, no pueden permitir a estudiantes dotados con el desorden participar en el programa para niños superdotados de su escuela porque los profesores no saben como hacer los ajustes necesarios. Equipos experimentados interdisciplinarios pueden hacer un diagnóstico exacto de AS cuando incluyen una historia del desarrollo y cuando entienden los motivos de los comportamientos de un niño. Las evaluaciones diagnósticas incluyen algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades motoras, y las observaciones de la reciprocidad social del niño y el empleo de lengua.
Aunque no hay ningún estudio controlado para empíricamente determinar los comportamientos que distinguen a niños dotados con AS de otras clases de niños dotados, la observación clínica y los estudios de niños dotados y niños Asperger sugieren que las distinciones pueden hacerse examinando su empleo pragmático de la lengua, su perspicacia y capacidad de entender las perspectivas de otros, la calidad de su humor, su expresión afectiva, y su respuesta a las interrupciones de la rutina.
Los profesores eficaces de los niños dotados AS entienden que estos estudiantes piensan de manera muy diferente de otros niños dotados. Para tener éxito en la escuela, los estudiantes AS a menudo se benefician de apoyos visuales para manejar las rutinas cotidianas y las demandas sociales del aula. La terapia de integración sensorial puede ser beneficiosa para ellos porque su hipersensibilidad interfiere con el estudio o el ajuste social. Los estudiantes AS pueden aprender habilidades sociales con un tutorial de historias sociales, conversaciones de historieta, y accesos visuales.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo incluido en los desórdenes de espectro de autismo del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la Asociación americana de Psiquiatría (APA, 1994). Como otros desórdenes penetrantes del desarrollo, se caracteriza por el daño serio en habilidades de interacción social y comportamientos repetitivos y se cree que es el resultado de una anomalía específica cerebral.
Desde los años 1980, ha aumentado el interés por los desórdenes penetrantes del desarrollo. Los individuos con estos desórdenes comparten ciertas características neuropsicológicas similares al autismo, pero no entran en los criterios formales diagnósticos para el autismo. El síndrome de Asperger (AS) es una variación (Atwood, 1998; Gillberg, 1992). Niños con AS comparten algunas características con lo niños dotados. Puede ser difícil determinar si el desarrollo insólito de un niño es un resultado de su alta dotación , una dificultad de aprendizaje, o AS, sobre todo entre niños sumamente dotados.
El AS fue descrito por primera vez en 1944 por el médico austriaco Hans Asperger. Él pensó que era un desorden de la personalidad caracterizado por un discurso pedante, problemas en las interacciones de doble dirección, el pensamiento lógico excelente, áreas aisladas de interés, el juego repetitivo y estereotipado, y la ignorancia de las demandas ambientales. Los individuos AS se pensaba que eran capaces de originalidad y creatividad en campos selectivos (Tsai, 1992). Asperger (1979) sugirió que su síndrome fuera más probablemente observado en los niños de inteligencia alta y capacidades especiales. Sin embargo, hasta el momento, la literatura clínica sobre AS se ha enfocado a niños con inteligencia media o media baja. Hubo sorprendentemente pocos estudios de AS entre niños dotados.
Recientemente, ha habido un reconocimiento creciente entre clínicos y profesores de que niños dotados a veces no son diagnosticados porque sus comportamientos insólitos son atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje. El objetivo de este artículo es hablar de las semejanzas en los rasgos del desarrollo de niños AS y niños dotados y sugerir directrices para distinguir rasgos AS en los niños superdotados. Además, este artículo sugiere sistemas para trabajar con niños dotados con AS.
Niños Asperger
La Información sobre el predominio de AS es limitada, pero el desorden es más común en muchachos que en muchachas (APA, 1994). Las descripciones clínicas de niños AS incluyen las características siguientes: poca o ninguna empatía, modelo de discurso monótono, intereses sumamente idiosincrásicos e intensos (por ejemplo, tablas de mareas, un tipo de historieta especifico, mapas), aislamiento social como consecuencia de una comunicación social inadecuada, y pensamientos y hábitos inflexibles (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; sacos, 1995). Los niños AS son similares a los niños con otros desórdenes de espectro del autista que se caracterizan por problemas en la comunicación social e intereses persistentes idiosincrásicos
A diferencia de muchos niños autistas, sin embargo, los niños AS no tienen retraso en el discurso, el inicio de sus dificultades es algo posterior, y ellos comúnmente, experimentan déficit motor (Atwood; Frith, 1991; Grandin, 1992; Klin, 1994; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989).
En contraste con niños diagnosticaron con el autismo, los niños AS hablan antes de la edad de 5 años; no permanecen a distancia y retirados del grupo, expresan cierto interés en la gente según se van haciendo más mayores; son de inteligencia al menos media; y pueden mostrar una mejora espectacular con el paso de los años. Cuando son adultos , los niños AS pueden adaptarse muy bien. Ellos realmente tienden a permanecer socialmente aislados, egocéntricos, e idiosincrásicos. A menudo tienen dificultades en el trabajo en equipo y tienen un discurso extraño; no saben conversar y pueden parecer fanáticamente u obsesivamente interesados en temas concretos.
El contacto ocular de los niños AS es a menudo inadecuado. Parece que miran fijamente a través de o no miran directamente a aquellos con quienes están conversando. Los demás por lo general los consideran "extraños" (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, Bremner, Obligación, y Rico, 1989; Tantum, 1988).
Incluso dentro de la subcategoría de AS hay variaciones considerables. Por ejemplo, unos funcionan mal en la escuela, mientras otros alcanzan un nivel alto. Unos tienen problemas de comportamiento serios, otros no. Unos individuos AS demuestran hábitos inaceptables, como el comer cosas inadecuadas, tocar inadecuadamente a la gente, el rechinamiento sus dientes, y acciones agresivas.
Semejanzas Entre Niños Asperger y Niños Dotados
Parece haber al menos siete características comunes a niños dotados y a niños con AS. Estas concordancias no han sido verificadas en ningún estudio controlado, pero surgen de la experiencia compartida de la literatura y la experiencia clínica. Por ejemplo, la fluidez verbal o la precocidad son comunes a ambos, y ambos pueden tener memorias excelentes (Clark, 1992; Frith, 1991; Silverman, 1993). Pueden mostrar una gran fascinación por las cartas o números y disfrutar memorizando información a temprana edad. Pueden demostrar un interés absorbente sobre un tema especializado y adquirir cantidades enormes de información sobre él (Clark; Gallagher, 1985; Klin y Volkmar, 1995). Pueden molestar a sus pares con su conversación ilimitada sobre sus intereses. Pueden hacer infinidad de preguntas o dar respuestas muy largas y minuciosamente específicas a las preguntas que les hacen, pareciendo que son incapaces de pararse. Un dotado AS conocido por el autor, cuando le preguntaron quien era Cristóbal Colón, respondió con una docena de oraciones que detallaban su genealogía.
La hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales no es tampoco rara en ambos grupos de niños. Padres de superdotados y de niños AS a menudo comentan sobre el rechazo firme de su niño de llevar las ciertas clases de materiales, comer alimentos de una cierta textura, retroceder o correr ante sonidos que ellos encuentran particularmente desagradables, o rechazar algunos tipos de acercamiento físico.
Los niños AS se describen como niños que poseen una gama verdaderamente grande de capacidades, al igual que los niños dotados. Asperger observó, que todos los niños con el desorden parecen tener " un interés especial que les permite alcanzar unos niveles bastante extraordinarios de funcionamiento en una cierta área " (p. 45). Este interés es similar al que presentan los niños superdotados quienes tienen "pasiones" (Betts y Kercher, 1999; Torrance, 1965).
Tanto los niños superdotados como los niños AS pueden demostrar una extraordinaria habilidad en áreas específicas y pueden funcionar a un nivel medio en otras áreas (Baum, Owen, y Dixon, 1991; ala, 1991). Tanto el dotado como el AS infantil se describen como la experimentación del desarrollo desigual, en particular cuando el desarrollo cognoscitivo es comparado con el desarrollo social y afectivo en una edad joven (Altman, 1983; Asperger, 1991; Hollingworth, 1942; Silverman, 1993).
Proposed Characteristics to Differentiate Ordinary Gifted Children from Gifted Children with Asperger's Syndrome
Superdotados
Lenguaje: Normal aunque pueden tener el lenguaje de un niño mayor
Respuesta a las rutinas: Pueden mostrar resistencia pasiva pero suelen someterse a ella
Problemas de atención: Si existe, normalmente es en respuesta a estímulos externo.
Humor: Humor socialmente recíproco
Torpeza motora: No característica de los niños dotados
Expresiones afectivas inapropiadas: No característico
Perspicacia Normalmente buena
Esterotipos No característico
Superdotados AS
Patrones de lenguaje: Pedante, seamless speech
Respuesta a las rutinas Baja tolerancia al cambio, agitación, comportamiento agresivo
Problemas de atención: Se dá en respuesta a estímulos internos
Humor:Entiende los juegos de palabras pero no así el que requiere comprensión social.
Torpeza motora Entre el 50-90 % de los niños asperger presentan torpeza motora
Expresiones afectivas inapropiadas Observado casi siempre
Perspicacia: Normalmente ausente
Esterotipos: Pueden presentarse
Distinción del superdotado normal del Síndrome de Asperger
Han sido descritas varias semejanzas entre los niños superdotados y los niños AS. En la tabla 1. se muestran algunos criterios de distinción entre ambos. Una característica distintiva es el modelo de discurso. Los niños AS y los niños ordinarios dotados, pueden mostrar un discurso fluido que parece caracterizado por la originalidad y el pensamiento analítico. Aunque ambos grupos de niños pueden ser sumamente verbales, los niños AS son típicamente pedantes, mientras niños normales dotados no lo son. Frith (1991) sugirió que puede hacerse una distinción en el discurso: los individuos AS hablan sin cesar, mezclando en el contenido, reflexiones personales, e ilustraciones autobiográficas. Lo hacen así quizás, porque no son conscientes del objetivo de las preguntas.
Una segunda diferencia está en como responden a las rutinas. Aunque ambos a veces, se muestren resistentes a la rutina en casa o en la escuela, los niños ordinarios dotados no son tan rígidos sobre rutinas como lo son los niños AS. Los niños dotados, por lo general, no tienen las dificultades ante los cambios que tienen los niños AS . Los niños AS pueden tener gran dificultad con la planificación inflexible y la rutina de las aulas tradicionales, y pueden rechazar cooperar con las tareas de estudio habituales. Los niños dotados pueden expresar su descontento sobre las normas y pueden resistirse pasivamente, pero no tienen la tendencia al pánico o la agresividad que muestran los niños AS. Aunque tanto el dotado como el niño Asperger pueda quejarse de los programas y procedimientos, el niño asperger tiene mayor probabilidad de hacerse obsesivo sobre ello (Barron y Barron, 1992; Clark, 1992; Klin y Volkmar, 1995)
Hay también una diferencia en los comportamientos excéntricos que caracterizan niños AS y algunos niños dotados. Margarita Dewey (1992) escribió sobre las diferencias entre la excentricidad autística y las variadas excentricidades mostradas por niños dotados de jardín de infancia. Sus observaciones pueden ser útiles para intentar dibujar una línea entre comportamientos normales de superdotados y comportamientos AS Ella notó que la persona normal excéntrica es consciente que los otros consideran su comportamiento como raro, mientras el individuo con AS no es consciente. La gente con AS a menudo no tiene ninguna consciencia de que hayan hecho algo fuera de lo común. Este olvido sobre las convenciones sociales es una marca registrada del desorden. Varios escritores explican este olvido por la carencia " de una teoría de mente " (Atwood, 1998).
La teoría de mente es semejante a la metacognición ; esto supone que uno conoce lo que uno sabe y como lo sabe simultáneamente procesando las diferencias de los otros. La teoría de mente también explica la capacidad de tener perspectiva; ser consciente de uno mismo y entender la perspectiva del otro al mismo tiempo. Los niños con AS tienen gran dificultad en comprender la perspectiva de lo otros, y esto es lo que genera su desajuste social (Schopler y Mesibov, 1992; ala, 1981; ala y Gould, 1979
El criterio de olvido social puede servir para distinguir a niños dotados con y sin Asperger. Por ejemplo, los niños AS pueden demostrar una memoria selectiva excelente sobre personas o acontecimientos. Así mismo los niños dotados pueden demostrar luna memoria magnífica para los temas seleccionados de interés especial. Una diferencia, aunque es que los niños con AS asumirán que los otros entienden sus referencias y no serán conscientes que los otros pueden encontrar su memoria notable de cualquier modo. Al contrario niños ordinarios dotados entienden que los otros probablemente no comparten su conocimiento de temas seleccionados y que los otros son sorprendidos por su memoria penetrante (Dewey, 1992
Una cuarta distinción entre el niño ordinario dotado y el niño AS tiene que ver " con la perturbación de atención activa " (Asperger, 1991, p. 76). Niños dotados pueden tener dificultades de atención; pero, cuando ellos hacen, es por lo general porque ellos son distraídos por estímulos externos. los individuos AS son propensos a la distracción, pero esto es la distracción que viene desde dentro. Ellos atienden mucho menos a estímulos externos y más a su mundo interior. Esta distracción interna por lo general, perjudica su funcionamiento de la escuela
La calidad del sentido del humor es una quinta distinción. Los niños dotados con AS pueden ser creativos con las palabras juegan y hasta pueden sobresalir en la creación de juegos de palabras, pero carecen de la reciprocidad social que es la base de la mayor parte de humor (Atwood, 1998; Grandin, 1992; Van Bourgondien y Mesibov, 1987). Ellos no se ríen de las cosas que son graciosas para la mayoría de la gente, y a menudo no entienden la broma. Los niños dotados, por otra parte, no se caracterizan por tener ningún déficit en su capacidad de entender el humor.
La expresión afectiva es el sexto rasgo de distinción. Los niños con Asperger tienden a parecer autómatas en algún grado (Atwood, 1998). Su respuesta emocional no es a menudo, la que uno esperaría. Pueden reírse, ponerse furiosos, o mostrarse ansiosos de manera poco apropiada. La expresión afectiva inadecuada no es una característica común de niños dotados.
Quizás el rasgo más pronunciado para distinguir un dotado de un niño AS es su carencia notable de perspicacia y de conciencia en cuanto a los sentimientos, necesidades, y los intereses de otra gente. Un niño AS hablará interminablemente en un tono monótono o pedante sobre un tema favorito, inconsciente que el oyente podría no estar interesado, tiene que marcharse, está aburrido, o quiere decir algo. Los niños AS también interrumpirán conversaciones privadas y entrarán o se marcharán bruscamente sin mostrar interés por los deseos o las necesidades de otros.
Ellos parecen olvidarse de las reglas más simples de conducta social, y los esfuerzos repetidos para instruirlos o que los recuerden, no cambian estos comportamientos. Una pronunciada carencia de conciencia social no es una característica común en los niños ordinarios dotados. (Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989; Tantam, 1988; ala, 1992; ala y Gould, 1979
Las dificultades de identificaciónde los individuos dotados AS devienen de las variaciones encontradas entre los niños AS. Las esterotipias, por ejemplo, se observan en algunos pero no en todos los niños AS. Retorcimiento de manos, abrir y cerrar un libro, mecerse son algunos ejemplos de esterotipias que se observan a veces, no siempre en los niños AS. Cuando se observan esterotipias en un niño dotado, sin embargo, puede garantizarse un diagnóstico de AS u otro desorden penetrante del desarrollo y merece un examen exhaustivo.
Identificación de niños Dotados con el Síndrome de Asperger
Es imperativo que los niños dotados con AS sean diagnosticados para que puedan recibir los apoyos apropiados. Los padres y profesores pueden estar de acuerdo en que " hay algo que no funciona, ", pero no saber definir qué. La identificación de éstos estudiantes sólo como dotados o como minusválidos no es como eficaz y puede contribuir no sólo a malentendidos sobre la naturaleza real de las dificultades del niño, sino también también a la formulación de un plan educativo inadecuado. (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Grandin, 1992; Klin y Volkmar, 1995; Minshew, 1992; Schopler, 1985).
Para identificar el AS en niños dotados, hay dos cosas imprescindibles: una historia cuidadosa del desarrollo y conocer la motivación de ciertos comportamientos (Atwood, 1998; imposición, 1988; Tsai, 1992). Sin estos dos elementos , existe el peligro de que AS esté mal diagnosticado. Los síntomas del desorden en un niño dotado equivocadamente pueden ser atribuidos a su sobredotación , más que al desorden. Otras veces, un niño dotado AS puede ser rebajado (no ser considerado como sobredotado).
El diagnóstico exacto de niños dotados AS requiere la participación de un equipo experimentado, interdisciplinario. Los padres deberían implicarse activamente en la evaluación ya que la historia del desarrollo es muy importante para la confirmación o la exclusión del diagnóstico.
Tony Atwood (1998) explicó que, además de la historia del desarrollo, una evaluación diagnóstica por lo general incluirá algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades de movimiento, observaciones de la reciprocidad social del niño en situaciones creadas para obtener una serie de comportamientos específicos, y observaciones del empleo pragmático de la lengua. Los lectores interesados en una discusión más comprensiva de los instrumentos diagnósticos y los procedimientos pueden remitirse a sus publicaciones.
A diferencia de los niños autistas que casi siempre reciben ayuda especial en escuelas, el niño brillante AS puede ser abandonado a su suerte para manejarse lo mejor que pueda. Las relaciones con los profesores y pares pueden ser sumamente difíciles. Con el tiempo, éstos niños pueden desarrollar depresión como consecuencia de su aislamiento social. También pueden presentar estados severos de ansiedad. Hasta hace muy poco tiempo, los educadores a menudo no sabían como ayudar al estudiante AS, y algunos estudiantes dotados con el desorden se encontraban con que ellos no podían participar en el programa para dotados de su escuela porque nadie sabía como hacer las adaptaciones necesarias.
Por suerte, se ha avanzado mucho en el conocimiento de éste trastorno, y ahora podemos recomendar programas específicos de instrucción estrategias de dirección de comportamientos que deberían facilitar la inclusión de niños dotados con AS (Atwood, 1998; Cumine, Leach, y Stevenson, 1997; y Dake, 1996;) También, hay varios proyectos de investigación en este campo que prometen aportar aún más datos sobre sistemas eficaces para la educación y la enseñanza del el niño AS.
Funcionamiento con el Estudiante dotado con Asperger.
Los niños AS tienen dificultades en tres áreas fundamentales: estudio, socialización y comportamiento. Klin y Volkmar (1995) y Mesibov (1992) recomendaron que las intervenciones se enfoquen sobre la información, el apoyo general, y la dirección de comportamientos de cada problema específico. Los estudiantes AS pueden beneficiarse aprendiendo estrategias compensatorias, tal y como lo hacen los estudiantes dotados con dificultades de aprendizaje (Baum, Owen, y Dixon, 1991; Klin y Volkmar, 1995; Rourke, 1989). Sin embargo, la forma de enseñar éstas estrategias debe tener en cuenta las características únicas de un cerebro AS. La gente con AS son pensadores por lo general muy visuales.
Esto puede tener varias ventajas, pero es una desventaja en un aula donde la expectativa consiste en que el estudiante piense verbalmente. Se recomienda el empleo exhaustivo de diagramas y pictogramas para dar las clases y enseñarles comportamientos adecuados. (Atwood, 1998; Grandin y Scariano, 1996; Color gris, en prensa; Hurlburt, Frappe, y Frith, 1994
Klin y Volkmar (1995) insistieron en que el acercamiento adecuado a los conceptos debe hacerse partiendo de las partes para llegar al todo porque los niños AS tienden a sobreenfocar los detalles. Debe tenerse cuidado en coger las secuencias exactas. A diferencia de los niños ordinarios dotados, recomiendan estilos de estudio memorísticos para los niños AS, ellos disfrutan de éste estilo porque sus propios pensamientos y hábitos son rígidos.
Schopler y Mesibov (1992) sugirieron que un profesor con capacidad intuitiva tendrá probablemente más éxito con un niño dotado AS que un profesor que base sus decisiones en la deducción lógica porque los estudiantes AS son a menudo sumamente sensibles al tono con el que se les dice las cosas (Asperger, 1979; Frith, 1991). Ellos responden no tanto a lo que les dicen como a la forma en que se les dice. Por esta razón, puede ser sabio dar directrices o correcciones cortas y al punto y evitar las largas explicaciones que aumentan la posibilidad que el niño deforme el mensaje.
El profesor nunca debe enfadarse. Debe parecer tranquilo exteriormente aunque hierva por dentro. ¡Esto puede parecer pedir demasiado, considerando el negativismo y las travesuras aparentemente deliberadas de los niños autistas! El profesor debe estar a toda costa tranquilo y mantener el control. Debe dar sus instrucciones de manera fría y objetiva. (Asperger, 1991, p. 48
Integración Sensorial. La sensibilidad extrema frente a algunas clases de estímulos sensoriales es común entre los niños con AS. (Tupper, 1999) y Atwood (1998) declararon que el sonido y el tacto son las sensibilidades más comunes y que, para muchos de estos niños, " sensaciones ordinarias son percibidas como insoportablemente intensas. La mera anticipación de la experiencia puede conducir a la ansiedad intensa o el pánico " (p. 129). Esta hipersensibilidad causa problema a los niños en su adaptación a la escuela
Por ejemplo, a los estudiantes AS puede no gustarles el sonido de las campanas de la escuela o pueden mostrarse agresivamente oposicionistas cuando el profesor intenta engatusarlos para que se unan a una actividad que implique el contacto físico con otros. Los profesores de los niños dotados AS harían bien en respetar estas sensibilidades y trabajar con los padres y terapeutas para enseñar estrategias de adaptación a los niños. Algunos estímulos sensoriales pueden ser evitados o reducidos al mínimo, pero esto no es posible con la mayor parte de ellos. Llevar tapones para los oídos de silicona cuando sean necesarios o auriculares con música puede ser una buena idea para ayudar a algunos estudiantes. Otros podrían beneficiarse de la terapia de integración sensorial para reducir su reacción defensiva al contacto físico.
La integración sensorial es un concepto desarrollado en un principio por Jean Ayres (1979), y se refiere al proceso neurológico de recoger la información sensorial del mundo, combinándolo con la información interna sensorial, y la fabricación de respuestas adaptativas al ambiente. Las respuestas adaptativas son un componente esencial para la vida. Tupper (1999) explicó que el mundo es un lugar que cambia constantemente y la mayoría de la gente responde espontáneamente sin pensar mucho y sin mucha tensión. Pero, para la gente que interpreta mal la información sensorial o quien la interpreta despacio, el mundo es un lugar muy poco fiable y por lo tanto, bastante espantoso. Ellos carecen de la posibilidad de responder fácilmente. Cuanto más severo sea el problema de integración sensorial, menos tolerancia tendrá la person a la tensión y al cambio. El individuo puede “retirarse de” o oponerse agresivamente a las situaciones para impedir sentirse abrumado. Ya que no podemos vconvertir el mundo en un lugar más fiable, debemos trabajar para aumentar su gama de reacciones - su flexibilidad. El objetivo de la terapia de integración sensorial debe llevar a la gente hacia un repertorio de habilidades más amplio, " un acercamiento más organizado al mundo " (Tupper)
La terapia de integración sensorial está diseñada para mejorar la integración y reducir la sensibilidad sensorial; esto ayuda a la gente organizar, concentrarse, preveer y prepararse para el cambio. Puede aumentar considerablemente la adaptabilidad de un niño y su flexibilidad, facilitando así una mayor participación en los programas educativos. Ahora, se cree que no hay ningún límite de edad en el descubrimiento de las ventajas de la terapia, aunque los niños más pequeños muestren mayor mejoría. (Ayres, 1979; Tupper, 1999)
La terapia de integración sensorial está diseñada por terapeutas ocupacionales especialmente entrenados. Proporciona experiencias sensoriales en aquellas áreas deficitarias. Fácilmente se pueden enseñar algunos ejercicios al personal de la escuela y a los padres para que el niño pueda recibir sus ventajas en la escuela y en casa. Por ejemplo, la estimulación de presión como compresiones conjuntas en casa o el masaje de la mano en la escuela pueden ayudar al niño cuando está sobre-estimulado, ansioso o agresivo. Ejercicios de frotamiento o de cepillado son también provechosos para algunos niños. Los profesores deberían consultar con el terapeuta ocupacional en su distrito en cuanto al uso de estos instrumentos para estudiantes particulares.
Entrenamiento en Habilidades Social. Hay evidencias de que los problemas del niño AS con la socialización pueden ser mejorados por el entrenamiento social. Sin embargo,(Atwood, 1998; Mesibov, 1992) la conversación sobre comportamientos apropiados no es eficaz. El trabajo con un espejo y ejercicios imitativos pueden ayudar mucho más. (Klin y Volkmar, 1995), y Grandin (1992) aconsejaron grabarles en vídeo para enseñarles comportamientos nuevos
Las historias Sociales de Carol Gray y conversaciones sobre historietas (Atwood, 1998) se usan extensamente para ayudar a niños con todas las clases de desórdenes de espectro autista y desarrollan el entendimiento social. Las Historias Sociales son una técnica para enseñar las señales y comportamientos en situaciones sociales específicas. También ayudan a los profesores a entender la perspectiva del estudiante y los motivos que hay detrás de sus comportamientos excéntricos o idiosincrásicos. Esta técnica implica la escritura un cuento que describe una situación social específica con la que el niño lucha. Las historias incluyen cuatro tipos de oraciones: descriptivo, de la perspectiva, directriz, y control. Oraciones descriptivas explican donde, quien, y que. Oraciones de la perspectiva explican los sentimientos y los comportamientos de otros en la situación. Las directrices son declaraciones sobre lo que esperan que el niño haga o digan
La historia concluye con una oración de control que es una declaración sobre estrategias. El niño puede recordar o entender el comportamiento esperado en la situación social. Se recomienda una proporción de una directriz y\o la oración de control por cada 2 a 5 oraciones descriptivas y\o de la perspectiva. Lo siguiente es un ejemplo de una historia social escrita para un niño AS que intenta entender las figuras más habitúales de un discurso:
A veces mi amigo, Toni, me dice "enfriar" [descriptivo]. Esto significa (piensa) que me hago ruidoso y mandón [descriptivo]. Toni no quiere sentarse conmigo cuando soy ruidoso y mandón [la perspectiva]. Bajaré mi voz(voto) cuando Toni me dice "enfriar" [la directriz]. Cuando Toni dice "la frialdad", puedo imaginarme poner mi voz(voto) sobre el hielo [el control]
Puede ayudar a estos estudiantes recibir educación sobre la emotividad y explicaciones sobre la perspectiva de los demás. La educación que incluye la clarificación que necesita la gente con AS puede reducir la ansiedad y promover el auto-entendimiento. Si hay confianza con los adultos, el niño probablemente, aceptará la directriz (Klin y Volkmar, 1995).
Problemas de Comportamiento. Los niños con AS por lo general, tienen algunos problemas de comportamiento. Pueden ser obsesivos o hiperactivos-. Pueden ser propensos a rabietas o a arrebatos agresivos. Pueden golpear a otros niños sin provocación o tocar a la gente de modo inadecuado. Algunos niños AS sufren de ataques de ansiedad o fobias específicas. Ellos pueden ser sensibles a las bromas, pero incoherentemente tendrán comportamientos que provoquen la broma. Algunos niños AS enredarán a los adultos en argumentos infinitos si les dan la oportunidad. Los padres sobre todo pueden encontrarse atrapados en discusiones repetidas sobre los mismos acontecimientos o desacuerdos una y otra vez.
Los adultos no deberían intentar discutir más que de un minuto con tales niños (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Klin y Volkmar, 1995). Directrices breves, concretas son las más eficaces. Apoyos visuales como pictogramas pueden fijarse sobre el cuaderno del niño, sobre su escritorio o sobre la pared bien visible sobre los comportamientos esperados. Utilizar apoyos visuales puede ser notablemente eficaz para ayudar a los estudiantes AS a organizar su comportamiento. Los profesores y padres deberían consultar con un especialista de comunicación para aprender más sobre apoyos visuales.
Además de apoyos conductuales y educativos, las medicaciones pueden ser provechosas en el tratamiento de comportamientos especialmente problemáticos. Las medicaciones pueden mejorar considerablemente la calidad de vida de los niños AS cuando muestran comportamientos obsesivos o agresivos que interfieren con su adaptación en la escuela o a la vida de familiar. La medicación también puede ser necesaria para aliviar los síntomas de depresión, el desorden de pensamiento, o los ataques de ansiedad. Tofranil y Prozac han sido recomendados (Grandin, 1992). Los beta bloqueantes se han mostrado provechosos para los niños AS agresivos, y Anafranil, Luvox, o uno del SSRIS (por ejemplo, Zoloft) pueden ser útiles en tendencias obsesivas ya que las reducen. (Gragg y Francisca, 1997; Rapoport, 1989).
Conclusión:
Los padres y educadores pueden equivocadamente pueden poner todo el foco sobre el niño dotado y no lograr identificar el AS. Además, los déficits sociales de algunos niños dotados pueden ser atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje cuando un diagnóstico de AS sería más apropiado. A veces se culpa a la escuela por no entender y acomodar las necesidades únicas del estudiante superdotado cuando, de hecho, el problema es que el desorden del niño no ha sido identificado ni tratado.
El diagnóstico exacto es necesario para obtener la ayuda apropiada. El entrenamiento en habilidades sociales de las que se benefician los niños AS son diferentes del entrenamiento en habilidades sociales que beneficia a los niños con otras clases de problemas (Guevremont, 1990; Klin y Volkmar, 1995; Mesibov, 1992; ala, 1992). El diagnóstico exacto aumenta la posibilidad que los estudiantes reciban los servicios apropiados y tengan la máxima oportunidad de desarrollar su potencial.
Hubo interés enorme y una oleada de investigaciónes y publicaciones sobre AS en los cinco años pasados, pero raras veces se estudió el niño superdotado con AS. Por suerte, hay estudios en marcha que mejorarán nuestro entendimiento sobre los niños dotados con el desorden (Henderson, 1999). Hay multitud de recursos excelentes que están disponibles en línea e información para educadores y padres que quieran más información sobre como enseñar con eficacia a un niño Asperger
Website de Barbara Kirby (http: // www.udel.edu.bkirby/asperger.html) y website del Centro de Estudio Yale Infantil (http: // www.info.med.yale.edu/chldstdy/autism.h tml) .
El sitio de Kirby incluye la muestra IEP objetivos, formas, y listas de comprobación para ser usado con estudiantes AS.
La Red de Educación de Síndrome de Asperger es una organización nacional recientemente formada para proporcionar el apoyo y la información a individuos con desórdenes neurológicos como Asperger, el Autismo de Alto Funcionamiento, y el Desorden Penetrante del Desarrollo No especificado en otra forma. Ellos proporcionan un helpline en (904) 7456741, y ellos publican un boletín de noticias trimestral para sus miembros. Su website excelente (http: // www.asperger.org) proporciona una lista anotada de las últimas publicaciones sobre el desorden, así como provechosos links a otros sitios
Individuos capaces autistas pueden elevarse a posiciones eminentes y funcionar con un éxito tan excepcional que uno podría concluir que sólo tal gente es capaz de ciertos logros. Es como si ellos tuvieran capacidades compensatorias que contrapesaran sus carencias. Su determinación firme y su poder intelectual, su actividad espontánea y su original mentalidad, su rigidez y determinación, como la manifestada en sus intereses especiales, pueden ser de enorme valor y pueden conducir a logros excepcionales en sus áreas escogidas. Podemos ver en la persona autista, mucho más claramente que con cualquier niño normal, una línea de trabajo que a menudo surge naturalmente de sus capacidades especiales (Asperger, 1991, p. 8)
INVESTIGACION
A diferencia de los niños autistas que a menudo reciben ayuda especial en las escuelas, el estudiante brillante con el Síndrome de Asperger (AS) puede ser abandonado a su suerte. En algunos casos, no pueden permitir a estudiantes dotados con el desorden participar en el programa para niños superdotados de su escuela porque los profesores no saben como hacer los ajustes necesarios. Equipos experimentados interdisciplinarios pueden hacer un diagnóstico exacto de AS cuando incluyen una historia del desarrollo y cuando entienden los motivos de los comportamientos de un niño. Las evaluaciones diagnósticas incluyen algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades motoras, y las observaciones de la reciprocidad social del niño y el empleo de lengua.
Aunque no hay ningún estudio controlado para empíricamente determinar los comportamientos que distinguen a niños dotados con AS de otras clases de niños dotados, la observación clínica y los estudios de niños dotados y niños Asperger sugieren que las distinciones pueden hacerse examinando su empleo pragmático de la lengua, su perspicacia y capacidad de entender las perspectivas de otros, la calidad de su humor, su expresión afectiva, y su respuesta a las interrupciones de la rutina.
Los profesores eficaces de los niños dotados AS entienden que estos estudiantes piensan de manera muy diferente de otros niños dotados. Para tener éxito en la escuela, los estudiantes AS a menudo se benefician de apoyos visuales para manejar las rutinas cotidianas y las demandas sociales del aula. La terapia de integración sensorial puede ser beneficiosa para ellos porque su hipersensibilidad interfiere con el estudio o el ajuste social. Los estudiantes AS pueden aprender habilidades sociales con un tutorial de historias sociales, conversaciones de historieta, y accesos visuales.
El Síndrome de Asperger es un desorden penetrante del desarrollo incluido en los desórdenes de espectro de autismo del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la Asociación americana de Psiquiatría (APA, 1994). Como otros desórdenes penetrantes del desarrollo, se caracteriza por el daño serio en habilidades de interacción social y comportamientos repetitivos y se cree que es el resultado de una anomalía específica cerebral.
Desde los años 1980, ha aumentado el interés por los desórdenes penetrantes del desarrollo. Los individuos con estos desórdenes comparten ciertas características neuropsicológicas similares al autismo, pero no entran en los criterios formales diagnósticos para el autismo. El síndrome de Asperger (AS) es una variación (Atwood, 1998; Gillberg, 1992). Niños con AS comparten algunas características con lo niños dotados. Puede ser difícil determinar si el desarrollo insólito de un niño es un resultado de su alta dotación , una dificultad de aprendizaje, o AS, sobre todo entre niños sumamente dotados.
El AS fue descrito por primera vez en 1944 por el médico austriaco Hans Asperger. Él pensó que era un desorden de la personalidad caracterizado por un discurso pedante, problemas en las interacciones de doble dirección, el pensamiento lógico excelente, áreas aisladas de interés, el juego repetitivo y estereotipado, y la ignorancia de las demandas ambientales. Los individuos AS se pensaba que eran capaces de originalidad y creatividad en campos selectivos (Tsai, 1992). Asperger (1979) sugirió que su síndrome fuera más probablemente observado en los niños de inteligencia alta y capacidades especiales. Sin embargo, hasta el momento, la literatura clínica sobre AS se ha enfocado a niños con inteligencia media o media baja. Hubo sorprendentemente pocos estudios de AS entre niños dotados.
Recientemente, ha habido un reconocimiento creciente entre clínicos y profesores de que niños dotados a veces no son diagnosticados porque sus comportamientos insólitos son atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje. El objetivo de este artículo es hablar de las semejanzas en los rasgos del desarrollo de niños AS y niños dotados y sugerir directrices para distinguir rasgos AS en los niños superdotados. Además, este artículo sugiere sistemas para trabajar con niños dotados con AS.
Niños Asperger
La Información sobre el predominio de AS es limitada, pero el desorden es más común en muchachos que en muchachas (APA, 1994). Las descripciones clínicas de niños AS incluyen las características siguientes: poca o ninguna empatía, modelo de discurso monótono, intereses sumamente idiosincrásicos e intensos (por ejemplo, tablas de mareas, un tipo de historieta especifico, mapas), aislamiento social como consecuencia de una comunicación social inadecuada, y pensamientos y hábitos inflexibles (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; sacos, 1995). Los niños AS son similares a los niños con otros desórdenes de espectro del autista que se caracterizan por problemas en la comunicación social e intereses persistentes idiosincrásicos
A diferencia de muchos niños autistas, sin embargo, los niños AS no tienen retraso en el discurso, el inicio de sus dificultades es algo posterior, y ellos comúnmente, experimentan déficit motor (Atwood; Frith, 1991; Grandin, 1992; Klin, 1994; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989).
En contraste con niños diagnosticaron con el autismo, los niños AS hablan antes de la edad de 5 años; no permanecen a distancia y retirados del grupo, expresan cierto interés en la gente según se van haciendo más mayores; son de inteligencia al menos media; y pueden mostrar una mejora espectacular con el paso de los años. Cuando son adultos , los niños AS pueden adaptarse muy bien. Ellos realmente tienden a permanecer socialmente aislados, egocéntricos, e idiosincrásicos. A menudo tienen dificultades en el trabajo en equipo y tienen un discurso extraño; no saben conversar y pueden parecer fanáticamente u obsesivamente interesados en temas concretos.
El contacto ocular de los niños AS es a menudo inadecuado. Parece que miran fijamente a través de o no miran directamente a aquellos con quienes están conversando. Los demás por lo general los consideran "extraños" (Atwood, 1998; Barron y Barron, 1992; Grandin, 1992; Schopler y Mesibov, 1992; Szatmari, Bartolucci, Bremner, Obligación, y Rico, 1989; Tantum, 1988).
Incluso dentro de la subcategoría de AS hay variaciones considerables. Por ejemplo, unos funcionan mal en la escuela, mientras otros alcanzan un nivel alto. Unos tienen problemas de comportamiento serios, otros no. Unos individuos AS demuestran hábitos inaceptables, como el comer cosas inadecuadas, tocar inadecuadamente a la gente, el rechinamiento sus dientes, y acciones agresivas.
Semejanzas Entre Niños Asperger y Niños Dotados
Parece haber al menos siete características comunes a niños dotados y a niños con AS. Estas concordancias no han sido verificadas en ningún estudio controlado, pero surgen de la experiencia compartida de la literatura y la experiencia clínica. Por ejemplo, la fluidez verbal o la precocidad son comunes a ambos, y ambos pueden tener memorias excelentes (Clark, 1992; Frith, 1991; Silverman, 1993). Pueden mostrar una gran fascinación por las cartas o números y disfrutar memorizando información a temprana edad. Pueden demostrar un interés absorbente sobre un tema especializado y adquirir cantidades enormes de información sobre él (Clark; Gallagher, 1985; Klin y Volkmar, 1995). Pueden molestar a sus pares con su conversación ilimitada sobre sus intereses. Pueden hacer infinidad de preguntas o dar respuestas muy largas y minuciosamente específicas a las preguntas que les hacen, pareciendo que son incapaces de pararse. Un dotado AS conocido por el autor, cuando le preguntaron quien era Cristóbal Colón, respondió con una docena de oraciones que detallaban su genealogía.
La hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales no es tampoco rara en ambos grupos de niños. Padres de superdotados y de niños AS a menudo comentan sobre el rechazo firme de su niño de llevar las ciertas clases de materiales, comer alimentos de una cierta textura, retroceder o correr ante sonidos que ellos encuentran particularmente desagradables, o rechazar algunos tipos de acercamiento físico.
Los niños AS se describen como niños que poseen una gama verdaderamente grande de capacidades, al igual que los niños dotados. Asperger observó, que todos los niños con el desorden parecen tener " un interés especial que les permite alcanzar unos niveles bastante extraordinarios de funcionamiento en una cierta área " (p. 45). Este interés es similar al que presentan los niños superdotados quienes tienen "pasiones" (Betts y Kercher, 1999; Torrance, 1965).
Tanto los niños superdotados como los niños AS pueden demostrar una extraordinaria habilidad en áreas específicas y pueden funcionar a un nivel medio en otras áreas (Baum, Owen, y Dixon, 1991; ala, 1991). Tanto el dotado como el AS infantil se describen como la experimentación del desarrollo desigual, en particular cuando el desarrollo cognoscitivo es comparado con el desarrollo social y afectivo en una edad joven (Altman, 1983; Asperger, 1991; Hollingworth, 1942; Silverman, 1993).
Proposed Characteristics to Differentiate Ordinary Gifted Children from Gifted Children with Asperger's Syndrome
Superdotados
Lenguaje: Normal aunque pueden tener el lenguaje de un niño mayor
Respuesta a las rutinas: Pueden mostrar resistencia pasiva pero suelen someterse a ella
Problemas de atención: Si existe, normalmente es en respuesta a estímulos externo.
Humor: Humor socialmente recíproco
Torpeza motora: No característica de los niños dotados
Expresiones afectivas inapropiadas: No característico
Perspicacia Normalmente buena
Esterotipos No característico
Superdotados AS
Patrones de lenguaje: Pedante, seamless speech
Respuesta a las rutinas Baja tolerancia al cambio, agitación, comportamiento agresivo
Problemas de atención: Se dá en respuesta a estímulos internos
Humor:Entiende los juegos de palabras pero no así el que requiere comprensión social.
Torpeza motora Entre el 50-90 % de los niños asperger presentan torpeza motora
Expresiones afectivas inapropiadas Observado casi siempre
Perspicacia: Normalmente ausente
Esterotipos: Pueden presentarse
Distinción del superdotado normal del Síndrome de Asperger
Han sido descritas varias semejanzas entre los niños superdotados y los niños AS. En la tabla 1. se muestran algunos criterios de distinción entre ambos. Una característica distintiva es el modelo de discurso. Los niños AS y los niños ordinarios dotados, pueden mostrar un discurso fluido que parece caracterizado por la originalidad y el pensamiento analítico. Aunque ambos grupos de niños pueden ser sumamente verbales, los niños AS son típicamente pedantes, mientras niños normales dotados no lo son. Frith (1991) sugirió que puede hacerse una distinción en el discurso: los individuos AS hablan sin cesar, mezclando en el contenido, reflexiones personales, e ilustraciones autobiográficas. Lo hacen así quizás, porque no son conscientes del objetivo de las preguntas.
Una segunda diferencia está en como responden a las rutinas. Aunque ambos a veces, se muestren resistentes a la rutina en casa o en la escuela, los niños ordinarios dotados no son tan rígidos sobre rutinas como lo son los niños AS. Los niños dotados, por lo general, no tienen las dificultades ante los cambios que tienen los niños AS . Los niños AS pueden tener gran dificultad con la planificación inflexible y la rutina de las aulas tradicionales, y pueden rechazar cooperar con las tareas de estudio habituales. Los niños dotados pueden expresar su descontento sobre las normas y pueden resistirse pasivamente, pero no tienen la tendencia al pánico o la agresividad que muestran los niños AS. Aunque tanto el dotado como el niño Asperger pueda quejarse de los programas y procedimientos, el niño asperger tiene mayor probabilidad de hacerse obsesivo sobre ello (Barron y Barron, 1992; Clark, 1992; Klin y Volkmar, 1995)
Hay también una diferencia en los comportamientos excéntricos que caracterizan niños AS y algunos niños dotados. Margarita Dewey (1992) escribió sobre las diferencias entre la excentricidad autística y las variadas excentricidades mostradas por niños dotados de jardín de infancia. Sus observaciones pueden ser útiles para intentar dibujar una línea entre comportamientos normales de superdotados y comportamientos AS Ella notó que la persona normal excéntrica es consciente que los otros consideran su comportamiento como raro, mientras el individuo con AS no es consciente. La gente con AS a menudo no tiene ninguna consciencia de que hayan hecho algo fuera de lo común. Este olvido sobre las convenciones sociales es una marca registrada del desorden. Varios escritores explican este olvido por la carencia " de una teoría de mente " (Atwood, 1998).
La teoría de mente es semejante a la metacognición ; esto supone que uno conoce lo que uno sabe y como lo sabe simultáneamente procesando las diferencias de los otros. La teoría de mente también explica la capacidad de tener perspectiva; ser consciente de uno mismo y entender la perspectiva del otro al mismo tiempo. Los niños con AS tienen gran dificultad en comprender la perspectiva de lo otros, y esto es lo que genera su desajuste social (Schopler y Mesibov, 1992; ala, 1981; ala y Gould, 1979
El criterio de olvido social puede servir para distinguir a niños dotados con y sin Asperger. Por ejemplo, los niños AS pueden demostrar una memoria selectiva excelente sobre personas o acontecimientos. Así mismo los niños dotados pueden demostrar luna memoria magnífica para los temas seleccionados de interés especial. Una diferencia, aunque es que los niños con AS asumirán que los otros entienden sus referencias y no serán conscientes que los otros pueden encontrar su memoria notable de cualquier modo. Al contrario niños ordinarios dotados entienden que los otros probablemente no comparten su conocimiento de temas seleccionados y que los otros son sorprendidos por su memoria penetrante (Dewey, 1992
Una cuarta distinción entre el niño ordinario dotado y el niño AS tiene que ver " con la perturbación de atención activa " (Asperger, 1991, p. 76). Niños dotados pueden tener dificultades de atención; pero, cuando ellos hacen, es por lo general porque ellos son distraídos por estímulos externos. los individuos AS son propensos a la distracción, pero esto es la distracción que viene desde dentro. Ellos atienden mucho menos a estímulos externos y más a su mundo interior. Esta distracción interna por lo general, perjudica su funcionamiento de la escuela
La calidad del sentido del humor es una quinta distinción. Los niños dotados con AS pueden ser creativos con las palabras juegan y hasta pueden sobresalir en la creación de juegos de palabras, pero carecen de la reciprocidad social que es la base de la mayor parte de humor (Atwood, 1998; Grandin, 1992; Van Bourgondien y Mesibov, 1987). Ellos no se ríen de las cosas que son graciosas para la mayoría de la gente, y a menudo no entienden la broma. Los niños dotados, por otra parte, no se caracterizan por tener ningún déficit en su capacidad de entender el humor.
La expresión afectiva es el sexto rasgo de distinción. Los niños con Asperger tienden a parecer autómatas en algún grado (Atwood, 1998). Su respuesta emocional no es a menudo, la que uno esperaría. Pueden reírse, ponerse furiosos, o mostrarse ansiosos de manera poco apropiada. La expresión afectiva inadecuada no es una característica común de niños dotados.
Quizás el rasgo más pronunciado para distinguir un dotado de un niño AS es su carencia notable de perspicacia y de conciencia en cuanto a los sentimientos, necesidades, y los intereses de otra gente. Un niño AS hablará interminablemente en un tono monótono o pedante sobre un tema favorito, inconsciente que el oyente podría no estar interesado, tiene que marcharse, está aburrido, o quiere decir algo. Los niños AS también interrumpirán conversaciones privadas y entrarán o se marcharán bruscamente sin mostrar interés por los deseos o las necesidades de otros.
Ellos parecen olvidarse de las reglas más simples de conducta social, y los esfuerzos repetidos para instruirlos o que los recuerden, no cambian estos comportamientos. Una pronunciada carencia de conciencia social no es una característica común en los niños ordinarios dotados. (Szatmari, Bartolucci, y Bremner, 1989; Tantam, 1988; ala, 1992; ala y Gould, 1979
Las dificultades de identificaciónde los individuos dotados AS devienen de las variaciones encontradas entre los niños AS. Las esterotipias, por ejemplo, se observan en algunos pero no en todos los niños AS. Retorcimiento de manos, abrir y cerrar un libro, mecerse son algunos ejemplos de esterotipias que se observan a veces, no siempre en los niños AS. Cuando se observan esterotipias en un niño dotado, sin embargo, puede garantizarse un diagnóstico de AS u otro desorden penetrante del desarrollo y merece un examen exhaustivo.
Identificación de niños Dotados con el Síndrome de Asperger
Es imperativo que los niños dotados con AS sean diagnosticados para que puedan recibir los apoyos apropiados. Los padres y profesores pueden estar de acuerdo en que " hay algo que no funciona, ", pero no saber definir qué. La identificación de éstos estudiantes sólo como dotados o como minusválidos no es como eficaz y puede contribuir no sólo a malentendidos sobre la naturaleza real de las dificultades del niño, sino también también a la formulación de un plan educativo inadecuado. (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Grandin, 1992; Klin y Volkmar, 1995; Minshew, 1992; Schopler, 1985).
Para identificar el AS en niños dotados, hay dos cosas imprescindibles: una historia cuidadosa del desarrollo y conocer la motivación de ciertos comportamientos (Atwood, 1998; imposición, 1988; Tsai, 1992). Sin estos dos elementos , existe el peligro de que AS esté mal diagnosticado. Los síntomas del desorden en un niño dotado equivocadamente pueden ser atribuidos a su sobredotación , más que al desorden. Otras veces, un niño dotado AS puede ser rebajado (no ser considerado como sobredotado).
El diagnóstico exacto de niños dotados AS requiere la participación de un equipo experimentado, interdisciplinario. Los padres deberían implicarse activamente en la evaluación ya que la historia del desarrollo es muy importante para la confirmación o la exclusión del diagnóstico.
Tony Atwood (1998) explicó que, además de la historia del desarrollo, una evaluación diagnóstica por lo general incluirá algunas pruebas formales, una evaluación de habilidades de movimiento, observaciones de la reciprocidad social del niño en situaciones creadas para obtener una serie de comportamientos específicos, y observaciones del empleo pragmático de la lengua. Los lectores interesados en una discusión más comprensiva de los instrumentos diagnósticos y los procedimientos pueden remitirse a sus publicaciones.
A diferencia de los niños autistas que casi siempre reciben ayuda especial en escuelas, el niño brillante AS puede ser abandonado a su suerte para manejarse lo mejor que pueda. Las relaciones con los profesores y pares pueden ser sumamente difíciles. Con el tiempo, éstos niños pueden desarrollar depresión como consecuencia de su aislamiento social. También pueden presentar estados severos de ansiedad. Hasta hace muy poco tiempo, los educadores a menudo no sabían como ayudar al estudiante AS, y algunos estudiantes dotados con el desorden se encontraban con que ellos no podían participar en el programa para dotados de su escuela porque nadie sabía como hacer las adaptaciones necesarias.
Por suerte, se ha avanzado mucho en el conocimiento de éste trastorno, y ahora podemos recomendar programas específicos de instrucción estrategias de dirección de comportamientos que deberían facilitar la inclusión de niños dotados con AS (Atwood, 1998; Cumine, Leach, y Stevenson, 1997; y Dake, 1996;) También, hay varios proyectos de investigación en este campo que prometen aportar aún más datos sobre sistemas eficaces para la educación y la enseñanza del el niño AS.
Funcionamiento con el Estudiante dotado con Asperger.
Los niños AS tienen dificultades en tres áreas fundamentales: estudio, socialización y comportamiento. Klin y Volkmar (1995) y Mesibov (1992) recomendaron que las intervenciones se enfoquen sobre la información, el apoyo general, y la dirección de comportamientos de cada problema específico. Los estudiantes AS pueden beneficiarse aprendiendo estrategias compensatorias, tal y como lo hacen los estudiantes dotados con dificultades de aprendizaje (Baum, Owen, y Dixon, 1991; Klin y Volkmar, 1995; Rourke, 1989). Sin embargo, la forma de enseñar éstas estrategias debe tener en cuenta las características únicas de un cerebro AS. La gente con AS son pensadores por lo general muy visuales.
Esto puede tener varias ventajas, pero es una desventaja en un aula donde la expectativa consiste en que el estudiante piense verbalmente. Se recomienda el empleo exhaustivo de diagramas y pictogramas para dar las clases y enseñarles comportamientos adecuados. (Atwood, 1998; Grandin y Scariano, 1996; Color gris, en prensa; Hurlburt, Frappe, y Frith, 1994
Klin y Volkmar (1995) insistieron en que el acercamiento adecuado a los conceptos debe hacerse partiendo de las partes para llegar al todo porque los niños AS tienden a sobreenfocar los detalles. Debe tenerse cuidado en coger las secuencias exactas. A diferencia de los niños ordinarios dotados, recomiendan estilos de estudio memorísticos para los niños AS, ellos disfrutan de éste estilo porque sus propios pensamientos y hábitos son rígidos.
Schopler y Mesibov (1992) sugirieron que un profesor con capacidad intuitiva tendrá probablemente más éxito con un niño dotado AS que un profesor que base sus decisiones en la deducción lógica porque los estudiantes AS son a menudo sumamente sensibles al tono con el que se les dice las cosas (Asperger, 1979; Frith, 1991). Ellos responden no tanto a lo que les dicen como a la forma en que se les dice. Por esta razón, puede ser sabio dar directrices o correcciones cortas y al punto y evitar las largas explicaciones que aumentan la posibilidad que el niño deforme el mensaje.
El profesor nunca debe enfadarse. Debe parecer tranquilo exteriormente aunque hierva por dentro. ¡Esto puede parecer pedir demasiado, considerando el negativismo y las travesuras aparentemente deliberadas de los niños autistas! El profesor debe estar a toda costa tranquilo y mantener el control. Debe dar sus instrucciones de manera fría y objetiva. (Asperger, 1991, p. 48
Integración Sensorial. La sensibilidad extrema frente a algunas clases de estímulos sensoriales es común entre los niños con AS. (Tupper, 1999) y Atwood (1998) declararon que el sonido y el tacto son las sensibilidades más comunes y que, para muchos de estos niños, " sensaciones ordinarias son percibidas como insoportablemente intensas. La mera anticipación de la experiencia puede conducir a la ansiedad intensa o el pánico " (p. 129). Esta hipersensibilidad causa problema a los niños en su adaptación a la escuela
Por ejemplo, a los estudiantes AS puede no gustarles el sonido de las campanas de la escuela o pueden mostrarse agresivamente oposicionistas cuando el profesor intenta engatusarlos para que se unan a una actividad que implique el contacto físico con otros. Los profesores de los niños dotados AS harían bien en respetar estas sensibilidades y trabajar con los padres y terapeutas para enseñar estrategias de adaptación a los niños. Algunos estímulos sensoriales pueden ser evitados o reducidos al mínimo, pero esto no es posible con la mayor parte de ellos. Llevar tapones para los oídos de silicona cuando sean necesarios o auriculares con música puede ser una buena idea para ayudar a algunos estudiantes. Otros podrían beneficiarse de la terapia de integración sensorial para reducir su reacción defensiva al contacto físico.
La integración sensorial es un concepto desarrollado en un principio por Jean Ayres (1979), y se refiere al proceso neurológico de recoger la información sensorial del mundo, combinándolo con la información interna sensorial, y la fabricación de respuestas adaptativas al ambiente. Las respuestas adaptativas son un componente esencial para la vida. Tupper (1999) explicó que el mundo es un lugar que cambia constantemente y la mayoría de la gente responde espontáneamente sin pensar mucho y sin mucha tensión. Pero, para la gente que interpreta mal la información sensorial o quien la interpreta despacio, el mundo es un lugar muy poco fiable y por lo tanto, bastante espantoso. Ellos carecen de la posibilidad de responder fácilmente. Cuanto más severo sea el problema de integración sensorial, menos tolerancia tendrá la person a la tensión y al cambio. El individuo puede “retirarse de” o oponerse agresivamente a las situaciones para impedir sentirse abrumado. Ya que no podemos vconvertir el mundo en un lugar más fiable, debemos trabajar para aumentar su gama de reacciones - su flexibilidad. El objetivo de la terapia de integración sensorial debe llevar a la gente hacia un repertorio de habilidades más amplio, " un acercamiento más organizado al mundo " (Tupper)
La terapia de integración sensorial está diseñada para mejorar la integración y reducir la sensibilidad sensorial; esto ayuda a la gente organizar, concentrarse, preveer y prepararse para el cambio. Puede aumentar considerablemente la adaptabilidad de un niño y su flexibilidad, facilitando así una mayor participación en los programas educativos. Ahora, se cree que no hay ningún límite de edad en el descubrimiento de las ventajas de la terapia, aunque los niños más pequeños muestren mayor mejoría. (Ayres, 1979; Tupper, 1999)
La terapia de integración sensorial está diseñada por terapeutas ocupacionales especialmente entrenados. Proporciona experiencias sensoriales en aquellas áreas deficitarias. Fácilmente se pueden enseñar algunos ejercicios al personal de la escuela y a los padres para que el niño pueda recibir sus ventajas en la escuela y en casa. Por ejemplo, la estimulación de presión como compresiones conjuntas en casa o el masaje de la mano en la escuela pueden ayudar al niño cuando está sobre-estimulado, ansioso o agresivo. Ejercicios de frotamiento o de cepillado son también provechosos para algunos niños. Los profesores deberían consultar con el terapeuta ocupacional en su distrito en cuanto al uso de estos instrumentos para estudiantes particulares.
Entrenamiento en Habilidades Social. Hay evidencias de que los problemas del niño AS con la socialización pueden ser mejorados por el entrenamiento social. Sin embargo,(Atwood, 1998; Mesibov, 1992) la conversación sobre comportamientos apropiados no es eficaz. El trabajo con un espejo y ejercicios imitativos pueden ayudar mucho más. (Klin y Volkmar, 1995), y Grandin (1992) aconsejaron grabarles en vídeo para enseñarles comportamientos nuevos
Las historias Sociales de Carol Gray y conversaciones sobre historietas (Atwood, 1998) se usan extensamente para ayudar a niños con todas las clases de desórdenes de espectro autista y desarrollan el entendimiento social. Las Historias Sociales son una técnica para enseñar las señales y comportamientos en situaciones sociales específicas. También ayudan a los profesores a entender la perspectiva del estudiante y los motivos que hay detrás de sus comportamientos excéntricos o idiosincrásicos. Esta técnica implica la escritura un cuento que describe una situación social específica con la que el niño lucha. Las historias incluyen cuatro tipos de oraciones: descriptivo, de la perspectiva, directriz, y control. Oraciones descriptivas explican donde, quien, y que. Oraciones de la perspectiva explican los sentimientos y los comportamientos de otros en la situación. Las directrices son declaraciones sobre lo que esperan que el niño haga o digan
La historia concluye con una oración de control que es una declaración sobre estrategias. El niño puede recordar o entender el comportamiento esperado en la situación social. Se recomienda una proporción de una directriz y\o la oración de control por cada 2 a 5 oraciones descriptivas y\o de la perspectiva. Lo siguiente es un ejemplo de una historia social escrita para un niño AS que intenta entender las figuras más habitúales de un discurso:
A veces mi amigo, Toni, me dice "enfriar" [descriptivo]. Esto significa (piensa) que me hago ruidoso y mandón [descriptivo]. Toni no quiere sentarse conmigo cuando soy ruidoso y mandón [la perspectiva]. Bajaré mi voz(voto) cuando Toni me dice "enfriar" [la directriz]. Cuando Toni dice "la frialdad", puedo imaginarme poner mi voz(voto) sobre el hielo [el control]
Puede ayudar a estos estudiantes recibir educación sobre la emotividad y explicaciones sobre la perspectiva de los demás. La educación que incluye la clarificación que necesita la gente con AS puede reducir la ansiedad y promover el auto-entendimiento. Si hay confianza con los adultos, el niño probablemente, aceptará la directriz (Klin y Volkmar, 1995).
Problemas de Comportamiento. Los niños con AS por lo general, tienen algunos problemas de comportamiento. Pueden ser obsesivos o hiperactivos-. Pueden ser propensos a rabietas o a arrebatos agresivos. Pueden golpear a otros niños sin provocación o tocar a la gente de modo inadecuado. Algunos niños AS sufren de ataques de ansiedad o fobias específicas. Ellos pueden ser sensibles a las bromas, pero incoherentemente tendrán comportamientos que provoquen la broma. Algunos niños AS enredarán a los adultos en argumentos infinitos si les dan la oportunidad. Los padres sobre todo pueden encontrarse atrapados en discusiones repetidas sobre los mismos acontecimientos o desacuerdos una y otra vez.
Los adultos no deberían intentar discutir más que de un minuto con tales niños (Barron y Barron, 1992; Dewey, 1991; Klin y Volkmar, 1995). Directrices breves, concretas son las más eficaces. Apoyos visuales como pictogramas pueden fijarse sobre el cuaderno del niño, sobre su escritorio o sobre la pared bien visible sobre los comportamientos esperados. Utilizar apoyos visuales puede ser notablemente eficaz para ayudar a los estudiantes AS a organizar su comportamiento. Los profesores y padres deberían consultar con un especialista de comunicación para aprender más sobre apoyos visuales.
Además de apoyos conductuales y educativos, las medicaciones pueden ser provechosas en el tratamiento de comportamientos especialmente problemáticos. Las medicaciones pueden mejorar considerablemente la calidad de vida de los niños AS cuando muestran comportamientos obsesivos o agresivos que interfieren con su adaptación en la escuela o a la vida de familiar. La medicación también puede ser necesaria para aliviar los síntomas de depresión, el desorden de pensamiento, o los ataques de ansiedad. Tofranil y Prozac han sido recomendados (Grandin, 1992). Los beta bloqueantes se han mostrado provechosos para los niños AS agresivos, y Anafranil, Luvox, o uno del SSRIS (por ejemplo, Zoloft) pueden ser útiles en tendencias obsesivas ya que las reducen. (Gragg y Francisca, 1997; Rapoport, 1989).
Conclusión:
Los padres y educadores pueden equivocadamente pueden poner todo el foco sobre el niño dotado y no lograr identificar el AS. Además, los déficits sociales de algunos niños dotados pueden ser atribuidos a su dotación o a un problema de aprendizaje cuando un diagnóstico de AS sería más apropiado. A veces se culpa a la escuela por no entender y acomodar las necesidades únicas del estudiante superdotado cuando, de hecho, el problema es que el desorden del niño no ha sido identificado ni tratado.
El diagnóstico exacto es necesario para obtener la ayuda apropiada. El entrenamiento en habilidades sociales de las que se benefician los niños AS son diferentes del entrenamiento en habilidades sociales que beneficia a los niños con otras clases de problemas (Guevremont, 1990; Klin y Volkmar, 1995; Mesibov, 1992; ala, 1992). El diagnóstico exacto aumenta la posibilidad que los estudiantes reciban los servicios apropiados y tengan la máxima oportunidad de desarrollar su potencial.
Hubo interés enorme y una oleada de investigaciónes y publicaciones sobre AS en los cinco años pasados, pero raras veces se estudió el niño superdotado con AS. Por suerte, hay estudios en marcha que mejorarán nuestro entendimiento sobre los niños dotados con el desorden (Henderson, 1999). Hay multitud de recursos excelentes que están disponibles en línea e información para educadores y padres que quieran más información sobre como enseñar con eficacia a un niño Asperger
Website de Barbara Kirby (http: // www.udel.edu.bkirby/asperger.html) y website del Centro de Estudio Yale Infantil (http: // www.info.med.yale.edu/chldstdy/autism.h tml) .
El sitio de Kirby incluye la muestra IEP objetivos, formas, y listas de comprobación para ser usado con estudiantes AS.
La Red de Educación de Síndrome de Asperger es una organización nacional recientemente formada para proporcionar el apoyo y la información a individuos con desórdenes neurológicos como Asperger, el Autismo de Alto Funcionamiento, y el Desorden Penetrante del Desarrollo No especificado en otra forma. Ellos proporcionan un helpline en (904) 7456741, y ellos publican un boletín de noticias trimestral para sus miembros. Su website excelente (http: // www.asperger.org) proporciona una lista anotada de las últimas publicaciones sobre el desorden, así como provechosos links a otros sitios
Individuos capaces autistas pueden elevarse a posiciones eminentes y funcionar con un éxito tan excepcional que uno podría concluir que sólo tal gente es capaz de ciertos logros. Es como si ellos tuvieran capacidades compensatorias que contrapesaran sus carencias. Su determinación firme y su poder intelectual, su actividad espontánea y su original mentalidad, su rigidez y determinación, como la manifestada en sus intereses especiales, pueden ser de enorme valor y pueden conducir a logros excepcionales en sus áreas escogidas. Podemos ver en la persona autista, mucho más claramente que con cualquier niño normal, una línea de trabajo que a menudo surge naturalmente de sus capacidades especiales (Asperger, 1991, p. 8)
lunes, 12 de octubre de 2009
Sindrome de Asperger.
Definición
El síndrome de Asperger es uno de los principales trastornos de desarrollo que causa problemas sociales y de comportamiento. El autismo es otra enfermedad que pertenece a esta categoría. Algunos científicos consideran que el síndrome de Asperger es una enfermedad diferente, otros creen que es un tipo de autismo grave. Los niños con síndrome de Asperger generalmente tienen una inteligencia normal y no tienen los problemas de lenguaje típicos del autismo.
Causas
La causa del síndrome de Asperger es desconocida. Algunos expertos creen que una serie de factores pueden ser responsables del desarrollo defectuoso del cerebro.
Factores de riesgo
El síndrome de Asperger es más común en los niños varones.
Síntomas
En general, los síntomas se hacen evidentes entre los 2 ½ y 3 años de edad. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden incluir:
Dificultad para interactuar con otros
Problemas para hacer amigos
Poca comprensión hacia los sentimientos de los demás
Insensibilidad a sugerencias sociales y expresiones faciales
Reacciones sociales y emocionales inapropiadas
Preocupación por su propio mundo
No compartir diversiones, intereses o logros con los demás
Seguir rituales o rutinas repetitivas
Dificultad para enfrentar cambios de la rutina o los horarios
Forma de pensar cerrada
Intereses limitados, generalmente uno o dos asuntos
Repetición de palabras y frases una y otra vez
Interés intenso en unos pocos temas
Buena memoria de rutina sin comprender la información
Habilidades verbales limitadas o uso de palabras de manera extraña
Dificultad para imaginar cosas o pensar de manera abstracta
Tomarse las cosas muy literalmente
Enfocarse en pequeños detalles y tener problemas para observar un panorama más general
Habilidad de leer sin comprender las palabras
Problemas con la comunicación no verbal
Contacto visual pobre
Pocas expresiones faciales, salvo en el caso del enojo o tristeza
Postura corporal o uso deficiente de gestos
Movimientos torpes
Dar manotazos
Falta de coordinación
Inflexibilidad para aceptar el cambio
Dificultad para aceptar pérdidas o críticas
Deseo obsesivo de terminar toda tarea comenzada
Diagnóstico
No existen pruebas para el síndrome de Asperger. El diagnóstico se base en observaciones del comportamiento del niño. Se pueden realizar pruebas neuropsicológicas y de coeficiente intelectual. Se pueden solicitar pruebas médicas para descartar otros problemas de salud. Las familias y los niños pueden beneficiarse con la intervención temprana. Conocer el problema también ayuda a las familias a comprender por qué el niño actúa de manera distinta a los demás niños.
Tratamiento
No existe tratamiento que cure el síndrome de Asperger. El objetivo de los tratamientos es controlar los síntomas y mejorar la interacción social. Con frecuencia, los pacientes aprenden a funcionar de manera independiente como adultos. Sin embargo, generalmente siguen enfrentando problemas con la interacción social. También pueden desarrollar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad. Los niños que padecen el síndrome de Asperger necesitan amor y comprensión, así como horarios estructurados.
Las terapias incluyen:
Medicamentos
Los medicamentos para ayudar a controlar los síntomas podrán incluir:
Estimulantes
Medicamentos que alteran el estado de ánimo
Medicamentos para controlar convulsiones
Inhibidores de la recaptación selectiva de serotonina, como citalopram (p. ej., Celexa), sertralina (p. ej., Zoloft), fluoxetina (p. ej., Prozac), paroxetina (p. ej., Paxil CR)
Neurolépticos, como risperidona (p. ej., Risperdal)
Asesoramiento profesional
La terapia de modificación de comportamiento y entrenamiento pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales. Aprender cómo hacer amistades y conservarlas les resulta difícil a estos niños. A medida que crecen, muchos encuentran perturbadora la falta de amigos.
Cuidado Familiar
Cuidar de un niño que padece el síndrome de Asperger puede ser muy estresante. Los consejeros ayudan a los padres a aprender cómo manejar la conducta de su hijo. Se sugiere:
Advertir al niño que una actividad está por terminar y proporcionar maneras de "guardar" la actividad para más tarde. Por ejemplo, se puede grabar su programa de televisión favorito para verlo después.
Tratar de incorporar cierta flexibilidad en el día.
Establecer límites para el tiempo que el niño puede dedicarle a una única actividad obsesiva.
Dar instrucciones sencillas.
Usar las palabras precisas.
Limitar las opciones a dos o tres cosas.
Evitar usar expresiones figurativas.
Hacer listas.
No asumir que un niño con este trastorno comprende lo que se le ha dicho simplemente porque logra repetirlo.
Comenzar a explicar a temprana edad cuál es el comportamiento apropiado para lugares públicos y privados.
No haga amenazas o promesas en vano.
Felicitar al niño por sus logros, especialmente los sociales.
Necesidades Educativas
Los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen, en general, un coeficiente intelectual normal; sin embargo, tienen necesidades educativas especiales. Con frecuencia, pueden concurrir a escuelas normales. Los maestros deben ser informados de las necesidades del niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden sufrir agresiones o burlas porque parecen diferentes.
Prevención
No existen pautas para prevenir el síndrome de Asperger.
https://healthlibrary.epnet.com/GetContent.aspx?token=0d429707-b7e1-4147-9947-abca6797a602&chunkiid=103810
El síndrome de Asperger es uno de los principales trastornos de desarrollo que causa problemas sociales y de comportamiento. El autismo es otra enfermedad que pertenece a esta categoría. Algunos científicos consideran que el síndrome de Asperger es una enfermedad diferente, otros creen que es un tipo de autismo grave. Los niños con síndrome de Asperger generalmente tienen una inteligencia normal y no tienen los problemas de lenguaje típicos del autismo.
Causas
La causa del síndrome de Asperger es desconocida. Algunos expertos creen que una serie de factores pueden ser responsables del desarrollo defectuoso del cerebro.
Factores de riesgo
El síndrome de Asperger es más común en los niños varones.
Síntomas
En general, los síntomas se hacen evidentes entre los 2 ½ y 3 años de edad. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden incluir:
Dificultad para interactuar con otros
Problemas para hacer amigos
Poca comprensión hacia los sentimientos de los demás
Insensibilidad a sugerencias sociales y expresiones faciales
Reacciones sociales y emocionales inapropiadas
Preocupación por su propio mundo
No compartir diversiones, intereses o logros con los demás
Seguir rituales o rutinas repetitivas
Dificultad para enfrentar cambios de la rutina o los horarios
Forma de pensar cerrada
Intereses limitados, generalmente uno o dos asuntos
Repetición de palabras y frases una y otra vez
Interés intenso en unos pocos temas
Buena memoria de rutina sin comprender la información
Habilidades verbales limitadas o uso de palabras de manera extraña
Dificultad para imaginar cosas o pensar de manera abstracta
Tomarse las cosas muy literalmente
Enfocarse en pequeños detalles y tener problemas para observar un panorama más general
Habilidad de leer sin comprender las palabras
Problemas con la comunicación no verbal
Contacto visual pobre
Pocas expresiones faciales, salvo en el caso del enojo o tristeza
Postura corporal o uso deficiente de gestos
Movimientos torpes
Dar manotazos
Falta de coordinación
Inflexibilidad para aceptar el cambio
Dificultad para aceptar pérdidas o críticas
Deseo obsesivo de terminar toda tarea comenzada
Diagnóstico
No existen pruebas para el síndrome de Asperger. El diagnóstico se base en observaciones del comportamiento del niño. Se pueden realizar pruebas neuropsicológicas y de coeficiente intelectual. Se pueden solicitar pruebas médicas para descartar otros problemas de salud. Las familias y los niños pueden beneficiarse con la intervención temprana. Conocer el problema también ayuda a las familias a comprender por qué el niño actúa de manera distinta a los demás niños.
Tratamiento
No existe tratamiento que cure el síndrome de Asperger. El objetivo de los tratamientos es controlar los síntomas y mejorar la interacción social. Con frecuencia, los pacientes aprenden a funcionar de manera independiente como adultos. Sin embargo, generalmente siguen enfrentando problemas con la interacción social. También pueden desarrollar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad. Los niños que padecen el síndrome de Asperger necesitan amor y comprensión, así como horarios estructurados.
Las terapias incluyen:
Medicamentos
Los medicamentos para ayudar a controlar los síntomas podrán incluir:
Estimulantes
Medicamentos que alteran el estado de ánimo
Medicamentos para controlar convulsiones
Inhibidores de la recaptación selectiva de serotonina, como citalopram (p. ej., Celexa), sertralina (p. ej., Zoloft), fluoxetina (p. ej., Prozac), paroxetina (p. ej., Paxil CR)
Neurolépticos, como risperidona (p. ej., Risperdal)
Asesoramiento profesional
La terapia de modificación de comportamiento y entrenamiento pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales. Aprender cómo hacer amistades y conservarlas les resulta difícil a estos niños. A medida que crecen, muchos encuentran perturbadora la falta de amigos.
Cuidado Familiar
Cuidar de un niño que padece el síndrome de Asperger puede ser muy estresante. Los consejeros ayudan a los padres a aprender cómo manejar la conducta de su hijo. Se sugiere:
Advertir al niño que una actividad está por terminar y proporcionar maneras de "guardar" la actividad para más tarde. Por ejemplo, se puede grabar su programa de televisión favorito para verlo después.
Tratar de incorporar cierta flexibilidad en el día.
Establecer límites para el tiempo que el niño puede dedicarle a una única actividad obsesiva.
Dar instrucciones sencillas.
Usar las palabras precisas.
Limitar las opciones a dos o tres cosas.
Evitar usar expresiones figurativas.
Hacer listas.
No asumir que un niño con este trastorno comprende lo que se le ha dicho simplemente porque logra repetirlo.
Comenzar a explicar a temprana edad cuál es el comportamiento apropiado para lugares públicos y privados.
No haga amenazas o promesas en vano.
Felicitar al niño por sus logros, especialmente los sociales.
Necesidades Educativas
Los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen, en general, un coeficiente intelectual normal; sin embargo, tienen necesidades educativas especiales. Con frecuencia, pueden concurrir a escuelas normales. Los maestros deben ser informados de las necesidades del niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden sufrir agresiones o burlas porque parecen diferentes.
Prevención
No existen pautas para prevenir el síndrome de Asperger.
https://healthlibrary.epnet.com/GetContent.aspx?token=0d429707-b7e1-4147-9947-abca6797a602&chunkiid=103810
Con una personalidad diferente.
Son niños respetuosos, ordenados y que rara vez causan un conflicto en la escuela. Las personas con Asperger sólo difieren del resto en su dificultad para las habilidades sociales.
Pueden llegar a ser expertos en física o en matemáticas si sus intereses coinciden con estas disciplinas. Son alumnos metódicos, respetuosos y muy rara vez ocasionan un conflicto en un centro educativo. La única característica que los diferencia del resto de los niños de su edad es que presentan un déficit en sus habilidades sociales. El síndrome de Asperger es un desorden que afecta a la vida social, la comprensión y la comunicación.Su aspecto físico es normal y suelen tener un cociente intelectual medio o alto. El esfuerzo por parte de las familias, indica la presidenta de la Asociación Asperger Granada, Isabel Domínguez, es fundamental para que las personas que padecen este trastorno puedan desarrollar su vida sin impedimentos, estudiar una carrera universitaria e incorporarse al mercado laboral.Isabel comenta que su detección precoz es clave a la hora de lograr que desarrollen sus capacidades sociales: "Cuando son muy pequeños es difícil diagnosticar este síndrome. Hasta que no concluyen sus estudios primarios los padres y los maestros no suelen percatarse de lo que le sucede al pequeño".Aparentemente, subraya, son alumnos más responsables que la media. Si se entiende por madurez una letra correcta, unos cuadernos ordenados y un uso muy correcto del vocabulario que puede llegar a sorprender al propio docente. Sin embargo, su déficit social se palpa en su aislamiento en las horas de recreo o su incapacidad para captar los dobles sentidos de las frases. "Tienen su propio modo de ver el mundo", asegura la presidenta de la organización.Ésta otra forma de enfrentarse a la realidad les lleva, en ocasiones, a la falta de comprensión de sus compañeros. "Muchos de estos niños cuando son adolescentes sufren acoso escolar, porque ya sabemos que algunos jóvenes en los centros de Secundaria optan por el alumno más débil para agredirlo física o psicológicamente", indica.Una situación delicada para cualquier chico, pero que se complica aún más si padece este síndrome. "Su déficit –afirma Isabel– a la hora de entender el doble sentido de las frases lo puede llevar a no ser consciente de que está sufriendo este tipo de acoso". Es cuando comienzan las risas de sus compañeros de aula, cuando el joven se percata de que algo no va bien. Los tiempos han cambiado y la presidenta de la asociación granadina de Asperger resalta que tanto los centros como los padres intervienen rápidamente cuando se detecta el problema. Su propio colectivo dispone de un protocolo de actuación: "Hace poco una madre nos informó de que su hijo de ocho años estaba sufriendo acoso en la escuela, pero desde la propia institución tomaron cartas en el asunto enseguida".Intervención. El apoyo a estos niños desde muy pequeños es fundamental para que superen los obstáculos que les impone su trastorno. Por ello, en la organización de la capital, que cuenta con medio centenar de socios de la provincia y afiliados de Jaén y Murcia, desarrollan una serie de talleres y actividades encaminadas a potenciar sus habilidades sociales y su inteligencia emocional.Llevan a cabo además de talleres relacionados con las capacidades sociales, otros dirigidos a las familias y, en concreto, a los hermanos para que comprendan el trastorno que padece el niño. Otros programas como los de inserción y orientación laboral también se coordinan desde esta organización. Con el objetivo de que los niños creen sus redes sociales, organizan salidas programadas al cine o al Parque de las Ciencias. Las excursiones son supervisadas por los padres. "Se van creando sus propios grupos de amigos. Una amistad que se puede extender hasta la madurez", concluye Isabel.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009060700_36_131402__Ciudadanos-personalidad-diferente
Pueden llegar a ser expertos en física o en matemáticas si sus intereses coinciden con estas disciplinas. Son alumnos metódicos, respetuosos y muy rara vez ocasionan un conflicto en un centro educativo. La única característica que los diferencia del resto de los niños de su edad es que presentan un déficit en sus habilidades sociales. El síndrome de Asperger es un desorden que afecta a la vida social, la comprensión y la comunicación.Su aspecto físico es normal y suelen tener un cociente intelectual medio o alto. El esfuerzo por parte de las familias, indica la presidenta de la Asociación Asperger Granada, Isabel Domínguez, es fundamental para que las personas que padecen este trastorno puedan desarrollar su vida sin impedimentos, estudiar una carrera universitaria e incorporarse al mercado laboral.Isabel comenta que su detección precoz es clave a la hora de lograr que desarrollen sus capacidades sociales: "Cuando son muy pequeños es difícil diagnosticar este síndrome. Hasta que no concluyen sus estudios primarios los padres y los maestros no suelen percatarse de lo que le sucede al pequeño".Aparentemente, subraya, son alumnos más responsables que la media. Si se entiende por madurez una letra correcta, unos cuadernos ordenados y un uso muy correcto del vocabulario que puede llegar a sorprender al propio docente. Sin embargo, su déficit social se palpa en su aislamiento en las horas de recreo o su incapacidad para captar los dobles sentidos de las frases. "Tienen su propio modo de ver el mundo", asegura la presidenta de la organización.Ésta otra forma de enfrentarse a la realidad les lleva, en ocasiones, a la falta de comprensión de sus compañeros. "Muchos de estos niños cuando son adolescentes sufren acoso escolar, porque ya sabemos que algunos jóvenes en los centros de Secundaria optan por el alumno más débil para agredirlo física o psicológicamente", indica.Una situación delicada para cualquier chico, pero que se complica aún más si padece este síndrome. "Su déficit –afirma Isabel– a la hora de entender el doble sentido de las frases lo puede llevar a no ser consciente de que está sufriendo este tipo de acoso". Es cuando comienzan las risas de sus compañeros de aula, cuando el joven se percata de que algo no va bien. Los tiempos han cambiado y la presidenta de la asociación granadina de Asperger resalta que tanto los centros como los padres intervienen rápidamente cuando se detecta el problema. Su propio colectivo dispone de un protocolo de actuación: "Hace poco una madre nos informó de que su hijo de ocho años estaba sufriendo acoso en la escuela, pero desde la propia institución tomaron cartas en el asunto enseguida".Intervención. El apoyo a estos niños desde muy pequeños es fundamental para que superen los obstáculos que les impone su trastorno. Por ello, en la organización de la capital, que cuenta con medio centenar de socios de la provincia y afiliados de Jaén y Murcia, desarrollan una serie de talleres y actividades encaminadas a potenciar sus habilidades sociales y su inteligencia emocional.Llevan a cabo además de talleres relacionados con las capacidades sociales, otros dirigidos a las familias y, en concreto, a los hermanos para que comprendan el trastorno que padece el niño. Otros programas como los de inserción y orientación laboral también se coordinan desde esta organización. Con el objetivo de que los niños creen sus redes sociales, organizan salidas programadas al cine o al Parque de las Ciencias. Las excursiones son supervisadas por los padres. "Se van creando sus propios grupos de amigos. Una amistad que se puede extender hasta la madurez", concluye Isabel.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009060700_36_131402__Ciudadanos-personalidad-diferente
jueves, 8 de octubre de 2009
Mitad genios, mitad incapaces.
Ángel, de 20 años, habla con fluidez español, inglés, alemán, francés, griego moderno, italiano, portugués y sueco, pero es incapaz de captar un doble sentido. De un lado, el talento. Del otro, la discapacidad social. Junto a los protagonistas de Rainman o Forrest Gump, o el de El curioso incidente del perro a medianoche, el libro de Marc Haddon, todos tienen en común dos cosas: gozan de un talento fuera de serie para actividades muy concretas, pero son incapaces de relacionarse normalmente con los demás. Es el síndrome de Asperger. A Albert Einstein, Charles Darwin, Andy Warhol o Steven Spielberg también se les ha atribuido este trastorno, que algunos llaman síndrome del sabio.
Ángel habla ocho idiomas, pero no percibe cuándo insulta a alguien
Se piensa que hay muchos adultos con esta patología sin diagnosticar
La eda media de detección de este síndrome está en los cinco años
Los afectados carecen de empatía, no comprenden las emociones ajenas
Los padres de Ángel (el nombre es ficticio) empezaron a notar que algo no iba bien cuando tenía tres años. Mostraba una fluidez verbal asombrosa, usaba palabras impropias para su edad y tenía fijaciones con temas muy concretos. Aunque era inteligente, su comportamiento social era "raro". "Él estaba a gusto solo, no nos manifestaba sus emociones y tenía rabietas un poco extrañas; su aprendizaje era desequilibrado", relata su padre 17 años después. "En aquel momento se sabía muy poco de este trastorno, visitamos a varios psicólogos y neurólogos que no supieron decirnos nada; al final, un psicólogo que había estado en EE UU conocía un poco el síndrome. Pero no tuvimos un diagnóstico concluyente hasta que cumplió 12 años", explica su padre.
Los chicos con Asperger actúan como si no tuviesen pelos en la lengua. Si el profesor alarga demasiado el discurso pueden soltar: ¡Qué rollo, yo me aburro! Si están en un ascensor y alguien huele a sudor, no tendrán reparos en comentar ¡qué peste echa este hombre! Pero nada que ver con mala educación o niños consentidos, sino con el desconocimiento total de las convenciones sociales. "Cosas que todo el mundo aprende instintivamente y que, sin embargo, para ellos son desconocidas", explica Juan Francisco Martínez, presidente de la Federación Asperger. En una ocasión, Ángel llamó a su profesor "dientes de conejo", recuerda su padre. Se lo dijo con su voz algo cantarina y resabia, propia de niños con Asperger. Al pequeño le sorprendió la mala reacción del maestro, que consideró inapropiada para algo obvio. La educación primaria fue un calvario para Ángel y su familia. Él no entendía a los profesores y compañeros y ellos tampoco le entendían a él. "Cuando pasó a secundaria vimos imprescindible que tuviese un informe explicativo de su situación, lo conseguimos y a partir de ahí todo fue mucho mejor", cuenta su padre.
"Ceguera social". Así define el presidente de la Federación Asperger, lo que le ocurre a quienes padecen este síndrome. "Para los padres es todo un reto, pero también nos da grandes satisfacciones. Se consigue una sociabilidad algo ortopédica, pero se consigue", dice Martínez, padre de un chico con Asperger. "Mi hijo es consciente de su situación y se lo toma bien porque está acostumbrado. Va desarrollando recursos según sus necesidades; ellos se consideran neurodivergentes y a los demás nos llaman neurotípicos", explica.
El talento es peligroso para quienes padecen este trastorno, porque puede convertirse en un arma de doble filo si no se encauza. "Aunque pueda resultar llamativo, el único objetivo de ese talento es que pueda servirles para integrarse socialmente y en el mundo laboral", explica el presidente de la Federación Asperger. Ángel ha enfocado su talento para los idiomas, que empezó aprendiendo de forma autodidacta. Estudia Traducción e Interpretación y en el futuro le gustaría trabajar como intérprete en la UE. "No pueden hacer trabajos en equipo", dice su padre, "pero sí los que requieran mucha concentración, y además los harán muy bien".
Ángel siente que es diferente desde que tuvo "uso de razón". Por email, cuenta que ante cualquier imprevisto se siente "confuso y con dificultad para reaccionar". Por eso es fácil que se concentren en algo y se dediquen a ello de forma extraordinaria. Lo de Ángel es traducir: "Me relaja, me ayuda a comprender mi entorno para luego aplicarlo a la vida diaria".
Debe tratar de comprender un entorno que, en general, comete el mismo fallo que él: la incomprensión; porque, aunque se ha mejorado en los últimos años, sigue siendo un síndrome poco conocido y, por tanto, extraño para la sociedad; pertenece a los TGD (trastornos generalizados del desarrollo) en el que también se encuadran el autismo, el síndrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil y los no especificados. Según el catálogo oficial de enfermedades mentales DSM-IV (de la Asociación Psiquiátrica Americana) estos trastornos se caracterizan por una dificultad profunda y generalizada en varias áreas del desarrollo: las habilidades de interacción social, las habilidades de comunicación y la presencia de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas. Cada enfermedad afecta en mayor o menor grado a estas capacidades y el síndrome de Asperger es en la que mayor funcionalidad se puede conseguir.
La de Asperger es, como el resto de TGD, una patología nueva. Por ello, se piensa que aún son muchos los que la padecen (sobre todo adultos) pero lo ocultan por temor a las reacciones de una sociedad que desconoce en qué consiste esta discapacidad. También se cree que hay muchos no diagnosticados, que "van desarrollando de modo natural estrategias que les permiten incorporarse a la vida laboral", afirma Juan Francisco Martínez.
El autismo fue descrito por primera vez en 1973 por Leo Kanner como un trastorno conductual caracterizado por problemas en la comunicación (lenguaje), en la imaginación, muchas veces con comportamientos repetitivos, y dificultades en la interacción social, explica el doctor Manuel Posadas, del Instituto de Salud Carlos III. Se sabe que tiene una base neurobiológica aunque todavía se desconoce dónde se encuentra exactamente el problema biológico. Posadas afirma que terminarán por responder a múltiples etiologías: genética, metabólica, exposiciones ambientales (en sentido amplio, no sólo tóxico sino como contrapuesto a genético).
Desgraciadamente para el mito, puede que el talento no sea tal. Manuel Posadas desmonta la teoría: "En realidad son personas con una inteligencia equiparable a la media, aunque en algunos casos sea superior, como para el resto de la población, pero que por sus dificultades de entender y empatizar con el otro están centrados en su mundo interno y en sus intereses de una forma casi obsesiva, lo cual puede conllevar esta idea de la genialidad", explica.
La psiquiatra Rafaela Caballero apunta en la misma dirección. "No es memoria sino que, como es su área temática, la estudian hasta límites increíbles y es recomendable convertir esta área en parte de su trabajo o de su vida profesional para que tengan mejor calidad de vida y funcionalidad social".
Posadas advierte de la posibilidad de que, mal planteada, la "genialidad" se convierta en un problema: "En muchas ocasiones esta capacidad especial no les ayuda a desarrollarse académica ni profesionalmente; parecen vivir para su tema de interés y deslumbran con los conocimientos que pueden llegar a tener sobre un aspecto muy específico, pero les cuesta motivarse y concentrase en otros campos del conocimiento que no sea el suyo".
"Desgraciadamente no se conoce mucho el síndrome", cree Ángel. "Es un problema, aunque cada vez menos, porque piensan que los niños son así porque sus padres son muy laxos. A lo mejor el niño ve a una señora gruesa y le dice gorda, y creen que lo que le pasa al niño es que está mimado; por eso es necesario que la gente conozca el problema", explica el presidente de la Federación Asperger.
Probablemente a todos cuantos padecen este síndrome les gustaría ser comprendidos en su aislamiento social. La incapacidad para adaptarse a los imprevistos, algo cotidiano, les causa nerviosismo, a veces incluso ataques de ansiedad: "Si quedamos a comer con unos amigos a las dos, cuando vamos de camino le explico que es posible que se retrasen, porque si una vez allí, no llegan, puede ponerse muy nervioso", explica Martínez.
Igual que en todos los TGD, es vital la detección precoz. "Hay padres que se dan cuenta de que al niño le pasa algo pero no saben lo que es y, a veces, los médicos tampoco lo identifican", afirma Martínez.
Ricardo Canal Bedía, doctor en Psicología con 25 años de experiencia en investigación en el campo de los trastornos del espectro autista (TEA), ha implantado desde 2006 un proyecto de detección temprana, vinculado a las consultas de pediatría de Salamanca y Zamora. El programa se basa en un cuestionario elaborado por la Universidad de Connecticut, que se pasa a los padres cuando sus hijos tienen 18 meses. Consta de 23 preguntas, tales como: ¿suele traerle objetos para enseñárselos? ¿Suele mirarle a los ojos durante unos segundos? "Recibimos cerca de 500 cuestionarios al mes", asegura Canal, "y si vemos uno sospechoso y confirmamos la predicción se deriva al hospital el caso".
El equipo de investigación ha visto unos 8.000 niños desde 2006 y ha constatado una prevalencia de 1,3 por 1.000. "Perfeccionar la herramienta para bajar la edad de detección es ahora nuestro objetivo principal", declara el doctor. Lo importante es que la prueba se asuma entre los médicos como algo rutinario en sus prácticas cotidianas. Actualmente, la edad de detección media del autismo está en torno a los tres años, y la de Asperger a los cuatro o cinco.
La prevalencia de estos trastornos se estima en un caso por cada 160 niños en los EE UU. En Europa, las cifras estimadas en estudios en el Reino Unido son algo inferiores; en España no hay estudios generales que constaten la prevalencia. Respecto al Asperger, Posadas indica que ocuparían el 30% del total de casos.
¿Quieren los niños con Asperger? Su afectividad es, en cualquier caso, especial. Sienten, pero de otra forma. Carecen de empatía, pero sólo porque no son conscientes de las emociones ajenas. "Lo manejan de un modo extraño", explica Martínez, "pueden mirarte y no saber si estás sorprendido o asustado, o verte triste pero no saber hasta qué punto". "A veces expresan sus sentimientos, pero de manera inapropiada, porque se fijan en cosas que resultan extrañas a los ojos de los demás. Por ejemplo, de una chica se fijarán en su pelo y para hablar con ella le dirán: me gusta tu pelo, ¿eres teñida o es natural?". Ellos, evidentemente, no percibirán nada negativo en el comentario, a menos que se les explique cuáles son las razones, de forma "muy sencilla y muy concisa", explica Martínez.
El futuro de las personas con Asperger, aunque su trastorno no tiene cura, es esperanzador. "Si tienen el tratamiento adecuado pueden estudiar, conseguir una titulación universitaria, desempeñar un trabajo con cierto éxito e incluso tener una pareja sentimental, aunque nunca dejarán de tener los problemas básicos de relación social", explica Manuel Posadas.
Un blanco perfecto para la marginación
Los niños con estos problemas de sociabilidad, que no conectan con su entorno porque ni lo comprenden ni son comprendidos, suelen ser blanco de la marginación y el acoso escolar (bullying). En EE UU se habla de cifras cercanas al 100% entre los chicos con trastornos relacionados con el autismo que son acosados. Por ello, los padres de los niños con Asperger y patologías similares inciden en esta preocupación; �El recreo es el peor momento, porque está todo más desestructurado y eso al niño le causa ansiedad�, explica Martínez. Desde las asociaciones, piden que se utilice el momento del recreo para reforzar en el niño las habilidades sociales, y que de paso así queden protegidos de ese entorno muchas veces hostil.
La Universidad Autónoma de Madrid realizó en 2005 un estudio sobre La victimización escolar de los alumnos con Síndrome de Asperger y sus efectos en la integración escolar, para darles a los profesores herramientas para manejar la situación. En el informe, se llama a los docentes a atender un reto triple: ayudar al afectado (mirar por su seguridad y estabilidad emocional), trabajar con los agresores (que reconozcan su mal comportamiento) y con todo el grupo (hacerles tomar conciencia de que actúan en conjunto como no lo harían individualmente). El estudio también centra la importancia en el tiempo de recreo, con especial vigilancia al chico Asperger, para promover actividades y darle al escolar afectado otras opciones, como la biblioteca o la conserjería, por si no quiere salir al patio.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Mitad/genios/mitad/incapaces/elpepisoc/20090817elpepisoc_1/Tes
Ángel habla ocho idiomas, pero no percibe cuándo insulta a alguien
Se piensa que hay muchos adultos con esta patología sin diagnosticar
La eda media de detección de este síndrome está en los cinco años
Los afectados carecen de empatía, no comprenden las emociones ajenas
Los padres de Ángel (el nombre es ficticio) empezaron a notar que algo no iba bien cuando tenía tres años. Mostraba una fluidez verbal asombrosa, usaba palabras impropias para su edad y tenía fijaciones con temas muy concretos. Aunque era inteligente, su comportamiento social era "raro". "Él estaba a gusto solo, no nos manifestaba sus emociones y tenía rabietas un poco extrañas; su aprendizaje era desequilibrado", relata su padre 17 años después. "En aquel momento se sabía muy poco de este trastorno, visitamos a varios psicólogos y neurólogos que no supieron decirnos nada; al final, un psicólogo que había estado en EE UU conocía un poco el síndrome. Pero no tuvimos un diagnóstico concluyente hasta que cumplió 12 años", explica su padre.
Los chicos con Asperger actúan como si no tuviesen pelos en la lengua. Si el profesor alarga demasiado el discurso pueden soltar: ¡Qué rollo, yo me aburro! Si están en un ascensor y alguien huele a sudor, no tendrán reparos en comentar ¡qué peste echa este hombre! Pero nada que ver con mala educación o niños consentidos, sino con el desconocimiento total de las convenciones sociales. "Cosas que todo el mundo aprende instintivamente y que, sin embargo, para ellos son desconocidas", explica Juan Francisco Martínez, presidente de la Federación Asperger. En una ocasión, Ángel llamó a su profesor "dientes de conejo", recuerda su padre. Se lo dijo con su voz algo cantarina y resabia, propia de niños con Asperger. Al pequeño le sorprendió la mala reacción del maestro, que consideró inapropiada para algo obvio. La educación primaria fue un calvario para Ángel y su familia. Él no entendía a los profesores y compañeros y ellos tampoco le entendían a él. "Cuando pasó a secundaria vimos imprescindible que tuviese un informe explicativo de su situación, lo conseguimos y a partir de ahí todo fue mucho mejor", cuenta su padre.
"Ceguera social". Así define el presidente de la Federación Asperger, lo que le ocurre a quienes padecen este síndrome. "Para los padres es todo un reto, pero también nos da grandes satisfacciones. Se consigue una sociabilidad algo ortopédica, pero se consigue", dice Martínez, padre de un chico con Asperger. "Mi hijo es consciente de su situación y se lo toma bien porque está acostumbrado. Va desarrollando recursos según sus necesidades; ellos se consideran neurodivergentes y a los demás nos llaman neurotípicos", explica.
El talento es peligroso para quienes padecen este trastorno, porque puede convertirse en un arma de doble filo si no se encauza. "Aunque pueda resultar llamativo, el único objetivo de ese talento es que pueda servirles para integrarse socialmente y en el mundo laboral", explica el presidente de la Federación Asperger. Ángel ha enfocado su talento para los idiomas, que empezó aprendiendo de forma autodidacta. Estudia Traducción e Interpretación y en el futuro le gustaría trabajar como intérprete en la UE. "No pueden hacer trabajos en equipo", dice su padre, "pero sí los que requieran mucha concentración, y además los harán muy bien".
Ángel siente que es diferente desde que tuvo "uso de razón". Por email, cuenta que ante cualquier imprevisto se siente "confuso y con dificultad para reaccionar". Por eso es fácil que se concentren en algo y se dediquen a ello de forma extraordinaria. Lo de Ángel es traducir: "Me relaja, me ayuda a comprender mi entorno para luego aplicarlo a la vida diaria".
Debe tratar de comprender un entorno que, en general, comete el mismo fallo que él: la incomprensión; porque, aunque se ha mejorado en los últimos años, sigue siendo un síndrome poco conocido y, por tanto, extraño para la sociedad; pertenece a los TGD (trastornos generalizados del desarrollo) en el que también se encuadran el autismo, el síndrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil y los no especificados. Según el catálogo oficial de enfermedades mentales DSM-IV (de la Asociación Psiquiátrica Americana) estos trastornos se caracterizan por una dificultad profunda y generalizada en varias áreas del desarrollo: las habilidades de interacción social, las habilidades de comunicación y la presencia de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas. Cada enfermedad afecta en mayor o menor grado a estas capacidades y el síndrome de Asperger es en la que mayor funcionalidad se puede conseguir.
La de Asperger es, como el resto de TGD, una patología nueva. Por ello, se piensa que aún son muchos los que la padecen (sobre todo adultos) pero lo ocultan por temor a las reacciones de una sociedad que desconoce en qué consiste esta discapacidad. También se cree que hay muchos no diagnosticados, que "van desarrollando de modo natural estrategias que les permiten incorporarse a la vida laboral", afirma Juan Francisco Martínez.
El autismo fue descrito por primera vez en 1973 por Leo Kanner como un trastorno conductual caracterizado por problemas en la comunicación (lenguaje), en la imaginación, muchas veces con comportamientos repetitivos, y dificultades en la interacción social, explica el doctor Manuel Posadas, del Instituto de Salud Carlos III. Se sabe que tiene una base neurobiológica aunque todavía se desconoce dónde se encuentra exactamente el problema biológico. Posadas afirma que terminarán por responder a múltiples etiologías: genética, metabólica, exposiciones ambientales (en sentido amplio, no sólo tóxico sino como contrapuesto a genético).
Desgraciadamente para el mito, puede que el talento no sea tal. Manuel Posadas desmonta la teoría: "En realidad son personas con una inteligencia equiparable a la media, aunque en algunos casos sea superior, como para el resto de la población, pero que por sus dificultades de entender y empatizar con el otro están centrados en su mundo interno y en sus intereses de una forma casi obsesiva, lo cual puede conllevar esta idea de la genialidad", explica.
La psiquiatra Rafaela Caballero apunta en la misma dirección. "No es memoria sino que, como es su área temática, la estudian hasta límites increíbles y es recomendable convertir esta área en parte de su trabajo o de su vida profesional para que tengan mejor calidad de vida y funcionalidad social".
Posadas advierte de la posibilidad de que, mal planteada, la "genialidad" se convierta en un problema: "En muchas ocasiones esta capacidad especial no les ayuda a desarrollarse académica ni profesionalmente; parecen vivir para su tema de interés y deslumbran con los conocimientos que pueden llegar a tener sobre un aspecto muy específico, pero les cuesta motivarse y concentrase en otros campos del conocimiento que no sea el suyo".
"Desgraciadamente no se conoce mucho el síndrome", cree Ángel. "Es un problema, aunque cada vez menos, porque piensan que los niños son así porque sus padres son muy laxos. A lo mejor el niño ve a una señora gruesa y le dice gorda, y creen que lo que le pasa al niño es que está mimado; por eso es necesario que la gente conozca el problema", explica el presidente de la Federación Asperger.
Probablemente a todos cuantos padecen este síndrome les gustaría ser comprendidos en su aislamiento social. La incapacidad para adaptarse a los imprevistos, algo cotidiano, les causa nerviosismo, a veces incluso ataques de ansiedad: "Si quedamos a comer con unos amigos a las dos, cuando vamos de camino le explico que es posible que se retrasen, porque si una vez allí, no llegan, puede ponerse muy nervioso", explica Martínez.
Igual que en todos los TGD, es vital la detección precoz. "Hay padres que se dan cuenta de que al niño le pasa algo pero no saben lo que es y, a veces, los médicos tampoco lo identifican", afirma Martínez.
Ricardo Canal Bedía, doctor en Psicología con 25 años de experiencia en investigación en el campo de los trastornos del espectro autista (TEA), ha implantado desde 2006 un proyecto de detección temprana, vinculado a las consultas de pediatría de Salamanca y Zamora. El programa se basa en un cuestionario elaborado por la Universidad de Connecticut, que se pasa a los padres cuando sus hijos tienen 18 meses. Consta de 23 preguntas, tales como: ¿suele traerle objetos para enseñárselos? ¿Suele mirarle a los ojos durante unos segundos? "Recibimos cerca de 500 cuestionarios al mes", asegura Canal, "y si vemos uno sospechoso y confirmamos la predicción se deriva al hospital el caso".
El equipo de investigación ha visto unos 8.000 niños desde 2006 y ha constatado una prevalencia de 1,3 por 1.000. "Perfeccionar la herramienta para bajar la edad de detección es ahora nuestro objetivo principal", declara el doctor. Lo importante es que la prueba se asuma entre los médicos como algo rutinario en sus prácticas cotidianas. Actualmente, la edad de detección media del autismo está en torno a los tres años, y la de Asperger a los cuatro o cinco.
La prevalencia de estos trastornos se estima en un caso por cada 160 niños en los EE UU. En Europa, las cifras estimadas en estudios en el Reino Unido son algo inferiores; en España no hay estudios generales que constaten la prevalencia. Respecto al Asperger, Posadas indica que ocuparían el 30% del total de casos.
¿Quieren los niños con Asperger? Su afectividad es, en cualquier caso, especial. Sienten, pero de otra forma. Carecen de empatía, pero sólo porque no son conscientes de las emociones ajenas. "Lo manejan de un modo extraño", explica Martínez, "pueden mirarte y no saber si estás sorprendido o asustado, o verte triste pero no saber hasta qué punto". "A veces expresan sus sentimientos, pero de manera inapropiada, porque se fijan en cosas que resultan extrañas a los ojos de los demás. Por ejemplo, de una chica se fijarán en su pelo y para hablar con ella le dirán: me gusta tu pelo, ¿eres teñida o es natural?". Ellos, evidentemente, no percibirán nada negativo en el comentario, a menos que se les explique cuáles son las razones, de forma "muy sencilla y muy concisa", explica Martínez.
El futuro de las personas con Asperger, aunque su trastorno no tiene cura, es esperanzador. "Si tienen el tratamiento adecuado pueden estudiar, conseguir una titulación universitaria, desempeñar un trabajo con cierto éxito e incluso tener una pareja sentimental, aunque nunca dejarán de tener los problemas básicos de relación social", explica Manuel Posadas.
Un blanco perfecto para la marginación
Los niños con estos problemas de sociabilidad, que no conectan con su entorno porque ni lo comprenden ni son comprendidos, suelen ser blanco de la marginación y el acoso escolar (bullying). En EE UU se habla de cifras cercanas al 100% entre los chicos con trastornos relacionados con el autismo que son acosados. Por ello, los padres de los niños con Asperger y patologías similares inciden en esta preocupación; �El recreo es el peor momento, porque está todo más desestructurado y eso al niño le causa ansiedad�, explica Martínez. Desde las asociaciones, piden que se utilice el momento del recreo para reforzar en el niño las habilidades sociales, y que de paso así queden protegidos de ese entorno muchas veces hostil.
La Universidad Autónoma de Madrid realizó en 2005 un estudio sobre La victimización escolar de los alumnos con Síndrome de Asperger y sus efectos en la integración escolar, para darles a los profesores herramientas para manejar la situación. En el informe, se llama a los docentes a atender un reto triple: ayudar al afectado (mirar por su seguridad y estabilidad emocional), trabajar con los agresores (que reconozcan su mal comportamiento) y con todo el grupo (hacerles tomar conciencia de que actúan en conjunto como no lo harían individualmente). El estudio también centra la importancia en el tiempo de recreo, con especial vigilancia al chico Asperger, para promover actividades y darle al escolar afectado otras opciones, como la biblioteca o la conserjería, por si no quiere salir al patio.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Mitad/genios/mitad/incapaces/elpepisoc/20090817elpepisoc_1/Tes
lunes, 5 de octubre de 2009
Autismo vs Síndrome de Asperger
El autismo no es lo mismo que el síndrome de Asperger.
En el primero, todas las alteraciones son muy evidentes en los tres primeros años de vida. En los aspergerianos no existe evidencia de retraso cognitivo y en su gran mayoría tienen una capacidad intelectual por encima de lo normal.
Los autistas presentan retraso en el lenguaje en cambio los segundos tienen un vocabulariosorprendente porque es 'pedante' o demasiado culto, además está muy relacionado con el tema por el que estén interesados. En cambio, no todas las limitaciones son para los autistas ya que la torpeza de movimientos parece ser característica sólo en el síndrome de Asperger, aunque no hay un consenso de los expertos sobre este rasgo y además la variabilidad de las alteraciones entre los afectados en muy alta.
Los aspergerianos suelen presentar una buena memoria de repetición, sobre todo de aquello que más les motiva, sea especies de dinosaurios, tipo de aviones, etc. Aunque son muy capaces para el almacenamiento de muchos detalles, el principal problema viene para integrar esa información.
El diagnóstico del síndrome de Asperger es difícil y en muchas ocasiones se realiza en la adolescencia o más tarde, aunque muchos padres empiezan a detectar que su hijo es diferente cuando tiene entre dos y siete años. Las principales características son un desarrollo social anormal (tienen muy pocos amigos o ninguno), un uso del lenguaje extraño (inventan palabras, repiten frases o aprenden a leer por sí mismos) y la presencia de rutinas y rituales (comer siempre en un mismo plato o interesarse por un tema de forma desorbitada).
Según Mª Jesús Mardomingo, jefa del Departamento de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, «todavía no se conocen las causas exactas que originan este trastorno». No obstante, sí se sabe algo de los factores implicados en el autismo, que son similares en el síndrome de Asperger, y que abarcan las alteraciones genéticas (es cuatro veces más frecuente en el sexo masculino), los factores intrauterinos y los del parto como la anoxia –falta de oxígeno— que da lugar a un desarrollo neurológico anormal. Las estructuras cerebrales dañadas, según esta psiquiatra, son la corteza, la amígdala y el hipocampo, son áreas muy importantes para el aprendizaje y las emociones.
«Es evidente que hay una base neurobiológica», afirma Mercedes Belinchón, profesora de psicología de la UAM, que explica que estas causas pueden ser de naturaleza muy distinta, y en muchos casos no hay un origen identificado. Lo que sí está demostrado es que su origen no es sociológico. Las infecciones durante el embarazo podrían producir estos trastornos, pero esta psicóloga insiste que «no hay una sola causa, sino muchas».
No hay estudios claros sobre la incidencia de estos trastornos, en unos se dice que el número de afectados por autismo es de uno por cada 15.000 sujetos, aunque cuando se habla del 'espectro autista', alteraciones menos graves, la frecuencia aumenta a uno por cada 1.000 individuos y disminuye a uno de cada 100 cuando se habla de las formas leves de autismo. En cuanto al síndrome de Asperger, del que hay menos investigaciones, parece que suele darse en uno de cada 300 y que es por lo menos entre dos y tres veces más común que el autismo infantil, aunque los expertos no lo afirman rotundamente debido a la variedad de los datos.
http://www.asperger.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=57&Itemid=29
En el primero, todas las alteraciones son muy evidentes en los tres primeros años de vida. En los aspergerianos no existe evidencia de retraso cognitivo y en su gran mayoría tienen una capacidad intelectual por encima de lo normal.
Los autistas presentan retraso en el lenguaje en cambio los segundos tienen un vocabulariosorprendente porque es 'pedante' o demasiado culto, además está muy relacionado con el tema por el que estén interesados. En cambio, no todas las limitaciones son para los autistas ya que la torpeza de movimientos parece ser característica sólo en el síndrome de Asperger, aunque no hay un consenso de los expertos sobre este rasgo y además la variabilidad de las alteraciones entre los afectados en muy alta.
Los aspergerianos suelen presentar una buena memoria de repetición, sobre todo de aquello que más les motiva, sea especies de dinosaurios, tipo de aviones, etc. Aunque son muy capaces para el almacenamiento de muchos detalles, el principal problema viene para integrar esa información.
El diagnóstico del síndrome de Asperger es difícil y en muchas ocasiones se realiza en la adolescencia o más tarde, aunque muchos padres empiezan a detectar que su hijo es diferente cuando tiene entre dos y siete años. Las principales características son un desarrollo social anormal (tienen muy pocos amigos o ninguno), un uso del lenguaje extraño (inventan palabras, repiten frases o aprenden a leer por sí mismos) y la presencia de rutinas y rituales (comer siempre en un mismo plato o interesarse por un tema de forma desorbitada).
Según Mª Jesús Mardomingo, jefa del Departamento de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, «todavía no se conocen las causas exactas que originan este trastorno». No obstante, sí se sabe algo de los factores implicados en el autismo, que son similares en el síndrome de Asperger, y que abarcan las alteraciones genéticas (es cuatro veces más frecuente en el sexo masculino), los factores intrauterinos y los del parto como la anoxia –falta de oxígeno— que da lugar a un desarrollo neurológico anormal. Las estructuras cerebrales dañadas, según esta psiquiatra, son la corteza, la amígdala y el hipocampo, son áreas muy importantes para el aprendizaje y las emociones.
«Es evidente que hay una base neurobiológica», afirma Mercedes Belinchón, profesora de psicología de la UAM, que explica que estas causas pueden ser de naturaleza muy distinta, y en muchos casos no hay un origen identificado. Lo que sí está demostrado es que su origen no es sociológico. Las infecciones durante el embarazo podrían producir estos trastornos, pero esta psicóloga insiste que «no hay una sola causa, sino muchas».
No hay estudios claros sobre la incidencia de estos trastornos, en unos se dice que el número de afectados por autismo es de uno por cada 15.000 sujetos, aunque cuando se habla del 'espectro autista', alteraciones menos graves, la frecuencia aumenta a uno por cada 1.000 individuos y disminuye a uno de cada 100 cuando se habla de las formas leves de autismo. En cuanto al síndrome de Asperger, del que hay menos investigaciones, parece que suele darse en uno de cada 300 y que es por lo menos entre dos y tres veces más común que el autismo infantil, aunque los expertos no lo afirman rotundamente debido a la variedad de los datos.
http://www.asperger.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=57&Itemid=29
Conociendo el Asperger, un paso para la integración
Se trata de un síndrome poco conocido que se detecta en la infancia. Los chicos suelen ser inteligentes, pero tienen problemas para relacionarse con los demás. En nuestra ciudad, un grupo de padres creó el Foro Asperger La Plata, donde trabajan por la integración de estos niños
Dificultad a la hora de intentar un contacto social. Incomodidad en los lugares ruidosos y concurridos. Memoria excepcional para recordar datos. Estas son algunas de las características de los niños con síndrome de Asperger. Esta manifestación, que se hace visible en la infancia, es aún poco conocida y recientemente fue aceptada por la comunidad científica. Hoy se sabe que muchas personalidades han tenido este síndrome, como Albert Einstein, Mozart, Bill Gates y Steven Spielberg, entre otros. Y, como afirman desde el Foro Asperger La Plata, “no es algo malo ni contagioso, es simplemente una forma de ser”. Esta entidad fue creada por un grupo de padres con el objetivo de contactarse y contar sus experiencias, despejar dudas, pedir ayuda o asesoramiento. “Generalmente, nuestros niños y niñas tienen dificultades para ser aceptados y bien tratados en el sistema educativo, clubes e instituciones; además de estar mal diagnosticados, innecesariamente medicados o depositados en escuelas especiales”, dijeron. Es por eso que vienen trabajando con el fin de lograr una adecuada integración en la sociedad. “El foro es un espacio para que los chicos se junten y puedan tener relaciones sociales más fluidas con otros niños. Pero sin dejar de lado que nuestra intención es que se integren con el resto de la sociedad. Que estén en un lugar cómodo donde los comprendan y con profesionales que guíen determinados juegos y actividades”, señaló Lucía Camaño, mamá de Federico, de 14 años. “Eso lo que más nos cuesta, encontrar profesionales especializados”, añadió Silvia Tula, madre de Ianick, también de 14. Junto a Sara Tomatti, mamá de Manuel, se reunieron con Hoy para compartir sus experiencias, invitar a otros papás a que se sumen al foro y brindar información sobre Asperger para que los chicos puedan tener integraciones efectivas.¿Cómo es un chico con Asperger? En su mayoría suelen ser inteligentes pero presentan problemas para relacionarse con los demás. Los padres suelen percibir esta diferencia entre los 2 y los 7 años, y a veces buscan ayuda sin encontrar el diagnóstico apropiado. “Ellos tienen una personalidad que está definida por ciertas características particulares, pero el síndrome no les impide desarrollarse intelectualmente y tener una profesión. Lo que más les cuesta es relacionarse socialmente”, explicó Lucía.Esta mamá descubrió que su hijo tenía Asperger buscando información por internet. “Me dijeron tantas pavadas, tantas locuras. Hasta que después obtuve el diagnóstico de un psiquiatra”, contó.“Los chicos pasan por muchos diagnósticos. Te dicen que es obsesivo compulsivo, autista, psicótico y, por último, Asperger”, agregó Sara. Es por eso que, al conocerse poco sobre el síndrome, los chicos tienen dificultades en las escuelas. Actualmente, las tres mamás tienen hijos adolescentes y coincidieron en que, en esta etapa, es cuando más problemas tienen, porque en el secundario “está todo por hacer”. No es como en la primaria, donde el trato del chico es con una sola maestra.“Lo que sirve mucho es la terapia ocupacional. Ellos necesitan de la planificación porque tienen problemas para organizarse”, mencionó Sara. Las mamás indicaron que el propósito que las mueve es que las integraciones se organicen. Piden que haya una comunicación real con las escuelas y que se flexibilice la enseñanza para que los chicos puedan estar juntos y socializarse.
http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-45927-titulo-Conociendo_el_Asperger,_un_paso_para_la_integraci%C3%B3n#
Dificultad a la hora de intentar un contacto social. Incomodidad en los lugares ruidosos y concurridos. Memoria excepcional para recordar datos. Estas son algunas de las características de los niños con síndrome de Asperger. Esta manifestación, que se hace visible en la infancia, es aún poco conocida y recientemente fue aceptada por la comunidad científica. Hoy se sabe que muchas personalidades han tenido este síndrome, como Albert Einstein, Mozart, Bill Gates y Steven Spielberg, entre otros. Y, como afirman desde el Foro Asperger La Plata, “no es algo malo ni contagioso, es simplemente una forma de ser”. Esta entidad fue creada por un grupo de padres con el objetivo de contactarse y contar sus experiencias, despejar dudas, pedir ayuda o asesoramiento. “Generalmente, nuestros niños y niñas tienen dificultades para ser aceptados y bien tratados en el sistema educativo, clubes e instituciones; además de estar mal diagnosticados, innecesariamente medicados o depositados en escuelas especiales”, dijeron. Es por eso que vienen trabajando con el fin de lograr una adecuada integración en la sociedad. “El foro es un espacio para que los chicos se junten y puedan tener relaciones sociales más fluidas con otros niños. Pero sin dejar de lado que nuestra intención es que se integren con el resto de la sociedad. Que estén en un lugar cómodo donde los comprendan y con profesionales que guíen determinados juegos y actividades”, señaló Lucía Camaño, mamá de Federico, de 14 años. “Eso lo que más nos cuesta, encontrar profesionales especializados”, añadió Silvia Tula, madre de Ianick, también de 14. Junto a Sara Tomatti, mamá de Manuel, se reunieron con Hoy para compartir sus experiencias, invitar a otros papás a que se sumen al foro y brindar información sobre Asperger para que los chicos puedan tener integraciones efectivas.¿Cómo es un chico con Asperger? En su mayoría suelen ser inteligentes pero presentan problemas para relacionarse con los demás. Los padres suelen percibir esta diferencia entre los 2 y los 7 años, y a veces buscan ayuda sin encontrar el diagnóstico apropiado. “Ellos tienen una personalidad que está definida por ciertas características particulares, pero el síndrome no les impide desarrollarse intelectualmente y tener una profesión. Lo que más les cuesta es relacionarse socialmente”, explicó Lucía.Esta mamá descubrió que su hijo tenía Asperger buscando información por internet. “Me dijeron tantas pavadas, tantas locuras. Hasta que después obtuve el diagnóstico de un psiquiatra”, contó.“Los chicos pasan por muchos diagnósticos. Te dicen que es obsesivo compulsivo, autista, psicótico y, por último, Asperger”, agregó Sara. Es por eso que, al conocerse poco sobre el síndrome, los chicos tienen dificultades en las escuelas. Actualmente, las tres mamás tienen hijos adolescentes y coincidieron en que, en esta etapa, es cuando más problemas tienen, porque en el secundario “está todo por hacer”. No es como en la primaria, donde el trato del chico es con una sola maestra.“Lo que sirve mucho es la terapia ocupacional. Ellos necesitan de la planificación porque tienen problemas para organizarse”, mencionó Sara. Las mamás indicaron que el propósito que las mueve es que las integraciones se organicen. Piden que haya una comunicación real con las escuelas y que se flexibilice la enseñanza para que los chicos puedan estar juntos y socializarse.
http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-45927-titulo-Conociendo_el_Asperger,_un_paso_para_la_integraci%C3%B3n#
Los miedos de Asperger
Son inteligentes y tienen la misma apariencia que cualquier otro niño, pero tienen dificultades para interpretar lo que su entorno les comunica. Esto se traduce en que no suelen mirar a la cara a las personas con las que hablan, son incapaces de mantener relaciones sociales adecuadas a su edad e incluso seguir una conversación de manera apropiada. Se trata de las personas con Síndrome de Asperger.
LAURA PÉREZ SANTA CRUZ DE TENERIFE Son autistas que quieren vivir en nuestro mundo. Paula Nogales recurre a esta frase para definir a las persona con Síndrome de Asperger un trastorno generalizado del desarrollo infantil, enclavado dentro del espectro autista, que fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace a penas 15 años. Un estudio realizado en Zaragoza confirma que la prevalencia de tres a 7 casos por cada mil niños es real, ya que en esta misma proporción se determinaban rasgos de comportamiento en alumnos de secundaria, cuenta Nogales, quien preside la Asociación de Síndrome de Asperger en Canarias (Aspercan)."En el Reino Unido donde se denomina autismo a todos estos tipos de trastornos se habla de un niño con autismo de cada 166 personas", alerta Nogales, quien lamenta que tras 60 años hablando de autismo, todavía no haya una política definida al respecto.En el caso de Canarias, la presidenta de Aspercan, asegura que se cuenta con un programa de salud mental infantojuvenil muy novedoso pero que no se aplica por falta de dinero, a lo que hay que unir que las unidades de salud mental están sobrecargadas y que todavía no se ha creado la especialidad de Psiquiatría Infantil.Pese a esto, Paula Nogales asegura que el diagnóstico es cada vez más temprano, quien recuerda que hace algunos años la evaluación podía tardar hasta seis años. Actualmente -en la mayoría de los casos- se suele detectar a los tres años, cuando se incorpora a la enseñanza obligatoria.Los primeros en detectar anomalías en el comportamiento del pequeño suelen ser los padres o los maestros, los cuales dudan durante un tiempo antes de consultar a un especialista.Una vez realizado el diagnóstico, Paula Nogales, cuenta que se hace un seguimiento del pequeño para facilitarle la integración en un entorno que ya no es el familiar y en el que ocasiones se convierten en carne de cañón para ser acosados.De las tres administraciones que tienen competencias en esta patología: Educación, Sanidad y Bienestar Social, la presidenta de Aspercan señala que Educación es la que más se implica, Sanidad no hace mucho y Servicios Sociales es la que más cojea.ansiedad y depresiónEnfrentarse a un entorno nuevo que no entienden tiene consecuencias como la ansiedad o la depresión. "Es muy duro ver a un niño pequeño con ansiedad", confiesa Nogales, quien asegura que la depresión es más propia de la adolescencia.Pese a estos factores, asegura que el pronóstico es bueno, e incluso asegura que hay muchas personas que padecen este síndrome que se han desenvuelto socialmente, obteniendo un trabajo y formando una familia.Entre las reivindicaciones de Aspecan, Nogales destaca la inclusión de los test de diagnóstico de este tipo de patologías en las revisiones pediátricas, porque además de comprobar que el niño se desarrolla físicamente, también es necesario conocer si lo hace también en el aspecto psíquico, para lo que no se tarda sino que cinco minutos, asegura.Actualmente Aspercan está compuesta por 36 familias canarias, que en vez de realizar actividades lúdicas se encargan de organizar actos científicos y buscar apoyos, algo de lo que se debería de encargar la Administración, critica Paula Nogales, quien recomienda que nunca se haga un diagnóstico concluyente antes de los tres años, ya que el niño está en pleno desarrollo.Pero los miedos que produce este síndrome no sólo los sufren quienes padecen esta patología, sino que también su entorno quienes viven preocupados por su capacidad para desenvolverse en la vida, ya que por muy autónomos que sean, "siempre van a necesitar algún tipo de ayuda", asegura. Por este motivo desde la Asociación de Síndrome de Asperger de Canarias (Aspercan) se pide la creación de servicios que den cobertura a todas las necesidades que tienen estas personas, que les faciliten hacer menos traumático enfrentarse a un mundo que les cuesta entender, pero al que sí quieren pertenecer.
http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009030200_9_203493__Sociedad-miedos-Asperger
LAURA PÉREZ SANTA CRUZ DE TENERIFE Son autistas que quieren vivir en nuestro mundo. Paula Nogales recurre a esta frase para definir a las persona con Síndrome de Asperger un trastorno generalizado del desarrollo infantil, enclavado dentro del espectro autista, que fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace a penas 15 años. Un estudio realizado en Zaragoza confirma que la prevalencia de tres a 7 casos por cada mil niños es real, ya que en esta misma proporción se determinaban rasgos de comportamiento en alumnos de secundaria, cuenta Nogales, quien preside la Asociación de Síndrome de Asperger en Canarias (Aspercan)."En el Reino Unido donde se denomina autismo a todos estos tipos de trastornos se habla de un niño con autismo de cada 166 personas", alerta Nogales, quien lamenta que tras 60 años hablando de autismo, todavía no haya una política definida al respecto.En el caso de Canarias, la presidenta de Aspercan, asegura que se cuenta con un programa de salud mental infantojuvenil muy novedoso pero que no se aplica por falta de dinero, a lo que hay que unir que las unidades de salud mental están sobrecargadas y que todavía no se ha creado la especialidad de Psiquiatría Infantil.Pese a esto, Paula Nogales asegura que el diagnóstico es cada vez más temprano, quien recuerda que hace algunos años la evaluación podía tardar hasta seis años. Actualmente -en la mayoría de los casos- se suele detectar a los tres años, cuando se incorpora a la enseñanza obligatoria.Los primeros en detectar anomalías en el comportamiento del pequeño suelen ser los padres o los maestros, los cuales dudan durante un tiempo antes de consultar a un especialista.Una vez realizado el diagnóstico, Paula Nogales, cuenta que se hace un seguimiento del pequeño para facilitarle la integración en un entorno que ya no es el familiar y en el que ocasiones se convierten en carne de cañón para ser acosados.De las tres administraciones que tienen competencias en esta patología: Educación, Sanidad y Bienestar Social, la presidenta de Aspercan señala que Educación es la que más se implica, Sanidad no hace mucho y Servicios Sociales es la que más cojea.ansiedad y depresiónEnfrentarse a un entorno nuevo que no entienden tiene consecuencias como la ansiedad o la depresión. "Es muy duro ver a un niño pequeño con ansiedad", confiesa Nogales, quien asegura que la depresión es más propia de la adolescencia.Pese a estos factores, asegura que el pronóstico es bueno, e incluso asegura que hay muchas personas que padecen este síndrome que se han desenvuelto socialmente, obteniendo un trabajo y formando una familia.Entre las reivindicaciones de Aspecan, Nogales destaca la inclusión de los test de diagnóstico de este tipo de patologías en las revisiones pediátricas, porque además de comprobar que el niño se desarrolla físicamente, también es necesario conocer si lo hace también en el aspecto psíquico, para lo que no se tarda sino que cinco minutos, asegura.Actualmente Aspercan está compuesta por 36 familias canarias, que en vez de realizar actividades lúdicas se encargan de organizar actos científicos y buscar apoyos, algo de lo que se debería de encargar la Administración, critica Paula Nogales, quien recomienda que nunca se haga un diagnóstico concluyente antes de los tres años, ya que el niño está en pleno desarrollo.Pero los miedos que produce este síndrome no sólo los sufren quienes padecen esta patología, sino que también su entorno quienes viven preocupados por su capacidad para desenvolverse en la vida, ya que por muy autónomos que sean, "siempre van a necesitar algún tipo de ayuda", asegura. Por este motivo desde la Asociación de Síndrome de Asperger de Canarias (Aspercan) se pide la creación de servicios que den cobertura a todas las necesidades que tienen estas personas, que les faciliten hacer menos traumático enfrentarse a un mundo que les cuesta entender, pero al que sí quieren pertenecer.
http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009030200_9_203493__Sociedad-miedos-Asperger
Síndrome de Asperger, “el pequeño solitario”
El pasado sábado 19 de Septiembre de 2009 se celebró en el Centro Deportivo–Cultural La Petxina (Valencia) la I Jornada Síndrome de Asperger, organizada por la Asociación Asperger C.V. en la que participaron distintos profesionales (psicólogos, psiquiatras, pedagogos, trabajadores sociales) y también uno de los afectados por este trastorno, ofreciéndose distintas perspectivas sobre este trastorno, sus peculiaridades diagnósticas y las posibilidades de intervención tanto en el ámbito educativo como en la familia.
El trabajo de la organización fue estupendo y la acogida de los asistentes también. Me gustaría resumir algunas de las ideas que se ofrecieron sobre este trastorno, tal y como lo llamó L. Wing (1982), sobre esta “discapacidad invisible”. Es un trastorno con causa desconocida que afecta de 3 a 7 niños de cada 1000, siendo más frecuente en el sexo masculino. La importancia de dar a conocer este trastorno se encuentra en que el pronóstico es mejor si la intervención es temprana y adecuada. Fue especialmente duro, el testimonio de una madre que había llevado a su hijo a 20 profesionales sin que fuese diagnosticado por ninguno. Hasta el punto, de que fue “diagnosticado” por una madre que también acudía a una Asociación, y que le orientó sobre dónde debía buscar ayuda. El diagnóstico llegó cuando ya tenía casi 16 años y estaban a punto de ingresarlo en un centro para enfermos mentales. La historia tiene un final feliz, porque la situación cambió y ahora esta madre está a punto de publicar los materiales que ella mismo ideó para trabajar con su hijo en la Ed. Promolibro en una edición prevista para este año. Los materiales son los siguientes:
Pictogramas y pautas desarrolladas para síndrome de Asperger. Aurora Garrigós.
Historia de un síndrome de Asperger. Mi hijo no es como los demás. A. Garrigós.
El síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo que se caracteriza por:
1. Limitación significativa de la actividad social
Se relaciona mejor con adultos que con sus iguales.
Les cuesta entender las reglas de los juegos y casi siempre quieren ganar.
Falta de empatía.
Tienen más rabietas de lo habitual y presentan reacciones emocionales exageradas.
El colegio suele ser una fuente de conflictos con sus compañeros y puede ser objeto de burla y/o abuso.
Es inocente socialmente, no sabe cómo actuar ante las situaciones.
2. Dificultades en la comunicación
No suele mantener el contacto ocular.
Interpreta las frases literalmente, por lo que tiene problemas para entender chistes, bromas…
Puede hablar en un toco alto, peculiar y monocorde. En ocasiones, utilizan un lenguaje pedante e hiperformal.
Les cuesta mantener una conversación larga. Tienen tendencia a realizar monólogos sobre sus temas de interés y presenta dificultades para respetar el turno conversacional.
3. Dificultades motoras
Tienen problemas de coordinación motora. Esto hace que no les gusten determinadas actividades deportivas, como, por ejemplo, jugar a la pelota, hacer gimnasia, etc.
Presentar problemas para vestirse, abrocharse los botones, etc.
4. Presencia de temas de interés absorbentes y limitados.
Tiene una serie de intereses restringido. Dedica tiempo a buscar información sobre ese tema y pregunta obsesivamente por el mismo.
Presenta tendencia a mantener rutinas, por ello, le gusta que su entorno sea predecible.
Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos.
Tiene un pensamiento rígido siendo difícil hacerles cambiar de opinión.
En el síndrome de Asperger, no hay una alteración en el desarrollo del lenguaje, tal y como ocurre en el autismo, y tampoco aparece retraso en el desarrollo cognitivo, en la mayoría de los casos, tiene una inteligencia normal e incluso, un porcentaje de ellos, superior a la media.
Estas dificultades en implican un deterioro en la vida social de los afectados por este síndrome, que se manifiesta en distintos contextos como son, por ejemplo, en la escuela o en la propia familiar.
Los alumnos con SA (síndrome de Asperger) tienen un estilo de aprendizaje diferente, puesto que presenten un pensamiento más visual. Por ello, les resulta más fácil memorizar imágenes que palabras. Por otro lado, también presentan déficits en la planificación y la toma de decisiones, dificultades a la hora de comprender información abstracta, y problemas de atención. Otra cuestión a tener en cuenta es que para los alumnos con SA el colegio es un ambiente estresante, porque tienen que atender, comportarse adecuadamente, etc. Las dificultades en la interacción social hacen que sean blanco fácil de burlas y que les cueste tener amigos. Vamos a nombrar algunas de las estrategias para el aula que se nombraron:
Pactar momentos de aislamiento y proporcionar técnicas de relajación.
Educar a los compañeros sobre cómo responder a su inhabilidad social y utilizar a un compinche para ayudarle en el patio.
Usar ayudas visuales (horarios, agendas, mapas conceptuales, lista de actividades).
Enseñar conductas sociales (historias sociales…).
Separar las tareas en pasos más pequeños.
Enseñar técnicas de estudio basadas en la memoria visual.
En el ámbito familiar, antes del diagnóstico pueden aparecer sentimientos de confusión, ansiedad,…Tras el diagnóstico la familia puede tener distintas reacciones (shock, negación, tristeza, rabia…), sin embargo, con el tiempo suele llegar a aceptarse la situación y es en ese momento, cuando estamos en el camino para poner soluciones. Una tarea muy importante que debe abordar la familia es la de enseñar al niño con SA ciertas habilidades sociales y emocionales que otros niños aprenden intuitivamente, para ello, será necesario explicarle las normas sociales y lo que se espera de él de forma explícita, cómo su conducta afecta a los demás y enseñarles a ponerle palabras a las emociones. Se pueden realizar algunas actividades como poner caras en el espejo, hacer un diccionario de emociones, colección de frases hechas, etc. Otro problema que aparece es la dificultad para adaptarse a los cambios. Para ello, la familia deberá anticiparse a los cambios y explicar lo que va a suceder, se puede utilizar un tablón de anuncios, horarios, calendario…Tal y como planteaban, como conclusión, para cuidar de una persona con SA son fundamentales 4 cosas:
Previsibilidad.
Estabilidad.
Respeto.
Paciencia.
Referencia bibliográfica:
Wing, L. (1982). Autismo infantil. Aspectos médicos y educativos. Madrid: Santillana.
http://medicablogs.diariomedico.com/reflepsiones/2009/09/28/sindrome-de-asperger-el-pequeno-solitario/
El trabajo de la organización fue estupendo y la acogida de los asistentes también. Me gustaría resumir algunas de las ideas que se ofrecieron sobre este trastorno, tal y como lo llamó L. Wing (1982), sobre esta “discapacidad invisible”. Es un trastorno con causa desconocida que afecta de 3 a 7 niños de cada 1000, siendo más frecuente en el sexo masculino. La importancia de dar a conocer este trastorno se encuentra en que el pronóstico es mejor si la intervención es temprana y adecuada. Fue especialmente duro, el testimonio de una madre que había llevado a su hijo a 20 profesionales sin que fuese diagnosticado por ninguno. Hasta el punto, de que fue “diagnosticado” por una madre que también acudía a una Asociación, y que le orientó sobre dónde debía buscar ayuda. El diagnóstico llegó cuando ya tenía casi 16 años y estaban a punto de ingresarlo en un centro para enfermos mentales. La historia tiene un final feliz, porque la situación cambió y ahora esta madre está a punto de publicar los materiales que ella mismo ideó para trabajar con su hijo en la Ed. Promolibro en una edición prevista para este año. Los materiales son los siguientes:
Pictogramas y pautas desarrolladas para síndrome de Asperger. Aurora Garrigós.
Historia de un síndrome de Asperger. Mi hijo no es como los demás. A. Garrigós.
El síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo que se caracteriza por:
1. Limitación significativa de la actividad social
Se relaciona mejor con adultos que con sus iguales.
Les cuesta entender las reglas de los juegos y casi siempre quieren ganar.
Falta de empatía.
Tienen más rabietas de lo habitual y presentan reacciones emocionales exageradas.
El colegio suele ser una fuente de conflictos con sus compañeros y puede ser objeto de burla y/o abuso.
Es inocente socialmente, no sabe cómo actuar ante las situaciones.
2. Dificultades en la comunicación
No suele mantener el contacto ocular.
Interpreta las frases literalmente, por lo que tiene problemas para entender chistes, bromas…
Puede hablar en un toco alto, peculiar y monocorde. En ocasiones, utilizan un lenguaje pedante e hiperformal.
Les cuesta mantener una conversación larga. Tienen tendencia a realizar monólogos sobre sus temas de interés y presenta dificultades para respetar el turno conversacional.
3. Dificultades motoras
Tienen problemas de coordinación motora. Esto hace que no les gusten determinadas actividades deportivas, como, por ejemplo, jugar a la pelota, hacer gimnasia, etc.
Presentar problemas para vestirse, abrocharse los botones, etc.
4. Presencia de temas de interés absorbentes y limitados.
Tiene una serie de intereses restringido. Dedica tiempo a buscar información sobre ese tema y pregunta obsesivamente por el mismo.
Presenta tendencia a mantener rutinas, por ello, le gusta que su entorno sea predecible.
Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos.
Tiene un pensamiento rígido siendo difícil hacerles cambiar de opinión.
En el síndrome de Asperger, no hay una alteración en el desarrollo del lenguaje, tal y como ocurre en el autismo, y tampoco aparece retraso en el desarrollo cognitivo, en la mayoría de los casos, tiene una inteligencia normal e incluso, un porcentaje de ellos, superior a la media.
Estas dificultades en implican un deterioro en la vida social de los afectados por este síndrome, que se manifiesta en distintos contextos como son, por ejemplo, en la escuela o en la propia familiar.
Los alumnos con SA (síndrome de Asperger) tienen un estilo de aprendizaje diferente, puesto que presenten un pensamiento más visual. Por ello, les resulta más fácil memorizar imágenes que palabras. Por otro lado, también presentan déficits en la planificación y la toma de decisiones, dificultades a la hora de comprender información abstracta, y problemas de atención. Otra cuestión a tener en cuenta es que para los alumnos con SA el colegio es un ambiente estresante, porque tienen que atender, comportarse adecuadamente, etc. Las dificultades en la interacción social hacen que sean blanco fácil de burlas y que les cueste tener amigos. Vamos a nombrar algunas de las estrategias para el aula que se nombraron:
Pactar momentos de aislamiento y proporcionar técnicas de relajación.
Educar a los compañeros sobre cómo responder a su inhabilidad social y utilizar a un compinche para ayudarle en el patio.
Usar ayudas visuales (horarios, agendas, mapas conceptuales, lista de actividades).
Enseñar conductas sociales (historias sociales…).
Separar las tareas en pasos más pequeños.
Enseñar técnicas de estudio basadas en la memoria visual.
En el ámbito familiar, antes del diagnóstico pueden aparecer sentimientos de confusión, ansiedad,…Tras el diagnóstico la familia puede tener distintas reacciones (shock, negación, tristeza, rabia…), sin embargo, con el tiempo suele llegar a aceptarse la situación y es en ese momento, cuando estamos en el camino para poner soluciones. Una tarea muy importante que debe abordar la familia es la de enseñar al niño con SA ciertas habilidades sociales y emocionales que otros niños aprenden intuitivamente, para ello, será necesario explicarle las normas sociales y lo que se espera de él de forma explícita, cómo su conducta afecta a los demás y enseñarles a ponerle palabras a las emociones. Se pueden realizar algunas actividades como poner caras en el espejo, hacer un diccionario de emociones, colección de frases hechas, etc. Otro problema que aparece es la dificultad para adaptarse a los cambios. Para ello, la familia deberá anticiparse a los cambios y explicar lo que va a suceder, se puede utilizar un tablón de anuncios, horarios, calendario…Tal y como planteaban, como conclusión, para cuidar de una persona con SA son fundamentales 4 cosas:
Previsibilidad.
Estabilidad.
Respeto.
Paciencia.
Referencia bibliográfica:
Wing, L. (1982). Autismo infantil. Aspectos médicos y educativos. Madrid: Santillana.
http://medicablogs.diariomedico.com/reflepsiones/2009/09/28/sindrome-de-asperger-el-pequeno-solitario/
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